Guerra en los juzgados: el día que Sandra Ortega dejó de confiar en su ex ‘número dos’

La decisión de mayor calado que tomó Sandra Ortega cuando se hizo cargo de Rosp Corunna tras la muerte de Rosalía Mera, en 2013, fue auditar por primera vez las cuentas del holding que dirigía José Leyte

Sandra Ortega y su antiguo número dos en Rosp Corunna, José Leyte

Sandra Ortega y su antiguo número dos en Rosp Corunna, José Leyte

Pérdida de confianza. Ese fue el escueto argumento al que recurrieron desde Rosp Corunna, el holding inversor de Sandra Ortega, para explicar el despido de quien durante años fue su número dos, y también de su madre, Rosalía Mera. Aquello sucedió en noviembre del año pasado, y desde entonces se dirime una batalla en los juzgados a base de denuncias por la vía laboral y querellas por la penal. Sin embargo, Sandra Ortega no las tenía todas consigo con Leyte desde hace al menos siete años. 

Antes del fallecimiento de Rosalía Mera, primera mujer de Amancio Ortega, en el verano de 2013, la primogénita ya estaba en el día a día de la gestión. De hecho, Sandra Ortega era administradora solidaria junto a su madre en firmas como Rosp Corunna y Ferrado Inmuebles y consejera de dos sicavs (Breixo y Soandres). Ambas también eran administradoras solidarias de Rosp Corunna Participaciones Empresariales, el brazo inversor del holding del que José Leyte era primer ejecutivo. Pero cuando Rosalía Mera fallece, algo cambia en el holding. Y es que hasta entonces Rosp Corunna, que movía en ese momento unos activos superiores a los 4.300 millones de euros, no auditaba sus cuentas.  

El encargo a Deloitte 

La primera gran decisión que toma Sandra Ortega tras asumir las riendas del holding que hereda es auditar las cuentas del grupo, encargo que realiza a Deloitte. Las primeras cuentas auditadas de Rosp corresponden al ejercicio de 2013, y fueron firmadas por uno de los socios de la consultora, Miguel Barroso, en junio de 2014. Deloitte sigue realizando hoy en día las auditorías del holding que Sandra Ortega heredó de su madre.  

Pese a contar con una participación del 5% de Inditex, siendo su segundo accionista, como en Pharma Mar, Rosp Corunna no tenía la obligación legal de auditar sus cuentas de resultados y su balance, ya que no se trata de una empresa cotizada o emisora de deuda en algún mercado organizado. José Leyte llevaba al frente de las inversiones de Rosp unos veinte años. 

Información no comparable 

Deloitte dejó claro en su primer informe los nuevos aires en el grupo. “Las cuentas anuales del ejercicio 2013 (de Rosp Corunna) incluyen información referida al ejercicio anterior, única y exclusivamente, a efectos comparativos», señalaba el auditor. “Dicha información del ejercicio 2012”, continúa Deloitte, “no fue sometida a auditoria por no estar la sociedad obligada a ello”. Tampoco en 2011 habían sido auditadas las cuentas.

Rosp Corunna es la sociedad matriz de las grandes inversiones de Sandra Ortega. De ella dependen tanto Rosp Corunna Participaciones Empresariales como Ferrado de Inmuebles. Es también el holding que sirve de escenario a toda una guerra judicial, la que han entablado la primogénita de Amancio Ortega y el que hasta noviembre del año pasado fue su número dos, que primero golpeó con una demanda laboral.  

Contra José Leyte fueron presentada dos querellas meses después, en las que le acusan de apropiación indebida y administración desleal. Dese entonces, se acumulan las sombras en la gestión de Leyte, entre las que se encuentran determinadas inversiones en paraísos fiscales