José Sevilla, consejero delegado de Bankia, durante la presentación de resultados del tercer trimestre de 2019

Bankia prepara una limpieza más profunda de activos tóxicos en 2020

stop

El banco reconoce que podría elevar por encima de los 1.000 millones previstos las ventas de inversiones fallidas el próximo año

Cristina Triana

Economía Digital

José Sevilla, consejero delegado de Bankia, durante la presentación de resultados del tercer trimestre de 2019

Madrid, 29 de octubre de 2019 (04:55 CET)

Los tipos de interés negativos están forzando a los bancos a buscar planes b para tratar de mejorar la cuenta de resultados y compensar a los inversores por las revisiones a peor de sus objetivos estratégicos. Bankia ya ha renunciado al objetivo de ganar 1.300 millones en 2020 - para no arriesgarse a volver a decepcionar por ahora no ha adelantado ninguno nuevo-, pero parece dispuesta a compensar con alguna otra alegría. Sin poder dar una fecha para el reparto su dividendo extra, que está completamente descartado hasta 2020, la entidad financiera quiere llevar más allá la limpieza de balance.

Durante la presentación de resultados a prensa, tanto José Sevilla, como Leopoldo Alvear, consejero delegado y director financiero del grupo, reconocieron que trabajan en sacar adelante nuevas ventas de cartera de activos improductivos (ya sea adjudicados o crédito en mora) y que, previsiblemente, de aquí al cierre de año, cierren emisiones por 600/700 millones, alcanzando los 2.000 millones en el conjunto de 2019. "Tenemos ya algunas carteras en proceso de comercialización", reconocieron a los periodistas.

Después, en su encuentro con analistas, los dos ejecutivos fueron un poco más allá y abrieron la puerta a que 2020 el banco sea más activo de lo previsto en materia de desagüe de activos tóxicos. "Nos quedarían ventas por 1.000 millones de euros para completar la cifra prevista en el plan estratégico, por lo que no podemos descartar que seamos más ambiciosos", defendieron durante su encuentro trimestral con la banca de inversión.

Bankia se desprende de 7.200 millones en activos malos

Bankia se había comprometido a reducir, al cierre de 2020, su ratio de NPAs brutos (activos improductivos) por debajo del nivel del 6%. A 30 de septiembre, esta cifra ya se ubicaba en el 7,2%, después de haberse desprendido de 7.200 millones en activos problemáticos desde el 1 de enero de 2018; con el objetivo de alcanzar una cifra total de 8.900 millones a lo largo de tres años. El banco, no obstante, todavía tiene cartera para acelerar la limpieza, porque a 30 de septiembre todavía contaban con 9.500 millones adicionales en activos problemáticos.

De hecho, facilitar la evacuación de activos, es una de las razones que ha provocado que haya elevado las provisiones en el tercer trimestre, a costa de su cifra de resultados. Sevilla y Alvear reconocieron que el coste de vender grandes carteras es superior al que implica desprenderse de este tipo de activos uno a uno, lo que le ha impulsado a realizar provisiones más significativas, que han mermado sus resultados en el tercer trimestre.

El propio escenario de incertidumbre macroeconómica -con el brexit ahora pospuesto hasta el 31 de enero de 2020, el incremento de la violencia en Cataluña y las elecciones del 10-N- no facilitan que compradores y vendedores pacten precios.

Un cuarto trimestre mejor que el anterior

La bolsa no encajó bien los números de Bankia, que perdió este lunes un 1,8%, pero José Sevilla se mostró convencido de que el próximo trimestre será mejor que el que se ha dejado atrás; gracias a la aceleración de los ingresos por comisiones.

El banco cree que será capaz prácticamente de igualar el margen de intereses de 2018, que se situó en 2.049 millones y también en lo que considera negocio 'core' (margen de intereses y comisiones, menos los gastos de explotación), que debería rozar la cifra de los 1.300 millones con los que la entidad financiera despidió el año pasado. 

Este incremento, asimismo, le permitiría mantener el ritmo actual de generación de capital, y, por tanto, cumplir con su objetivo de generar 2.500 millones para devolver a sus accionistas durante la vida de su plan estratégico. El banco ha despedido los nueve primeros meses del año con una ratio CET 1 Fully Loaded del 13%, lo que eleva su reserva para una retribución extra al accionista sobre el exceso de capital hasta 634 millones.

Asimismo, el banco ha 'producido' otros 292 millones para retribuir vía dividendo ordinario con cargo a los resultados de 2019.

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad