Telefónica ficha a Morgan Stanley para reactivar la compra de Vodafone y agita el mercado de las telecos
Telefónica se propone centrarse en sus cuatro principales mercados: España, Alemania, Reino Unido y Brasil
El presidente de Telefónica, Marc Murtra, ha arrancado el año con el objetivo de reactivar la compra de Vodafone España, una operación que sacudiría el mercado de las telecomunicaciones. Para ello, la operadora móvil ha contratado los servicios de las firmas Morgan Stanley y AZ Capital, según recoge El Confidencial.
De esta manera, el ejecutivo se propone apostar por la consolidación del sector en Europa, una de las líneas maestras de su estrategia. Con la meta en el horizonte, la compañía ha tomado varias decisiones para simplificar su estructura e impulsar su crecimiento.
Salida de Latinoamérica
En los últimos meses, la operadora móvil española ha pisado el acelerador en su plan de salir de Latinoamérica, un movimiento estratégico que se comenzó a gestar en cuando José María Álvarez-Pallete aún se mantenía en la presidencia de Telefónica.
Telefónica pisa el acelerador en su plan de salir de Latinoamérica, con la venta de sus filiales en Argentina, Perú, Uruguay, Ecuador y Colombia
A ojos de la ‘teleco’, la reducción de su exposición a la volatilidad macroeconómica de la región, le permitirá centrarse en sus cuatro principales mercados: España, Alemania, Reino Unido y Brasil.
Desde que aterrizó en la presidencia de Telefónica, Marc Murtra ha vendido su filial en Argentina al grupo Clarín por unos 1.190 millones de euros, pero también se ha deshecho de su filial en Perú por 900.000 euros, que acabó en manos del a firma argentina Integra Tec International.

Entre las operaciones de desinversión que ha acometido también figura la venta a Milicom de sus filiales en Uruguay, Ecuador y Colombia por 389 millones de euros, 330 millones de euros y 368 millones de euros, respectivamente. Con todo, Telefónica aún tiene pendiente desprenderse de sus subsidiarias en México, Venezuela y Chile.
Medidas dolorosas
La estrategia de Telefónica también incluye algunas medidas calificadas por la empresa como «dolorosas». Una de ellas es el cierre con los sindicatos de un acuerdo para acometer un expediente de regulación de empleo (ERE), que acarreará la salida de en torno a 5.500 trabajadores y tendrá un coste de unos 2.500 millones de euros, si bien implicará un ahorro de 600 millones de euros anuales a partir de 2028.
Telefónica cierra con los sindicatos un acuerdo para acometer un expediente de regulación de empleo (ERE), que acarreará la salida de en torno a 5.500 trabajadores y tendrá un coste de unos 2.500 millones de euros
Otra medida que ha levantado polvareda ha sido el recorte a la mitad del dividendo a repartir en 2026, hasta 15 céntimos por título. Posteriormente, la retribución al accionista estará ligada a la evolución del flujo de caja en 2027 y 2028.

Además, en pocos días, Telefónica dejará de cotizar en la Bolsa de Nueva York, a la cual llegó en 1987. Una vez quede excluida de la cotización, las acciones ordinarias de la empresa continuarán cotizando en el mercado continuo español, donde la mayoría de inversores nacionales e internacionales de la operadora móvil negocian en la actualidad sus títulos ordinarios.
Pérdidas millonarias para Telefónica
Entre enero y septiembre, Telefónica ha incrementado los ingresos ligeramente, en un 1,1%, hasta los 26.970 millones de euros. También ha aumentado en un 0,9% el resultado bruto de explotación, que se ha situado en los 8.938 millones de euros, mientras que el resultado operativo ha descendido en más de un 9% hasta los 3.061 millones de euros.
La operadora móvil obtiene entre enero y septiembre unas pérdidas netas atribuidas de 1.080 millones de euros, frente al beneficio de 954 millones de euros del mismo periodo del año anterior
Sin embargo, la operadora móvil ha obtenido unas pérdidas netas atribuidas de 1.080 millones de euros, frente al beneficio de 954 millones de euros al cierre de septiembre de 2024. La compañía ha cerrado los nueve primeros meses del año con 350,2 millones de clientes, una cifra que arroja una discreta reducción del 0,1%.