Carlos Torres y Onur Genç, presidente y consejero delegado de BBVA, en la junta de accionistas de 2019. Archivo/EFE

Anticorrupción lo ve claro: BBVA espió. Y quiere al banco imputado

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Anticorrupción pedirá al juez que impute al banco por la contratación de Villarejo para cometer espionaje. Madura la imputación de Francisco González

Economía Digital

Carlos Torres y Onur Genç, presidente y consejero delegado de BBVA, en la junta de accionistas de 2019. Archivo/EFE

Barcelona, 13 de julio de 2019 (11:00 CET)

La Fiscalía Anticorrupción pedirá la imputación de BBVA en la causa sobre la contratación del excomisario José Manuel Villarejo para cometer varios espionajes, ocurridos, presuntamente, a partir de 2010.

Según Expansión, planean hacerlo antes de agosto. Las mismas informaciones explican que se estudia la posibilidad de solicitar la imputación del expresidente de la entidad, Francisco González, según cómo se desarrolle la causa y avancen las investigaciones.

En caso de condena, la responsabilidad penal podría suponer para la entidad la imposición de cuantiosas multas. Otras consecuencias más graves contempladas en el Código Penal son la disolución, la suspensión o la intervención de la entidad.

Los fiscales anticorrupción asignados a la operación, Miguel Serrano e Ignacio Stampa, preparan la solicitud de imputación de BBVA como persona jurídica con una fecha clave: que los hechos presuntamente delictivos que hubiera podido cometer el banco, que ahora preside Carlos Torres, se produjeran a partir de 2010, año en que entró en vigor la reforma del Código Penal que prevé por primera vez en el derecho español la imputación de la persona jurídica.

Esta novedad supone que si una persona comete una falta mientras actúa en el marco de la actividad de la empresa, se le puede castigar tanto a él como a la persona jurídica, y que la empresa puede ser además responsable aunque no se pueda individualizar la responsabilidad en un empleado.

Villarejo lo niega todo

En enero pasado, el comisario jubilado José Manuel Villarejo trató de desviar la atención de su presunto espionaje para el BBVA aludiendo al 11-M pero sin dar explicación alguna sobre la conexión entre una cosa y otra. El trabajo para el BBVA, según señaló el abogado de Villarejo, Antonio José García Cabrera, no fue espionaje sino "una labor de Estado" que le encargaron "dirigentes de los servicios de inteligencia".

El banco, mientras, cumple 407 días de "investigación interna" sin presentar conclusión alguna sobre el caso (según el contador que publica en cada número el semanario Inversión -editado por Economía Digital- en las páginas de claves). 

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