Martinsa subasta macrocampos de golf 13 años después de quebrar

La constructora gallega saca a subasta su campo de golf junto al Casino de Aranjuez mientras pierde el de Miño, que pasa a manos del Concello

Golf Aranjuez

Campo de golf que Martinsa-Fadesa subasta en Aranjuez

Martinsa-Fadesa continúa dando coletazos casi 13 años después de su quiebra. El nombre de la constructora gallega ha vuelto a escena estas últimas semanas después de que el concurso de acreedores de Abengoa con 6.000 millones de euros se haya convertido en el segundo mayor de la historia tan solo por detrás de los 7.200 millones que en su día alcanzó una Martinsa-Fadesa que continúa desprendiéndose de activos.

Y es que el administrador concursal de la constructora ha sacado a subasta su emblemático campo de golf de Aranjuez. El activo, que cuenta con 51 hectáreas de superficie, sale a puja por un importe mínimo de 1,6 millones de euros. El plazo para presentar ofertas permanecerá abierto hasta el día 8 de marzo. Será a partir de entonces cuando se conozca el nombre de la empresa que se haga con el control del Golf Jardín de Aranjuez, que se ubica en el barrio de La Montaña de la ciudad madrileña y que cuenta con el hotel Barceló Aranjuez y el Gran Casino Aranjuez en sus inmediaciones.

El comprador del campo de golf, que hasta ahora había sido explotado por una empresa arrendataria de los terrenos, asume también en el proceso de subasta determinadas cargas inscritas en el Registro de la Propiedad el privilegio especial en favor del Ayuntamiento de Aranjuez sobre las fincas del sector. En torno a ellas giran obras aún pendientes cuya realización subsidiaria se eleva a 23,6 millones de euros.

De Palma de Mallorca a MIño

Martinsa Fadesa lanza este nuevo activo a subasta después de haber hecho lo propio con un lote compuesto por garajes en Cambre y Lleida, suelo en desarrollo en Tarragona y Villanueva de la Cañada, suelo finalista en Ayamonte o Palma de Mallorca, así como fincas en las provincias de Valladolid y Zaragoza.

Con estas operaciones, la compañía busca captar recursos para devolver parte de los pasivos que forzaron su entrada en concurso de acreedores en 2008 y su paso a la liquidación en 2015. Desde entonces, Martinsa-Fadesa ha visto cómo su agujero patrimonial ha ido a más hasta el punto de que su patrimonio neto pasó de arrojar un saldo negativo por valor de 5.920 millones de euros en 2017 a 6.159 millones en 2018.

Todo ello en un periodo en el que logró ventas por valor de 73,6 millones de euros a través de la subasta y venta de activos como el campo de golf de Aranjuez, que seguirá un camino distinto al de Miño. Y es que la Justicia adjudicó al Concello de Miño cinco de las parcelas de la urbanización Costa Miño. Se trata de las parcelas del campo de golf, una finca para uso comercial, otra con destino a determinar y otra que cuenta ahora con los armazones de 20 viviendas pareadas. Todas ellas se encontraban hipotecadas en favor del Concello de Miño.