Del Santander a Cándido Hermida: la otra crisis que golpea Ferrol

El proceso de digitalización que ha provocado cierres en la banca o en Inditex, se suma a la crisis industrial que azota Ferrolterra por el cierre de Gamesa y la térmica de Endesa, además del parón de Navantia

Santander

Imagen de archivo de las protestas de los sindicatos contra el ERE de Banco Santander para casi 400 empleados en Galicia

No son tiempos de prosperidad en Ferrolterra. La ola de ERTEs, cierres y despidos en las empresas que operan en la zona ahoga a los ferrolanos y complica aún más una situación ya de por sí complicada por la pandemia. Desde el Banco Santander a Cándido Hermida, pasando por Inditex y las empresas energéticas, las compañías han reducido sus plantillas o bajado la persiana de establecimientos, en una decisión que los sindicatos llevan al terreno humanitario.

El Santander clausuró cuatro oficinas en la comarca en el año 2019 tras la absorción del Banco Popular. En el último recorte, 32 de las 79 sucursales que la entidad cerró en Galicia están en la provincia de A Coruña. Otros bancos, como BBVA y CaixaBank, han anunciado EREs para este 2021, que significarán el cese de 66 y 39 trabajadores en la provincia, respectivamente, lo que amenaza con reducir aún más la actividad en la comarca.

Cándido Hermida e Inditex

En los últimos meses, Inditex y Cándido Hermida anunciaron el despido de 23 personas en sus respectivas plantillas en Ferrolterra. En el caso del primero, más reciente, la mayoría de los trabajadores afectados son mujeres «con necesidad de conciliar la vida laboral y familiar», a las que la textil no ha ofrecido una solución que no empeore sus condiciones laborales o que no implique una reducción de horas, según los sindicatos. Desde CCOO calificaron la situación de «drama humano» ante el cual Inditex se muestra «insensible».

Por su parte, Cándido Hermida, histórico proveedor de Inditex y otras grandes marcas como Bimba y Lola, Mango o H&M, ejecutó el despido de 23 empleados que tenían más de diez años de antigüedad en la compañía, e hizo estallar la organización de la primera huelga de la firma, que se saldó con un 80% de seguimiento según UGT, CCOO y CIG. En este caso, además, los trabajadores afectados aseguran que los ceses responden a un «castigo», ya que se ejecutaron solamente contra las personas que protestaron en junio del año pasado contra un ERE que quería proponer la empresa, profundizando en la crisis moral que parece haber detrás de los despidos en Ferrolterra.

Endesa, Gamesa y Navantia

La debacle industrial de Ferrolterra lleva tiempo en gestación. La comarca norteña ha sufrido en estos últimos meses el anuncio del cierre de la central térmica de Endesa de As Pontes (cese de actividad de hasta 2.000 personas), la clausura de la planta de Siemens Gamesa en As Somozas (240 despedidos), y la sequía de contratos en Navantia. El presidente del comité de empresa de la naval, Emilio García Juanatey (CCOO), señaló que Ferrol es la ciudad de más de 20.000 habitantes con peor tasa de actividad laboral de España, un dato que pone todavía más en evidencia la acentuada crisis que sufre la comarca.

A Ferrol le queda esperar que el viento del ‘boom’ de los eólicos le saque del estancamiento industrial que vive la zona. La comarca es la perfecta candidata para la previsible irrupción de la eólica marina en aguas gallegas. Endesa proyecta aumentar su potencia instalada en la comunidad en 1.505 megavatios hasta 2026 con el entorno de As Pontes, y Naturgy ha prometido otros 1.000 megavatios con una treintena de parques eólicos. Solo el tiempo decidirá el futuro de la crisis industrial.