Europa dio ayudas a Gamesa en Galicia antes del cierre de As Somozas

La vicepresidenta de la Comisión Europea reconoce que la compañía recibió ayudas públicas de casi 4 millones por proyectos de I+D en Galicia, Navarra o País Vasco antes de iniciar su ola de cierres

Margrethe Vestager

La vicepresidenta de la Comisión Europea, Margrethe Vestager. EFE

La crisis en Ferrolterra por el cierre de la planta de Siemens Gamesa en As Somozas llega a Europa. La vicepresidenta de la Comisión Europea y actual comisaria de Competencia, la danesa Margrethe Vestager, ha reconocido a través de una respuesta parlamentaria que el Ejecutivo comunitario concedió diferentes ayudas a la compañía por poner en marcha programas de investigación y desarrollo (I+D) en comunidades como Galicia antes de que iniciase su ola de cierre de factorías en España.

Según Vestager, aunque Siemens Gamesa no ha recibido soporte financiero del Fondo Social Europeo (FSE), algunas filiales, sin embargo, sí recibieron “garantías y apoyos reembolsables del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder)”. Estas ayudas se canalizaron “principalmente para proyectos de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) implementados en las regiones de Castilla y León, País Vasco, Galicia, Navarra y Madrid«.

En total, fueron más de cuatro millones de euros los que las filiales de Siemens Gamesa recibieron por la puesta en marcha de estos proyectos en España entre los años 2007 y 2020. Aunque la comisaria no detalla en su respuesta al eurodiputado lalinés del PSOE, Nicolás González Casares, qué importe se dedicó a cada proyecto, sí revela que la compañía se embolsó 1,84 millones de euros por esta vía entre los años 2007 y 2013 y otros 2,35 millones entre 2014 y 2020.

Ayudas en autonomías afectadas por cierres

Las ayudas europeas a Siemens Gamesa se canalizaron precisamente en tres de las cinco comunidades autónomas que posteriormente se han visto afectadas por el cierre de plantas. Y es que la multinacional dio el primer paso en el año 2018, cuando clausuró su factoría situada en Miranda de Ebro (Burgos), un camino que posteriormente seguiría en su planta de Aoiz (Navarra), para la que anunció su intención de cerrarla en junio del año pasado, un proceso que desembocó en una guerra política y la petición de que devolviese casi dos millones en ayudas públicas. A estos cierres se han sumado este año los de las plantas de Cuenca (Castilla-La Mancha) y As Somozas, para las que la firma ha acordado su cierre y un expediente de regulación de empleo (ERE) para 51 y 215 trabajadores, respectivamente.

En su respuesta parlamentaria al eurodiputado gallego, Vestager también confirma que Siemens Gamesa ha recibido un nuevo respaldo financiero por parte de Europa pese a sus nuevos cierres. “El Banco Europeo de Inversiones (BEI) anunció en 2020 que apoyaría a Siemens Gamesa con un préstamo de hasta 300 millones de euros con el objetivo de ayudarla a implementar su plan de I+D+i para el periodo 2020-23 en el campo de la energía eólica onshore”.

A vueltas con su papel en Portugal

Este nuevo respaldo financiero de Europa a una compañía que había ofrecido un total de 104 recolocaciones en Portugal al personal afectado por el cierre de las plantas de As Somozas y Cuenca. El proceso se saldó con solo tres incorporaciones de trabajadores a la planta de Ria Blades, que la compañía compró el año pasado en Vagos (Aveiro) y a la que, según los sindicatos, se venía desviando carga de trabajo que antes iría a parar a As Somozas. Los menores costes en Portugal, toda vez que los salarios en esta factoría eran un 47% inferiores a los de la planta gallega, habrían decantado la balanza en favor del país luso.

De esta forma, Gamesa limita ahora su actividad en Galicia a la fábrica especializada en reparaciones con la que cuenta en Sigüeiro (Oroso), en la que emplea a cerca de medio centenar de operarios. La compañía llegó a tener otra planta en Bergondo (ya cerrada) y otra en San Cibrao das Viñas (ahora propiedad del grupo aeronáutico Coasa), además de la de As Somozas, que fue levantada a cambio de adjudicarse 760 megavatios de potencia eólica en Galicia.

Así lo estipulaba el plan eólico estratégico Gamesa, que contemplaba la inversión de 84.000 millones de pesetas (unos 500 millones de euros sin tener en cuenta el efecto de la inflación) para poner en marcha este proyecto del que ahora solo quedan las ya mencionadas instalaciones de Sigüeiro tras la ola de cierres y de ventas de parques eólicos. Los últimos movimientos en este sentido han sido el traspaso a Greenalia de sus filiales Sistemas Energéticos del Umia (que impulsaba el parque eólico de Alto da Croa II, con 14 megavatios de potencia), Sistemas Energéticos Alto da Croa (promovía el parque eólico de Alto da Croa, de ocho megavatios), así como Sistemas Energéticos Edreida (impulsora del parque eólico de Monte Tourado, de seis megavatios).