Una de las naves de Unipost en Madrid

Correos negocia la compra de Unipost

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El operador público se interesa por la compañía de la familia Raventós, en concurso de acreedores y puesta a la venta

Barcelona, 19 de octubre de 2017 (04:55 CET)

Unipost nació para erigirse en la competencia privada de Correos y, tras naufragar en el intento, ocupa un lugar privilegiado en el radar de crecimiento del operador público. La compañía de la familia Raventós cayó en concurso de acreedores el pasado mes de julio y después de comprobar que el plan de viabilidad de la saga catalana era irreal salió a la venta para el agrado de su rival, que estudia comprar la unidad productiva.

Dos fuentes conocedoras explican a Economía Digital que la empresa dependiente del Ministerio de Hacienda y el administrador concursal, Jausas Legal, ya negocian la transacción. Se trata de conversaciones todavía en fase inicial que avanzan "por buen camino” a falta de una oferta oficial.

Un portavoz de Correos explica a este medio que “no confirma” la operación. Sí señala que la compañía no tiene ningún impedimento legal para afrontar este tipo de operaciones. “Según el volumen de la compra deberíamos solicitar autorización a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), de la que formamos parte”. El beneplácito de la entidad es el único requisito.

Correos no está sólo: hay otras compañías interesadas en la compra de Unipost

Pero Correos no está sólo en la mesa de negociación. Mientras, la administración concursal guarda ahora silencio y declina realizar comentarios, hace una semana sí desveló la existencia de “varios operadores interesados en la adquisición de la empresa”. La firma ya estuvo en el escaparate en otras ocasiones y jamás encontró comprador. A precio de saldo, el resultado podría ser diferente en esta ocasión.

Jaujas insistió en que se trata “de una empresa muy apetecible” que despertó “interés real” a pesar de las deudas acumuladas, que rozan los 50 millones de euros. No obstante, el comprador no adquirirá la totalidad del pasivo: solamente cargará con los 4,6 millones contraídos con la Seguridad Social y la porción a deber con los trabajadores que no sufrague Fogasa por los límites establecidos por el organismo. A fecha de hoy, la deuda laboral está dentro de los límites asumibles por el Fogasa.

Los interesados también tienen sobre la mesa un ERE para la totalidad de la plantilla (2.400 trabajadores). La práctica, habitual en concursos de acreedores, permitirá a los nuevos dueños decidir con cuantos empleados desean contar para retomar la actividad. De consumarse la venta, gran parte de la gente podría verse desafectada y mantener su puesto.

El próximo mayo es la fecha límite para encontrar comprador a Unipost

Sin embargo, el plazo para negociar tiene fecha de caducidad. El próximo mes de mayo es el límite que los administradores han fijado para encontrar un comprador a la empresa. Si no aparece, se consumará la totalidad de los despidos –que se aplicarán de forma progresiva— y la compañía irá a liquidación debido a la falta de recursos.

El ritmo de las salidas dependerá de la liquidez de la empresa, pero el administrador ve prácticamente imposible alargar su vida más allá de la primavera. “Nos han dicho que hay dinero para pagar la nómina de octubre, pero las de noviembre y diciembre no están garantizadas”, lamentan desde Comisiones Obreras.

De este modo, queda ahora por negociar el calendario del ERE. En próximas reuniones, los sindicatos buscarán que los primeros despidos sean voluntarios o prejubilaciones. Sin embargo, todo dependerá de los clientes que se mantengan y de la capacidad para satisfacer sus pedidos. 

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