La SEPI prevé reducir drásticamente sus pérdidas mientras ‘pasa’ de Alcoa y Alu Ibérica

La sociedad industrial pública prevé pasar de unas pérdidas históricas de más de 500 millones este 2021 a 29 millones en rojo en 2022

Un manifestante con una bengala delante de la subdelegación del Gobierno, durante la protesta convocada por los trabajadores de Alcoa San Cibrao por la viabilidad de la única fábrica de aluminio primario que queda en España bajo el lema 'A loita continúa'. EFE/Eliseo Trigo

Un manifestante con una bengala delante de la subdelegación del Gobierno, durante la protesta convocada por los trabajadores de Alcoa San Cibrao por la viabilidad de la única fábrica de aluminio primario que queda en España bajo el lema ‘A loita continúa’. EFE/Eliseo Trigo

Reducir las pérdidas millonarias que alcanzará este ejercicio. Esa es la previsión de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), organismo dependiente del Ministerio de Hacienda y dueño de los astilleros públicos de Navantia. La entidad prevé unas pérdidas 29 millones en el ejercicio 2022, una cifra muy inferior a las previsiones para este año, en el que podría acuñar unos históricos números rojos por encima de los 547 millones de euros. Así se desprende del proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para el próximo año.

En el presupuesto consolidado enviado por la SEPI no se incluye a determinadas entidades que están en proceso de liquidación, como Defex, Tragsa Brasil y Cytasa; asimismo, tampoco se incluye a Olimpic Moll, absorbida por Mercasa.

Calabazas a Alcoa

La sociedad industrial parece decidida a encauzar sus pérdidas en un momento en el que, en Galicia, los trabajadores de Alcoa en San Cibrao y de Alu Ibérica en A Coruña le reclaman que intervenga ambas plantas para asegurar su futuro. De hecho, en el caso de la planta de aluminio primario de A Mariña lucense, la opción estuvo sobre la mesa durante meses, ya que el Gobierno estaba dispuesto a triangular la venta a un tercero a través de la SEPI, una posibilidad que, en estos momentos, parece desechada por parte del Ejecutivo.

Según las previsiones recogidas en el proyecto de Presupuestos, el importe neto de la cifra de negocios, ingresos accesorios y otros de gestión corriente se eleva a 5.477 millones de euros, al que habrá que restar 3.061 millones de aprovisionamiento y otros gastos de explotación, así como 2.653 millones de gastos de personal y 163 de amortización del inmovilizado.

Otras partidas suponen un importe positivo de 371 millones de euros, con lo que el resultado del ejercicio después de impuestos reflejará una pérdida de 29 millones de euros.

Del total de inversión real prevista por el conjunto de sociedades y entidades no financieras en 2022 -9.659 millones de euros- 400 corresponden a la SEPI; las aportaciones con cargo a los PGE para 2022 ascienden a 407 millones de euros.