La ‘coronacrisis’ cuesta 300M a los tres grandes de la prensa española

Los ingresos por publicidad de Vocento, Unidad Editorial y Prisa se desplomaron con las restricciones y la venta de ejemplares siguió sin remontar

La 'coronacrisis' cuesta 300M a los tres grandes de la prensa española

El balance de los grandes periódicos de España no puede ser positivo siete meses después de que se desatara la emergencia sanitaria por el coronavirus. Los resultados trimestrales de Vocento, Prisa y Unidad Editorial arrojan un significativo retroceso de la cifra de negocio que suma 294 millones de euros, golpeado por la crisis en la publicidad y agravado por la caída del papel, que se aceleró hasta septiembre. Es cierto que los ingresos por publicidad digital crecen y los muros de pago ganan peso, pero todavía no amortiguan la caída general.

Ya en marzo saltaron las primeras alarmas. Informes de Auditsa y Arcemedia reflejaron que, entre todos los medios, el papel se estaba llevando la peor parte, pese a que los quioscos se mantuvieron abiertos con el estado de alarma. Comparando marzo de 2020 con el del año pasado, se vio que la presencia de los anunciantes en los periódicos y los dominicales cayó cerca del 30%, mientras que en las revistas el descenso fue del 43%. 

Así las cosas, sobrepasados los peores meses tras la primera ola del coronavirus, los medios reflejan cuál ha sido su rendimiento en lo que va de año. El primero en presentar sus resultados fue Prisa. El propietario del diario El País se anotó unas pérdidas muy superiores a las del año anterior, motivadas por los efectos de la crisis que el covid en todas sus líneas de negocio. No fue solo la publicidad en los periódicos y la menor venta de ejemplares, pues la división fuera de las cabeceras (radios y educación) y los negocios fuera de España (Latinoamérica) no contribuyeron lo suficientemente a una mejora de los números vitales.

Una semana después fue el turno de Unidad Editorial. Su dueño Rizzoli Corriere della Sera (RCS Mediagroup) publicó ante el regulador bursátil los resultados del grupo propietario de cabeceras en España como El Mundo, Marca y el económico Expansión, entre otros. El resultado: un descenso del 15% respecto al mismo periodo del año anterior.  

El último en reconocer el impacto de la crisis sanitaria en sus resultados fue Vocento. El editor de ABC afirma que la pandemia ha agrietado sus cuentas, aunque en menor medida que al resto del mercado. Pese a ello, sufrió descensos, todos ellos a doble dígito, en sus tres grandes líneas de negocio: venta de ejemplares (-11,9%), venta de publicidad (-19%) y otros ingresos (-12,9%).

Caída en bolsa

A la ya conocida mala situación generada por la pandemia se unen las malas previsiones del mercado. El pesimismo se ha trasladado a la cotización de estos grupos, que en su rally anual dibujan una agresiva caída a mediados de marzo, coincidiendo con la implantación del estado de alarma (domingo 14), y una evolución plana durante el resto del año, sin apenas síntomas de recuperación.

Así, la capitalización bursátil de los tres grandes de la prensa ha menguado en cientos de millones de euros, tras registrar una caída acumulada en lo que va de año de aproximadamente el 50% de su valor.

Los principales agraviados, por tanto, son sus propietarios. Desde familias españolas como los Polanco hasta fondos de capital riesgo como Amber Capital y entidades financieras como Banco Santander o Mediobanca han visto una devaluación sin precedentes de sus títulos. 

ERTE en todos los grandes grupos

Del resto de grandes grupos de la prensa en España se conocen pocos números. Cómo ha incidido la crisis de la publicidad en sus vitales se desvelará mucho más tarde, cuando presenten sus cuentas en el Registro Mercantil, ya que el hecho de no cotizar en bolsa les exhime de ser transparentes con sus números cada tres meses.

Javier Moll, propietario de grupo Zeta.

Javier Moll, propietario de Grupo Zeta. Foto: EFE

No obstante, no hay ningún gran grupo que no haya reconocido ajustes en su partida de costes. La medida más extendida han sido los Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), que no han dejado sin recortar ninguna redacción. Grupo Henneo, de la familia Yarza, ha llevado a cabo ajustes en cabeceras como El Heraldo de Aragón o 20 Minutos. En Cataluña, el Grupo Godó, dueño de La Vanguardia, su buque insignia, afirmó su intención de llevar a cabo un ERTE tras las consecuencias «muy graves» de la pandemia, según reconocieron en una carta a los trabajadores.

En la lista no falta Prensa Ibérica, propiedad de Javier Moll. Fue el primero de los grandes en anunciar un ERTE para su última adquisición, El Periódico de Catalunya. El también conocido como el Rey Midas de la prensa regional también llevó a cabo el cierre de las ediciones en papel Cuore y Stilo, tal y como adelantó Economía Digital.

Brotes verdes: publicidad online y muros de pago

Pese a todo, las compañías siguen señalando aspectos positivos. El principal motivo para la esperanza son los ingresos publicitarios en el canal digital, que cada vez tienen más peso y equilibran el mix con los del papel. A este respecto, Vocento destaca en su documentación sobre el tercer trimestre que su publicidad digital creció un 3,5%, si bien Prisa afirma que la publicidad digital de El País «ha venido experimentando un fuerte crecimiento en los últimos años hasta representar en los nueve primeros meses del año el 67,2% del total de publicidad el periódico».

Por otro lado, está la carrera por los muros de pago, la nueva fuente de ingresos a la que parecen abocados los grandes medios. Esta apuesta por cerrar el contenido al público ya se nota en distintas casas. El editor de El País ha optado por un muro poroso —ofrece un número limitado de artículos (10) al mes en abierto—, liberando algunas noticias que considera de gran interés, como las relacionadas con el coronavirus. Cuenta con 65.000 suscriptores.

El dueño de El Mundo ha establecido un muro de pago duro, con el que ha cerrado la mayoría de sus contenidos. Tiene 50.000 abonados y fue creado en octubre del pasado año.