Jordi Sevilla alerta de las dos caras de la globalización: «Reduce la pobreza, pero dispara la desigualdad»

El exministro y expresidente de Red Eléctrica advierte durante su intervención en el Foro de Economía de Prospectiva de la UIMP de A Coruña de la pérdida de capacidad de decisión de los gobiernos ante la globalización

Jordi Sevilla

Imagen de archivo de Jordi Sevilla durante su etapa como presidente de Red Eléctrica / EFE

El exministro Jordi Sevilla alerta en A Coruña de los efectos secundarios de la globalización. El también expresidente de Red Eléctrica ha participado este jueves en la segunda edición del Foro de Economía Prospectiva de Galicia que organiza la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en la ciudad herculina.

Durante su intervención, Jordi Sevilla ha puesto de relieve los puntos negros que lleva aparejados la globalización. Por un lado, este proceso «reduce el poder de los gobiernos nacionales», que se encuentran que el poder de decisión sobre determinadas problemáticas «dejan de estar en sus manos». «Dicen que van a hacer algo que realmente no pueden hacer, de ahí el desánimo y el cabreo que va cada vez a más en las sociedades», ha explicado.

Según ha defendido el que fuera ministro de Administraciones públicas entre los años 2004 y 2007, la globalización ha traído efectos positivos, como el hecho de que «la pobreza se ha reducido a nivel mundial» en las últimas décadas, pero, al mismo tiempo, ha traído consigo un «aumento de la desigualdad» que se ha dado de forma especial en la riqueza, más que en la renta, según ha apuntado.

El punto de inflexión por el Covid-19

Ante esta situación, Jordi Sevilla advierte, además, de que los mercados cuentan ahora con «más influencia en los gobiernos que los ciudadanos, sindicatos o patronales», al tiempo que la globalización acelera los cambios productivos. «Lo que antes tardaba décadas y daba margen para adaptarse ahora ocurre en cinco años», ha alertado.

En paralelo, el exministro durante el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ha detectado un cambio de tendencia a raíz de la crisis por el Covid-19. Según ha explicado, «la pandemia nos ha hecho conscientes» de la necesidad de contar con centros de producción de productos básicos en los propios países y ha «reforzado los discursos identitarios».

«Con la globalización se ha pasado del optimismo al repliegue nacional y el cabreo», ha subrayado, antes de mencionar al cambio climático y la digitalización como los otros dos grandes retos. Sobre la primera cuestión, Jordi Sevilla ha asegurado que no existente «consenso social para asumir cambios» al implicar sacrificios a corto plazo frente a unos beneficios que, en todo caso, llegarían a largo plazo, al tiempo de que ha alertado del cada vez mayor poder que ejercen Google, Amazon, Facebook o Apple a través del negocio de los datos. Una cuestión que, a su juicio, invade derechos humanos.