Koldo era asesor de Azvi durante la obra del accidente de Adamuz
Las grabaciones de la UCO sitúan al exasesor de Ábalos cobrando de la compañía sevillana entre 2023 y 2024, coincidiendo con el periodo clave de la renovación de la vía accidentada
Koldo García, exasesor del exministro José Luis Ábalos, detenido e investigado por su presunta implicación en una trama de comisiones ilegales.
La investigación sobre el accidente del tren Iryo en Adamuz (Córdoba) ha sumado una nueva y delicada derivada política. Mientras los técnicos se centran en el fallo mecánico de los desvíos, el foco empresarial se ha desplazado hacia uno de los integrantes de la Unión Temporal de Empresas (UTE) responsable de esa obra, cuya composición exacta ha adelantado en exclusiva Economía Digital.
La constructora sevillana Azvi, que formó parte del consorcio adjudicatario junto a Ferrovial, FCC (Convensa) y OHLA (Guinovart), tuvo en nómina a Koldo García, exasesor del exministro José Luis Ábalos, justo durante los meses críticos en los que se ejecutaban los trabajos sobre el terreno.
Según se desprende de la investigación en curso, Koldo García ejerció como asesor de Azvi, teóricamente para potenciar su división de Latinoamérica, entre el año 2023 y diciembre de 2024, fecha en la que se produjo su detención.
Este calendario laboral se solapa con la ejecución de las obras de Adamuz detalladas por este medio. Adif adjudicó la segunda fase de la renovación del tramo en abril de 2022 y, tal y como confirmó el ministro Óscar Puente, los trabajos en la «zona cero» del accidente no concluyeron hasta mayo de 2025.
Por tanto, durante la práctica totalidad del periodo en el que Azvi desplegaba operarios y maquinaria para instalar los nuevos desvíos, Koldo García figuraba como asesor remunerado de la compañía.
Las grabaciones: facturas sin contrato
El vínculo entre el exhombre de confianza de Transportes y la constructora del AVE ha quedado acreditado en las grabaciones de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. En los audios intervenidos, se escucha a Koldo García valorar con su entorno la posibilidad de emitir una factura a esta empresa sin que existiera un contrato formal de por medio que justificara los servicios.
Aunque el sumario no vincula explícitamente estos pagos con el contrato de Adamuz, la simultaneidad de su asesoría con una de las obras ferroviarias más importantes de la legislatura añade un punto a tener en consideración sobre la gobernanza del proyecto.
La UTE
La conexión de Koldo añade presión a una UTE que ya estaba bajo la lupa tras la información revelada en la que se recogía que la obra del accidente no fue ejecutada por un contratista menor, sino por una alianza de los 4 gigantes del sector (Ferrovial, Azvi, FCC y OHLA) que se adjudicó el contrato en condiciones excepcionales.
Tal y como ha desgranado este periódico, el consorcio se llevó la obra de Adamuz por 22,2 millones de euros, aplicando una rebaja casi nula del 0,29% respecto al presupuesto base. Adif pagó el 99,7% del precio licitado por una ejecución técnica que obtuvo la máxima puntuación posible: 100 puntos sobre 100.
Ahora se confirma que una de las patas fundamentales de esa ‘alianza perfecta’ mantenía a sueldo al epicentro de la trama Koldo mientras se instalaban los desvíos 631, 632, 644 y 645. Es en ese punto kilométrico donde el último vagón del tren Iryo perdió el contacto con la vía meses después de la entrega de la obra.