José María Álvarez-Pallete, presidente ejecutivo de Telefónica. EFE/Fernando Villar
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Fuentes sindicales apuntan a que el objetivo es terminar septiembre con el nuevo convenio firmado y ejecutar las salidas voluntarias en octubre

Madrid, 10 de septiembre de 2019 (16:46 CET)

Entre los puntos analizados en la cumbre de Telefónica, programada para este martes en una reunión adelantada del consejo de administración, se han tratado dos cuestiones clave: el nuevo convenio colectivo de la compañía y la opción de vender más torres de telefonía para seguir reduciendo deuda.

Respecto al convenio, la operadora lo tiene claro: quiere tener firmar el acuerdo en menos de 20 días. En un hecho relevante enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Telefónica ha explicado que su objetivo es conseguir un nuevo Convenio de Empresas Vinculadas (CEV), cuya propuesta todavía "está pendiente de negociación con los correspondientes órganos de decisión de los mencionados sindicatos".

El valor actual del gasto del plan se estima en el entorno de 1.600 millones de euros antes de impuestos, si bien los ahorros anuales promedio de gastos directos en el entorno de 220 millones de euros a partir de 2021.

La compañía asegura que el impacto en generación de caja sería positivo desde el primer año, aunque dependerá de las condiciones finales negociadas y "el grado de adhesión al plan", afirman en el hecho relevante. Telefónica se reúne mañana, miércoles, con los sindicatos para lanzar formalmente su propuesta. Las conversaciones y negociaciones, no obstante, llevan tiempo produciéndose.

La compañía presidida por José María Álvarez-Pallete quiere lanzar un plan de bajas incentivadas (PSI en el argot de la compañía) que será "idéntico", en palabras de fuentes sindicales de UGT, al lanzado en 2016, cuando 6.500 personas se acogieron. Las mismas fuentes trasladan a este medio que las condiciones para la gente que saldrá están claras, pero ahora falta concretar las de los que se quedan.

Telefónica opta por la venta de torres  

En otro hecho relevante enviado al regulador del mercado, Telefónica ha anunciado que está dispuesta a vender más torres de telefonía para conseguir uno de sus objetivos principales: seguir reduciendo deuda. Se trata de una solución que se ha puesto en práctica en otras ocasiones, como sucedió con la creación de Telxius, donde traspasó parte de estos activos.

Telefónica opera a través de una cartera de unos 130.000 torres de telefonía en todo el mundo y es propietaria, directamente o a través de diferentes filiales, de una importante cartera repartida en 12 mercados.

Respecto a Telxius, la empresa de infraestructura de telecomunicaciones de Telefónica, cuyo accionariado está integrado también por Pontegadea y el fondo KKR, es propietaria de aproximadamente 18.000 y los aproximadamente 50.000 restantes son propiedad de otras filiales del grupo Telefónica.

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