Inditex gana en los tribunales a un ‘casero’ que le reclamaba diez millones por su salida de Rusia

Un tribunal de arbitraje ruso ha desestimado la demanda presentada por la dueña de un centro comercial ruso que exigía más de diez millones a Zara y Bershka por el cierre de tiendas

Foto de archivo de unas obras en una tienda de Zara. Foto: EFE

Foto de archivo de unas obras en una tienda de Zara. Foto: EFE

Inditex salva otra piedra en el camino en su retirada de Rusia. El Tribunal de Arbitraje de la Región de Samara ha desestimado las reclamaciones que el propietario del centro comercial ruso Kosmoport había planteado contra Zara y Bershka por el cese de operaciones de Inditex en el país que preside Vladimir Putin.

Viktor and Co. Mega Park LLC, propietaria de este centro comercial, reclamaba 755 millones de rublos (unos 10,2 millones de euros al cambio actual) a la firma fundada por Amancio Ortega por el impacto que su salida del mercado ruso ha tenido en sus cuentas. Sin embargo, el Tribunal de Arbitraje de la Región de Samara ha desestimado sus pretensiones, según recoge la prensa local.

Así eran las reclamaciones

De estos 755 millones de rublos, la mayor parte se le reclamaba a Zara CIS. A la sociedad con la que Inditex controlaba hasta hace unos meses sus operaciones en el este de Europa se le exigía el pago de 512,6 millones de rublos (6,8 millones de euros). La dueña de Kosmoport cifraba en 482 millones de rublos las pérdidas sufridas por el cierre de su tienda en el centro comercial, a los que se sumaban, entre otros conceptos, 11 millones adicionales por supuestas deudas en el pago de los arrendamientos entre los meses de marzo y agosto.

Por su parte, a Bershka se le reclamaban 243 millones de rublos (unos 3,2 millones de euros). La mayor parte giraba en torno al golpe por valor de 224 millones de rublos que supuestamente le habría infligido la cadena de Inditex por su abrupta salida de Rusia, a la que también le reclamaba seis millones de rublos en rentas del alquiler.

Las de la dueña de Kosmoport son solo dos de la cerca de treintena de reclamaciones que se han presentado en los últimos meses contra Inditex por su salida del mercado ruso. Otras sociedades como Butovo Mall, Sitras LLC o ITS Group (que controla el centro comercial Greenwich de Ekaterimburgo) habían emprendido idénticas medidas para paliar el golpe producido por la salida de Inditex del mercado ruso en marzo.

Fue entonces cuando la multinacional que preside Amancio Ortega decidió, al igual que el resto de principales empresas del sector textil, suspender sus operaciones en Rusia hasta nuevo aviso como consecuencia de la guerra en Ucrania. Tan solo siete meses después (en octubre), la multinacional anunció un acuerdo con Azadea, empresa perteneciente a un Grupo Daher que ya ejercía de socio en Oriente Próximo, mediante el cual esta compra su negocio en Rusia.

En sus manos queda la gestión de más de 500 tiendas para las que Inditex se reserva la posibilidad de regresar en un futuro bajo la fórmula de franquicia. El Grupo Daher pasa a asumir una red comercial en torno a la cual giran unos 9.000 empleos y que en 2021 aportó el 8,5% de su resultado neto de explotación (Ebit) de Inditex. En concreto, el resultado antes de impuestos de este mercado ascendió a 86 millones de euros en 2021, recuperando así parte de los 229 millones de euros alcanzados en 2019, ejercicio previo al estallido de la pandemia.

Los motivos de la disputa

Esta operación, unido a las provisiones por valor de 230 millones de euros permitieron que Inditex pasase página (aunque de manera parcial) a su etapa en Rusia. Con estos dos elementos de la ecuación despejados, a la compañía que desde el año pasado preside Marta Ortega tan solo le quedaban en el horizonte las disputas contra sus antiguos caseros, de la que, por el momento, resulta victoriosa.

En su momento, el propio Dmitry Moskalenko, presidente del Consejo Ruso de Centros Comerciales, llegó a afirmar en la prensa rusa que la multinacional gallega se encuentra al corriente de pago de prácticamente todos los alquileres. El único punto en disputa se daría en torno a aquellos arrendamientos en los que se incluían cuotas variables asociadas a unas ventas que han sido inexistentes ante el cierre de tiendas desde el pasado mes de marzo.

Por su parte, Gayk Martirosyan, socio de la consultora Quattor Advisory, subrayaba que el éxodo masivo de multinacionales del mercado ruso había provocado un efecto arrastre sobre la afluencia de clientes a los centros comerciales del país. El experto cifraba en un 30% este recorte de asistencia.