El PPCV amenaza con acciones legales al Botànic por la evacuación del hospital de campaña

Toni Cantó (Ciudadanos) ha solicitado la dimisión de la consellera de Sanidad

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Los hospitales de campaña de la Comunitat Valenciana han provocado una nueva polémica entorno al Gobierno de la Generalitat. Las rachas de viento causadas por ‘Hortensia’, un temporal que ha dejado rachas de alrededor de 100 km/h, ha provocado que el centro anexo al hospital La Fe tuviese que ser evacuado ayer, 23 de enero.

Las quejas sobre el frío y el ruido constante por parte de los pacientes ha terminado en la decisión del Consell de trasladarlos al antiguo hospital La Fe. La Administración argumentó este cambio por cuestiones «de confort», y no porque las instalaciones hayan sufrido algún desperfecto.

La respuesta de la oposición no se ha dejado esperar. La presidenta del Partido Popular de la Comunitat Valenciana (PPCV), Isabel Bonig, ha anunciado que se están estudiando posibles acciones, «incluidas las penales». «No se puede mostrar lealtad con un presidente que sistemáticamente falta a la verdad», así aludía a que Ximo Puig no hubiese comunicado a los partidos su decisión, y se tuviesen que enterar por la prensa.

Por su parte, el secretario general de Ciudadanos de la CV, Toni Cantó, ha solicitado la dimisión de la consellera de Sanidad, Ana Barceló, a quién ha acusado de estar en el cargo por tener «el carnet de Compromís en la boca». También ha calificado la situación «como el cuento de los tres cerditos, pero falta el cerdito previsor».

En la comparecencia de Puig de esta mañana, no ha especificado si los 20 enfermos leves o moderados de Covid-19 volverán a las carpas de aluminio. Sobre las acciones legales de Bonig, ha dicho que no quería polemizar «las palabras altas de esta señora», ya que en Alicante y Castellón «están funcionando bien y han funcionado para lo necesario».

Los hospitales de campaña

Los tres hospitales de campaña fueron construidos en Alicante, Castellón y Valencia en marzo, con tal de prevenir un posible desborde de los servicios sanitarios. Casi un año después se les ha dado uso a unas infraestructuras cuyo coste inicial se disparó un 52% en septiembre, concretamente, pasó de 4,8 millones de euros a 7,3 millones.

El lunes pasado, el de Valencia y Alicante recibían sus primeros pacientes, así lo anunciaba la Generalitat Valenciana:

Esta no es la primera polémica que ha causado la construcción de estas infraestructuras desde marzo, el PPCV ya criticó algunas carencias como la climatización del recinto o el impago por parte de la Generalitat a la empresa encargada de levantar los hospitales de campaña, el grupo Hispano Vema. Poco después, el Ejecutivo respondió que este problema se había solucionado, dándolo por zanjado.

Estos centros acogen a personas mayores de 18 años, con un resultado positivo en la prueba PCR, no dependientes, deben haber estado previamente ingresados en fase aguda de la enfermedad y que en el momento del traslado, los síntomas estén disminuyendo.

Hasta su apertura -provocada por el estrés hospitalario-, estos puntos se usaban para realizar pruebas PCR, administrar la vacuna e instalar a migrantes en cuarentena. El pasado lunes, se comunicó que el centro de Valencia contaba con 80 camas, que podían ser ampliadas gasta las 242.