La Clínica del Pilar quiere ganar 900.000 euros el próximo año

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REESTRUCTURACIÓN

Clínica Pilar Sant Jordi de Barcelona

17 de octubre de 2012 (21:14 CET)

La nueva dirección de la Clínica del Pilar de Barcelona quiere superar definitivamente sus problemas de viabilidad. El gerente, el doctor Albert Tarrats, ha redefinido el plan vigente en el centro y espera recuperar los números verdes en el ejercicio 2013.

De hecho, el plan de negocio deja claro que en el ejercicio en curso los beneficios antes de impuestos, ebitda, ya serán positivos. Tarrats implementará con efectos inmediatos cinco medidas para que en 2013 la clínica presente un resultado de explotación positivo de 900.000 euros y que en el trienio 2013-2015 la facturación crezca, anualmente, el 3%.

Reorganización de la actividad

El plan de Tarrats, que proviene de la consultora internacional Gesaworld, se basa en la creación de un departamento único de compras para profesionalizar todas las negociaciones que se tengan que abordar en el centro y lograr ahorros anuales, tanto en los servicios externos como en el capítulo laboral. El directivo ha anunciado que la plantilla se tendrá que adecuar “a las necesidades reales de la clínica”, pero deja en manos de la nueva sección iniciar las conversaciones con el comité de empresa.

Albert Tarrats también ha modificado el organigrama de gestión con cuatro áreas funcionales (asistencial, administrativa, enfermería y farmacia). Potencia las dos principales ramas de actividad, el Instituto Cardiovascular Sant Jordi y Materno-Infantil, y se compromete a mejorar la cartera de servicios del centro para tener más pacientes.

Finanzas e inversiones

Para que la clínica sea viable, los directivos se han marcado como gran objetivo mejorar la situación de tesorería. Quieren negociar nuevas líneas de circulante y han decidido que Banc Sabadell será el interlocutor preferente por la “confianza” que ha mostrado con la Clínica del Pilar a lo largo de todo el proceso de reconversión, que aún no ha finalizado.

En julio de 2011, los gerentes de la clínica solicitaron el preconcurso de acreedores debido a la mala situación operativa en la que se encontraba. Tenía préstamos con varias entidades, aunque el montante principal era con el banco presidido por Josep Oliu. Evitaron la tutela judicial con la firma de una carencia de dos años y el compromiso de buscar a inversores externos para garantizar la viabilidad del centro. Una opción que no se ha fijado ahora en el plan de viabilidad de Tarrats.

El documento que ha hecho público el doctor, también incluye desarrollar un plan director de uso de los espacios, para que tengan una utilización polivalente. Y según la disponibilidad económica, planteará las inversiones necesarias para mejorar los centros.
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