La fiebre del hidrógeno verde llega a Galicia con la mirada puesta en el dinero de Europa

La comunidad cuenta con cerca de una decena de proyectos de hidrógeno verde susceptibles de captar partidas de reactivación de la UE

Inauguración de una planta de hidrógeno verde en Alemania. EFE.

Inauguración de una planta de hidrógeno verde en Alemania. EFE.

España recibirá 140.000 millones de euros de fondos europeos para la reconstrucción que servirán para financiar buena parte de proyectos que han de marcar un futuro postpandémico y centrado en la transición hacia energías limpias. A finales del año pasado, la Xunta de Galicia anunció que había remitido al Gobierno central un total de 108 proyectos innovadores e industriales que, en una primera fase, podrían optar a las ayudas comunitarias. Entre ese centenar de proyectos se encuentran los denominados “tractores”, definidos por el comité de expertos económicos de Galicia, y otros que van desde el ámbito sociosanitario hasta la movilidad sostenible o la transformación digital, iniciativas aportadas en gran medida por el tejido empresarial.

Tanto en Galicia como en el resto del Estado, los proyectos relacionados con el hidrógeno verde destacan por ser unos de los más recurridos a la hora de tratar de captar fondos europeos. La comunidad cuenta en estos momentos con cerca de una decena de proyectos relacionados con el hidrógeno verde, liderados por distintas alianzas empresariales y susceptibles de captar fondos europeos.

Una energía que aún no es competitiva

El hidrógeno verde se caracteriza porque debe partir de una fuente renovable, habitualmente energía eólica o fotovoltaica, por lo que Galicia es un territorio propicio para su desarrollo. No obstante, la necesidad de ayudas comunitarias para que estos proyectos salgan adelante parece obligada. La gran parte de las compañías que, de forma pública, han apostado por emprender planes relacionados con el hidrógeno verde, también conceden que, de momento, estos proyectos aún no han alcanzado la rentabilidad.

Esta semana lo indicaba el consejero delegado de Enel, Francesco Starace, quien, en un acto junto con el primer ejecutivo de Endesa, José Bogas, manifestaba que el hidrógeno verde tiene que progresar en los próximos años para “demostrar su capacidad de ser competitivo”. El directivo anunció que el grupo italiano invertirá en ese tiempo entre 300 y 400 millones de euros en proyectos relacionados con esta nueva energía.

Si bien el Gobierno gallego tendría ya sobre la mesa cerca de una decena de proyectos vinculados al hidrógeno verde susceptibles de captar fondos europeos, muy pocas empresas o entidades han manifestado de forma pública sus planes.

El pasado noviembre, el ministerio de Teresa Ribera organizó la jornada Hidrógeno renovable: una gran oportunidad para España, en la que el presidente Pedro Sánchez anunció ayudas por valor de 1.500 millones de euros para desarrollar esta tecnología hasta 2023 con cargo al fondo europeo de recuperación.

De Naturgy a Reganosa

Fue en ese foro donde el presidente de Naturgy, Francisco Reynés, reveló que la compañía ha comenzado a desarrollar en Meirama un proyecto de hidrógeno verde de 30 megavatios que aún se encuentra en un estadio muy inicial. El directivo indicó que la eléctrica había decidido explorar esta energía en aquellos enclaves afectados por los procesos de descarbonización (además de en la térmica coruñesa, también lleva a cabo un proyecto similar, de la mano de Enagás, participada por Amancio Ortega, en La Robla, en León). 

También en Galicia, aunque Reganosa nunca se ha manifestado públicamente a este respecto, en el sector empresarial se da por hecho que la compañía dueña de la regasificadora de Mugardos liderará uno de los proyectos de hidrógeno verde que en un futuro desarrollará la comunidad.

El propio Ministerio de Transición Ecológica destaca en su documento Hoja de Ruta del Hidrógeno Verde un proyecto ubicado en la provincia de A Coruña “de producción de hidrógeno renovable a escala industrial destinado a su uso como materia prima industrial y de movilidad” que podría ser un potencial receptor de fondos comunitarios.

Por otro lado, Endesa, la dueña de la térmica de As Pontes, también se ha subido al carro del hidrógeno. La compañía de José Bogas cuenta en estos momentos en España con 22 proyectos de hidrógeno. Aunque el grupo nunca ha manifestado que esta pueda una solución de futuro para la comarca de Ferrolterra, lo cierto es que el hidrógeno verde sí se ha convertido en una posibilidad en otras de sus térmicas próximas a desaparecer: la de Andorra, en Teruel, y la de Compostilla, en León.

Desde A Coruña hasta Vigo

De esta forma, aunque a cuentagotas, los proyectos gallegos relacionados con el hidrógeno comienzan a hacerse públicos (a finales de abril deben ser presentados ante Europa). Hace tan solo unos días, el Consorcio de la Zona Franca de Vigo anunció que proyecta la implantación de una planta hidrogenera en el polígono de Balaídos, para cuya cofinanciación también pretende los fondos europeos de recuperación.

El delegado de la entidad, David Regades ha detallado que el proyecto para la constitución de la planta de hidrógeno verde en el polígono de Balaídos, para la que se ha contado con la asesoría técnica de Energylab, requerirá de una inversión de 10,1 millones de euros. La Zona Franca prevé aportar el 40% de esa cantidad y obtener el resto mediante la aportación de fondos europeos.

En el norte de la comunidad, el hidrógeno verde también se habría convertido en una opción de futuro, en este caso para el puerto exterior de Punta Langosteira. La Autoridad Portuaria de A Coruña presentó esta semana su nuevo plan estratégico 2021-2025, que apuesta por “reenfocar el futuro del puerto en el contexto de la descarbonización de la economía”. Un día después de ese anuncio, Martín Fernández Prado, el presidente del ente portuario, mantuvo una reunión con el conselleiro de Economía, Francisco Conde, para avanzar en la colaboración de puerto y Xunta en el desarrollo de proyectos industriales con los que optar a los fondos Next Generation.