Nicolás Casares ( PSdeG), sobre Mercosur: «El impacto en el sector cárnico está limitado, acotado y vigilado»

Pese a las protestas de agricultores y ganaderos, el eurodiputado defiende que el acuerdo es bueno para Galicia y genera oportunidades para el sector agroalimentario, así como para la industria textil, naval o automovilística

Firma del acuerdo de libre comercio UE-Mercosur en Asunción (Paraguay) - PRESIDENCIA DE PARAGUAY

17/01/2026 Firma del acuerdo de libre comercio UE-Mercosur en Asunción (Paraguay) POLITICA SUDAMÉRICA PARAGUAY PRESIDENCIA DE PARAGUAY

Un acto en Asunción certificó este sábado la firma del acuerdo comercial entre la Unión Europea y los países del Mercosur tras 25 años de negociaciones para regular las relaciones de un mercado de más de 700 millones de personas y convertirlo en la mayor zona de libre comercio del mundo. El hito político no genera un consenso pleno, ni entre países ni entre partidos, y tampoco en los administrados, pues han proliferado las protestas del sector primario en Europa en contra del tratado.

Las críticas hacia el acuerdo se asientan en el déficit comercial que mantiene la UE respecto a los países del Mercosur en el sector agroalimentario y en el temor a la llegada masiva de productos al mercado europeo, especialmente cárnicos, y a una desigualdad regulatoria en cuanto a los requisitos fitosanitarios y ambientales de producción en los distintos territorios. En Galicia, el BNG se ha posicionado claramente contra el tratado comercial y el PP ha modulado su apoyo inicial al documento. Alfonso Rueda manifestó esta semana su apoyo a los agricultores y ganaderos, explicando que dicho respaldo significa exigir que los productos que lleguen de Brasil, Argentina o Paraguay cumplan «las mismas condiciones» que se le imponen al sector primario gallego.

En este contexto, el eurodiputado Nicolás González Casares (PSdeG) ha puesto en valor el acuerdo y ha considerado que se trata de una oportunidad, no solo para sectores industriales, sino también para el propio sector primario. En un comunicado, afirmó que es «un buen acuerdo para Europa y para Galicia, especialmente en un mundo cada vez más fragmentado». «Cuando algunas puertas del mundo se cierran, Europa no puede ponerse vendas en los ojos ni replegarse sobre sí misma. Nuestra respuesta tiene que ser más acuerdos, más diálogo y más reglas compartidas», dijo.

Nicolás González Casares en el Parlamento Europeo- FRED MARVAUX - Archivo
Nicolás González Casares en el Parlamento Europeo- FRED MARVAUX – Archivo

Las exportaciones gallegas

El acuerdo es de gran dimensión. El impacto estimado es de 77.000 millones de euros adicionales para el PIB de la UE y de 9.000 millones para Mercosur, lo que podría traducirse en 50.000 millones más en exportaciones europeas y 440.000 puestos de empleo. A juicio de Nicolás Casares, los sectores que más crecerán son aquellos en los que Galicia tiene una base industrial sólida, como la automoción, maquinaria, química, farmacéutica o equipamiento eléctrico. «Galicia fabrica coches, tiene una industria textil puntera y una construcción naval competitiva. Este acuerdo encaja con nuestro modelo productivo y lo refuerza«, aseguró.

Las industria gallega pesa poco en el mercado latinoamericano. Según los datos del ICEX, América Latina es el mercado que más crece para las exportaciones gallegas, con incrementos del 37,8% a Argentina y del 30,9% a Brasil en el primer semestre de 2025. En 2023, Galicia exportó a Argentina 129,9 millones, un 61% más, principalmente de componentes de automoción, aunque también de productos químicos, buques y maquinaria. «Galicia ya está allí y el acuerdo nos permite estar mejor y con más seguridad jurídica», apuntó.

La preocupación del sector primario

En el ámbito agroalimentario, González Casares ha insistido en que el acuerdo «abre oportunidades claras para sectores gallegos de valor añadido». A nivel europeo, se prevé un aumento de hasta el 50% de las exportaciones agroalimentarias, con beneficios para el vino, los productos con denominación de origen y los transformados lácteos, como el queso.

Frente a las preocupaciones del sector primario, el eurodiputado ha sido claro: «El impacto en el sector cárnico está limitado, acotado y vigilado«. Las importaciones de carne de vacuno se limitan a un 1,5% y las de aves de corral a un 1,3%, con cláusulas de salvaguarda, un fondo de protección reforzado y controles estrictos en bienestar animal y seguridad alimentaria. «No hay barra libre: hay límites, hay mecanismos de reacción y hay protección para nuestros agricultores y ganaderos», ha remarcado. En este sentido, González Casares ha destacado que todas las importaciones deberán cumplir plenamente las normas europeas. «Las reglas sanitarias y fitosanitarias de la UE se aplican a todos los productos importados, sin excepciones», ha indicado.

En pesca, González Casares ha señalado que «no se espera un impacto negativo para Galicia». Además, a su juicio, el acuerdo refuerza el compromiso con la pesca sostenible y con la gestión responsable de los recursos marinos. «Defender el comercio no es renunciar a la sostenibilidad; este acuerdo demuestra que ambas cosas pueden ir de la mano», ha añadido.

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Redacción ED

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