MásMóvil desvela sus miedos con la integración de Euskaltel, R y Telecable

El contrato de licencia con Virgin, una de las medidas estrella que implantó Zegona en Euskaltel, así como el incremento de deuda y la falta de experiencia en absorciones de este tamaño son algunos de los riesgos que identifica MásMóvil

Meinrad Spenger, consejero delegado de MásMóvil

Meinrad Spenger, consejero delegado de MásMóvil

La opa sobre Euskaltel consolidó a MásMóvil como el cuarto grupo de telecomunicaciones del mercado español, ocupando posiciones de dominio en algunas áreas de negocio en Euskadi o Asturias, territorios donde, como sucede en Galicia, la operadora vasca está fuertemente implantada. Aunque el grupo que dirige Meinrad Spenger ha sido prolijo en adquisiciones, nunca antes había tenido que digerir una de estas dimensiones. Supone añadir a los 1.930 millones de ingresos con los que cerró 2020, casi 700 millones del negocio de Euskaltel, un incremento de golpe del 36%.

Esta falta de experiencia en integraciones de este tamaño es uno de los riesgos que identifica la propia MásMóvil en el memorándum que acaba de remitir al BME (antiguo Marf) con motivo de su programa de pagarés y que trascendió un día después de que Spenger apuntara a la necesidad de una mayor consolidación en el sector ante las escasas rentabilidades de las compañías, que operan con márgenes estrechos por la competencia y la guerra de precios.

“Nunca habíamos adquirido un negocio de este tamaño antes y, debido a nuestra falta de experiencia en la implementación de adquisiciones tan grandes, pueden generarse dificultades para integrar Euskaltel con éxito y alcanzar los objetivos y sinergias esperadas”, dice el documento, que lista los distintos riesgos que ve la compañía tras la opa a la operadora vasca, que incluye también la toma de control de R y Telecable.

Los peajes de Euskaltel

MásMóvil identifica riesgos evidentes a simple vista, como la carga de endeudamiento que conlleva la compra y que engorda el pasivo de la compañía en 2.250 millones. Lo peor de las deudas es que hay que pagarlas y los compromisos adquiridos en esta materia se han elevado con fuerza debido a la integración.

Pero también señala otros que no son tan visibles. Por ejemplo, el acuerdo de licencia con Virgin que firmó Euskaltel en pleno empeño de Zegona por expandirse en el mercado español. ”El contrato de licencia con Virgin nos obliga a realizar al menos 115 millones de euros en gastos de capital y operativos para la adquisición de clientes y la comercialización en los cinco años siguientes al lanzamiento del uso comercial de la licencia”, indica MásMóvil.

También recalca que, a este mayor gasto que puede “no generar rentabilidades positivas”, hay que sumar posibles costes por encima de lo previsto al integrar Euskaltel o por no conseguir las sinergias esperadas. A este respecto, MásMóvil también asume como un riesgo que se puedan perder clientes clave y directivos de la operadora vasca.

“Además, podemos experimentar la canibalización de las ofertas de servicios en las regiones en las que operamos, en particular con respecto a la expansión del Grupo Euskaltel en el mercado español con su plataforma Virgin Telco, que puede liderar al negocio del Grupo Euskaltel para competir, en cierta medida, con nosotros en los mercados en los que está en funcionamiento”, añade.

MásMóvil es consciente de que la integración puede “perturbar” la relación con los clientes, empleados y proveedores. “Si no logramos integrar Euskaltel, podría producirse un efecto material adverso en nuestro negocio, situación financiera y resultados de operaciones”, dice, en alusión a que el desarrollo de su plan de negocio puede requerir una inversión mayor de la prevista.

Orange y Telefónica, los compromisos de Euskaltel

La compañía también señala dos acuerdos que firmó la operadora vasca. Uno de ellos fue con Telefónica para la provisión de teléfonos móviles, y los otros dos con Orange, uno para uso de red y otro para el roaming. Este último se renovó a finales de 2019 y los dos anteriores tienen vigencia hasta octubre y junio de 2022, respectivamente.

“Grupo Euskaltel se ha comprometido con un nivel de consumo mínimo anual acumulado y, debido a la naturaleza impredecible de la demanda de servicios móviles, no se puede garantizar que pueda cumplir dichos niveles”, lo que, apunta MásMóvil, podría “impactar negativamente en la rentabilidad y condiciones financieras”.

Rescindir estos contratos anticipadamente también conlleva elevadas dificultades. “Nuestro grupo no puede migrar toda o parte de la base de clientes a nuestra propia red”, y encontrar un remplazo “en condiciones comerciales razonables” tampoco parece posible, según la compañía.