Pharma Mar y San José: cara y cruz de los sueldos de los ‘jefes’ de las cotizadas gallegas

La retribución de José María Fernández de Sousa es un 72% superior ahora a la que tenía hace cinco años, mientras que la de Jacinto Rey es la única que disminuye de los presidentes de las compañías gallegas en el Ibex o el mercado continuo

José María Fernández de Sousa, presidente de Pharmamar

José María Fernández de Sousa, presidente de Pharmamar

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Los sueldos de los ejecutivos de las grandes compañías a nivel mundial están bajo lupa. La pasada semana, el consejero delegado del Fondo Soberano de Noruega, con posiciones en numerosas empresas españolas, de Iberdrola a Inditex o Pharma Mar, criticó la “codicia corporativa” que a su juicio impera en muchas empresas del globo, donde los directivos recogen unos salarios que no están en línea con su rendimiento. “En un entorno inflacionista vemos que muchas firmas con un rendimiento mediocre plantean paquetes de remuneración muy grandes”, indicó Nicolai Tangen, en una entrevista al Financial Times.

Unas semanas antes, los emolumentos percibidos por el primer ejecutivo de Stellantis, Carlos Tavares, entraron de lleno en la campaña electoral francesa. Los 19 millones de euros de retribución del ejecutivo en el año 2021 fueron puestos en cuestión por el propio presidente Emmanuel Macron.

Atendiendo a los datos de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), todos los presidentes de las cotizadas gallegas en el Ibex o el mercado continuo, a excepción de Jacinto Rey, de la constructora San José, recibieron en 2021 una retribución superior a la que tenían cinco años atrás, cuando nadie podía presagiar la pandemia del coronavirus o la crisis de suministro derivada de la invasión de Ucrania por parte de Rusia. No obstante, en la mayoría de los casos, el crecimiento sí ha ido parejo a una mejora en la evolución del negocio de las compañías.

Pharma Mar

Los informes sobre remuneraciones de consejeros que las cotizadas deben presentar ante el regulador bursátil recogen la evolución en los últimos cinco años de las retribuciones devengadas. Destaca en este análisis el caso de José María Fernández de Sousa, el presidente de Pharma Mar, la biofarmacéutica de origen gallego. El directivo cerró el ejercicio 2021 con una retribución de 2,74 millones de euros. En 2017, y según los registros, percibió 1,59 millones. Es decir, en un lustro, su salario ha aumentado en un 72%.

En buena medida, el aumento de la retribución del presidente y primer accionista de Pharma Mar está directamente relacionado con la mejora del negocio del grupo farmacéutico, que se mantuvo en pérdidas hasta 2020, cuando acuñó un histórico beneficio neto atribuido de 137 millones.

La clave está en su medicamento estrella: el antitumoral Zepzelca para el cáncer de pulmón. En 2020, Fernández de Sousa recibió una retribución extraordinaria debido a los hitos relacionados con el fármaco, desde la suscripción de un acuerdo con la irlandesa Jazz Pharma a la aprobación provisional del compuesto por parte de las autoridades americanas.

De Inditex a Adolfo Domínguez

Por la envergadura del grupo, los directivos de Inditex son los que, de lejos, reciben una remuneración más abultada. No obstante, la evolución en estos últimos años no ha sido tan acusada. Al margen de las astronómicas cantidades que recibió por su salida del grupo (debido a conceptos tales como el pacto de no competencia), Pablo Isla, presidente de la textil hasta el pasado abril, percibió en el ejercicio fiscal 2021 una retribución de 12,4 millones de euros, más del doble que se embolsó el año de la pandemia, cuando el imperio de la familia Ortega recibió el golpe de los cierres por el Covid. El sueldo fijo fue de 3,25 millones de euros pero a esta cantidad hay que sumarle unos 4,8 millones de variables a corto plazo, otros 1,76 millones a largo y 2,5 millones en acciones.

Cinco años antes, el ejercicio 2017, percibió una retribución de 10,69 millones de euros, por lo que, desde entonces hasta ahora, aumentó un 16%.

Adriana Domínguez, presidenta de Adolfo Domínguez

Si se atiende a la foto fija de la CNMV, en los últimos cinco años, la ejecutiva que más ha visto incrementar porcentualmente su retribución, por encima incluso de Fernández de Sousa, es Adriana Domínguez, la presidenta de la textil ourensana que lleva el nombre de su padre, Adolfo Domínguez.

El pasado ejercicio 2021-2022, y a pesar de que la compañía cerró con números rojos de 9 millones de euros, vio cómo su sueldo se elevaba un 164% con respecto al año anterior de 220.000 a 581.000 euros (419.000 en metálico).

Hace cinco años, su retribución estaba en unos 107.000 euros, por lo que se quintuplicó. Sin embargo, en aquel momento aún no había ascendido a presidenta del grupo. De hecho, el 2019 ascendió a consejera delegada y a finales de mayo de 2020 relevó a su padre como presidenta de la histórica firma, de ahí que las magnitudes no sean comparables.

San José

De las grandes cotizadas gallegas, el único presidente que cobra menos ahora que hace cinco años es Jacinto Rey, de la constructora pontevedresa San José. El pasado ejercicio 2021 percibió una retribución de 1,36 millones de euros, frente a los 1,56 millones de 2020 (un 12% menos). La cantidad es también más baja que la que se anotó en 2017, cuando alcanzó los 1,6 millones de euros.

Jacinto Rey
Imagen de archivo del presidente del Grupo Empresarial San José, Jacinto Rey

No obstante, a lo largo de estos últimos cinco años, el ejecutivo ha tenido años especialmente redondos. En prepandemia, 2019, se anotó una retribución récord de 4,78 millones de euros, entre retribución fija y variable, frente a los 1,5 millones del año anterior. El empresario triplicó su remuneración el año en el que cerró una operación de calado que disparó la cuenta de resultados del grupo: la venta de parte de la antiguamente denominada Operación Chamartín a la socimi Merlin Properties.

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