Arrecia la crisis industrial en Galicia: primera jornada de huelga en Celsa Atlantic

La CIG asegura un seguimiento del 100% en lo que va de día, ya que solamente entraron a trabajar "los servicios mínimos y la dirección, logrando una paralización total" de la actividad

Manifestación de la industria electrointensiva, con trabajadores de Alcoa, Ferroatlántica y Celsa / CIG

Manifestación de la industria electrointensiva, con trabajadores de Alcoa, Ferroatlántica y Celsa / CIG

La primera jornada de huelga de Celsa Atlantic arranca con buen pie. Según la CIG, el primero de los cuatro días de huelga convocados para exigir el desbloqueo de la negociación del convenio colectivo ha tenido un 100% de seguimiento. Las movilizaciones, que han comenzado este lunes, están previstas también para los días 30 de junio, y 3 y 10 de julio.

El sindicato ha denunciado en un comunicado que las conversaciones de negociación llevan «meses estancadas» debido a que la empresa se niega a asumir ninguna de las mejoras trasladadas por la parte social. Con esta medida se pretende, además, pedir la puesta en marcha de un plan de investimentos que «garantice las viabilidad de las instalaciones y permita recuperar todas las capacidades productivas».

Sobre esta primera jornada de huelga, la CIG ha asegurado que está registrando «un seguimiento del 100%» del personal, ya que solamente entraron a trabajar los servicios mínimos y la dirección, logrando una «paralización total» de la actividad productiva. Además del parón, desde primera hora de la mañana está activo un piquete informativo en la entrada de la fábrica de A Laracha.

Demandas

El presidente del comité, Agustín Méndez, ha advertido de que la falta de investimentos y la «nula voluntad» de la empresa para aumentar la carga de trabajo, sumado al estancamiento de las condiciones laborales y salariales, pretende «reducir nuestra actividad». Méndez ha explicado que la planta de A Laracha cuenta con capacidad para producir un millón de toneladas de acero, pero actualmente funciona «a la mitad» y solo fabrica 500 mil. Es por ello que una de las reivindicaciones del comité es la puesta en marcha de parte de las instalaciones que están paradas, y un plan de investimento real que «garantice la viabilidad de la fábrica».

Méndez ha criticado también la situación general del sector electro intensivo, que ha calificado de «agónica». «Las empresas aprovechan esta situación para castigar a trabajadores y trabajadoras precarizando su trabajo e intentando de esta manera trasladar el saqueo de las compañías energéticas los de siempre: recortando derechos, amenazando con despidos o deslocalizando las producciones», ha sentenciado.