Donald Trump puede tener problemas con los aranceles: un tribunal los declara ilegales
Tribunal federal cuestiona la autoridad de Trump para imponer impuestos aduaneros y abre la puerta a una apelación ante la Corte Suprema
El presidente estadounidense, Donald Trump
Un tribunal federal de apelaciones de Estados Unidos ha declarado este viernes que los aranceles impuestos por Donald Trump a decenas de países carecían de base legal. Según el fallo del Tribunal de Apelaciones del Circuito Federal, la mayoría de los impuestos aduaneros implementados por la Administración Trump se extralimitaban en la autoridad presidencial. Sin embargo, el dictamen establece que estos aranceles seguirán vigentes hasta el próximo 14 de octubre, permitiendo tiempo para una posible apelación ante la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos.
El tribunal subraya que Trump utilizó indebidamente la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) de 1977, diseñada para afrontar amenazas extraordinarias en tiempos de emergencia nacional. “El estatuto otorga al presidente una autoridad significativa para una serie de medidas en respuesta a una emergencia nacional declarada, pero ninguna de estas medidas incluye explícitamente la facultad de imponer aranceles o impuestos aduaneros”, explica el fallo.
Este dictamen no es el primero en cuestionar la política arancelaria de Trump. En mayo, un tribunal especializado en comercio con sede en Nueva York ya había señalado la ilegalidad de estos gravámenes, advirtiendo que la Administración había excedido sus competencias legales. La reciente decisión del Circuito Federal reafirma la postura anterior y amplía la discusión sobre los límites del poder presidencial en materia comercial.
A pesar del fallo, Donald Trump ha asegurado que recurrirá la decisión. A través de su plataforma Truth Social, el expresidente escribió: “TODOS LOS ARANCELES ESTÁN AÚN EN VIGOR. Hoy, una corte de apelación altamente partidista dijo incorrectamente que nuestros aranceles deberían eliminarse, pero saben que los Estados Unidos de América ganarán al final. Si estos aranceles desaparecieran, sería un desastre total para el país”.
Motivos de los aranceles y la defensa de Trump
La Administración Trump justificó su política arancelaria alegando la existencia de desequilibrios comerciales con varios países, que afectaban al déficit comercial estadounidense y al poder manufacturero nacional. Además, el expresidente vinculó estos impuestos al control de flujos transfronterizos de drogas, como el fentanilo, argumentando que este problema constituía una “emergencia nacional”.
“Todos debemos recordar que los aranceles son la mejor herramienta para ayudar a nuestros trabajadores y apoyar a las empresas que producen excelentes productos hechos en Estados Unidos”, afirmó Trump tras conocerse el fallo. Sin embargo, el tribunal considera que el uso de aranceles como herramienta política internacional no está contemplado en la ley bajo la que se fundamentó la medida.
Entre los gravámenes más polémicos y duramente cuestionados por el fallo se encuentran los aplicados a China, Canadá, México e India, países que han sido objeto de fuertes medidas comerciales durante la presidencia de Trump. No obstante, quedan fuera de esta sentencia los aranceles sobre vehículos, acero y otros bienes, ya que estos fueron aplicados bajo otra legislación distinta y permanecen vigentes.
El tribunal también enfatizó que el fallo no elimina automáticamente los impuestos, sino que establece que la autoridad bajo la cual se aplicaron era inadecuada, dejando espacio para un recurso legal adicional por parte de la Administración o de futuros ejecutivos.
Implicaciones políticas y económicas
El revés judicial llega en un momento delicado para la política económica estadounidense, en el que se están cuestionando las decisiones unilaterales de la Casa Blanca en materia de comercio. Además, coincide con un debate sobre la independencia de la Reserva Federal, tras la destitución de una de sus gobernadoras, generando un panorama de incertidumbre sobre las políticas económicas y financieras del país.
Expertos en comercio internacional señalan que la sentencia podría afectar la relación de Estados Unidos con sus principales socios comerciales, especialmente si los aranceles finalmente son revocados o modificados. Esto incluiría la renegociación de acuerdos bilaterales y la reevaluación de los contratos y tarifas existentes, con impacto directo sobre exportadores e importadores.
Aunque los aranceles sigan vigentes temporalmente, el fallo marca un precedente legal importante, limitando la capacidad de futuros presidentes para utilizar la IEEPA como justificación para imponer impuestos aduaneros. Asimismo, la decisión podría generar un efecto dominó en otras políticas económicas adoptadas de manera unilateral, obligando a la Administración a basarse en leyes específicas para respaldar sus medidas.
Mientras tanto, Trump mantiene su posición firme en defensa de su política arancelaria, indicando que los impuestos son fundamentales para proteger la industria y los empleos estadounidenses. No obstante, el fallo de apelación subraya que cualquier intento de mantener o expandir esta estrategia deberá pasar por un proceso judicial adicional, posiblemente llegando hasta la Corte Suprema.