Cómo el Inditex de Marta Ortega y García Maceiras venció a Shein en cuatro meses

En abril, en plena revolución en la cúpula de la matriz de Zara, con la salida de Pablo Isla, el mercado valoró al gigante chino del low cost en casi 100.000 millones de dólares. Cuatro meses después, a pesar de la guerra en Ucrania y de la escalada de la inflación, los de Amancio Ortega vuelven a consolidar su trono

Marta Ortega, presidenta no ejecutiva de Inditex, y Óscar García Maceiras, consejero delegado

Inditex logra cerrar el primer trimestre del año con su mayor margen bruto en una década y con las ventas disparadas en tiendas a pesar del impacto de la guerra en Ucrania. Ilustración: Ilona Rey

En poco más de cuatro meses, el Inditex de Marta Ortega y Óscar García Maceiras ha conseguido doblegar al gigante low cost Shein y recuperar su trono en la moda mundial. Quizás nunca lo llegó a perder todo, a pesar de la guerra de Ucrania, de la inflación y de los rebrotes del Covid, ya que al no tratarse (de momento) de una cotizada, los números del imperio de Chris Xu son siempre una incógnita. En cualquier caso, para el mercado, en estos momentos, la matriz de Zara vuelve a ser la primera en la carrera de la moda rápida.

El pasado mes de abril, Bloomberg adelantó que el gigante de la moda ultra low cost buscaba una nueva ronda de financiación que dispararía su valoración a los 100.000 millones de dólares, unos 98.000 millones de euros al cambio actual. Semejante valoración estaba, en aquella altura, casi 30.000 millones de euros por encima de la que presentaba Inditex, impactada por la guerra de Ucrania, su salida del hasta entonces pujante mercado ruso, y los cambios en su cúpula: la marcha de Pablo Isla, otrora nombrado mejor CEO del mundo, y el ascenso de Marta Ortega Pérez, la hija de Amancio Ortega y Flora Pérez Marcote, a la presidencia no ejecutiva de la multinacional con sede en Arteixo.

No obstante, cuatro meses después – y a pesar de la guerra, la inflación y los rebrotes de Covid en China– la moda ha vuelto a dar la vuelta a la baraja. De nuevo, Bloomberg, indicó que distintos inversores buscan vender sus participaciones en Shein y, en estos momentos, estudian ofertas con descuentos de alrededor de un 30% sobre la valoración de 100.000 millones de dólares que alcanzó en abril. Y lo hacen con los de Marta Ortega y Óscar García Maceiras recuperándose en bolsa (a pesar de todo) con una capitalización que sobrepasa los 75.000 millones de euros. De nuevo, por delante.

¿Por qué de desinfla Shein?

Pero, ¿por qué parece romperse la burbuja de Shein? Muchos analistas creen que las críticas que recibe la marca de moda online por su política de sostenibilidad acabará haciendo mella en ella, especialmente en un momento en el que se ponen en marcha en Europa medidas para controlar la generación de residuo textil.

Además, los ecommerces de moda están experimentando una ralentización tras el estallido de ingresos en pandemia. Baste un dato. Aunque las cifras exactas de Shein son aún un misterio, distintas informaciones apuntan a que la ultra low cost habría cerrado el ejercicio 2021 con unas ventas de 16.000 millones de dólares. Un crecimiento de un 60% con respecto a 2020. Un incremento notabilísimo, pero muy lejos del espectacular 250% conseguido el año de la pandemia.

Según Bloomberg, estos factores, unidos a los recientes movimientos en el mercado de las empresas tecnológicas, habrían llevado a algunos inversores a estudiar la venta de una parte de sus participaciones de forma privada. Por otro lado, la intención de la compañía de saltar a bolsa (se habla ahora de lanzar una oferta pública en el horizonte de 2024) también eleva la presión.

Inditex amplía distancias

Los de Marta Ortega comenzaron a remontar el vuelo este verano, tras presentar unos resultados trimestrales con los que, a pesar de provisionar 216 millones por la salida de Rusia, facturó 6.742 millones de euros, casi un 14% por encima de los resultados prepandémicos, y ganó 760 millones de euros.

El impacto de la guerra de Ucrania en la cotización de Inditex sigue presente, pero se ha minorado. En estos momentos, sus acciones cotizan un 16% más bajas que a finales del pasado año, pero lejos de la caída de más de un 30% que llegó a anotarse.

Con un margen bruto en el primer trimestre que alcanzó un histórico 60,1%, Inditex aumenta la distancia con sus rivales. Las acciones de su tradicional competidora, la sueca H&M, se anotan un retroceso de un 28% en lo que va de año, mientras que su capitalización ronda los 20.473 millones de euros al cambio.

Los pure players como Zalando también se ven mucho más impactados por la inflación. El ecommerce alemán presentó resultados esta semana. En el primer semestre se anotó una pérdida neta de 47,3 millones de euros, frente al beneficio de 154,9 millones de hace un año debido a la caída del consumo, la inflación y los problemas de suministro. Desde principio de año, su cotización se ha derrumbado en casi un 60%.

De los grandes de la moda rápida a nivel mundial tan solo invierte la tendencia negativa Fast Retailing, la dueña de Uniqlo, el Zara japonés. Su acciones han estirando un 28% desde principios de año, si bien su cotizacion está por debajo de la de Inditex y al cambio llegaría a los 62.000 millones de euros.

Previsiones

En este momento, y a pesar de todo el escenario inflacionista, Inditex vuelve a gustar a los analistas. La última financiera en emitir un informe favorable ha sido Goldman Sachs, que la semana pasada elevó el precio objetivo de las acciones de la textil hasta los 30 euros, manteniendo la recomendación de compra (UBS también lo hizo a mediados del mes pasado).

La financiera sostiene que las grandes fortalezas de Inditex radican en la pujanza de Zara, a pesar del escenario inflacionista, en mercados como Reino Unido, Alemania y Estados Unidos (su segundo mercado tras España), así como su menor exposición al abastecimiento en Asia, por lo que cree que sus márgenes se mantendrán estables en el entorno del 57% este ejercicio.

En este momento, Goldman prevé que Inditex cierre el ejercicio con unos ingresos de 31.106 millones de euros, por encima de la prepandemia un unos beneficios de 4.000 millones.