Siete años de prisión por fraude a uno de los socios de Lito, el rey de las orquestas

La Audiencia Provincial de A Coruña ratifica la condena de siete años y medio de cárcel por defraudar a Hacienda a uno de los implicados en el caso de Lito, el rey de las orquestas

Declaración de Lito, el 'rey de las orquestas' en la Audiencia Provincial de Pontevedra / E.P.

Declaración de Lito, el ‘rey de las orquestas’ en la Audiencia Provincial de Pontevedra / E.P.

La Audiencia Provincial de A Coruña ha ratificado la condena de siete años y medio de cárcel para uno de los implicados en la trama de fraude fiscal vinculada al empresario Ángel Martínez Pérez, conocido como Lito, el rey de las orquestas. La sección segunda considera acreditado que el acusado, el empresario M.A.G.S., quien figuraba como titular de la orquesta París de Noia desde el año 1999, utilizó las sociedades del Grupo Lito para esquivar impuestos.

El tribunal le atribuye cinco delitos contra la hacienda pública relativos a los impuestos del IVA de los años 2011-2012 y del IRPF de 2010-2012. Además, le impone una multa de 360.000 euros y una indemnización a la hacienda pública de 1.192.873 euros.

La Audiencia, en cambio, ha estimado una de las alegaciones del socio de Lito y suprime la condena de cinco meses de cárcel impuesta por la comisión de un delito contable al entender que queda absorbido por la defraudación tributaria, pues era la finalidad última del acusado.  

Control «opaco» de París de Noia

El empresario, según consideran probado los jueces, “obvió llevar la preceptiva contabilidad mercantil, libros o registros fiscales, escondiendo los ingresos y gastos obtenidos y sufridos respectivamente por la orquesta París de Noia” tras disolver la personalidad jurídica de la orquesta mediante la contratación de las oficinas y sociedades del Grupo Lito.

El condenado, tal y como consta en la resolución de primera instancia confirmada por la Audiencia, mantuvo la orquesta bajo la forma jurídica de una comunidad de bienes desde enero de 1999 hasta el 31 de julio del 2008. A partir de esa fecha, con la intención de eludir impuestos, decidió mantener opaca la titularidad de la París de Noia, “disolviendo la comunidad de bienes y perdiendo así la orquesta su personalidad jurídica”, por lo que utilizó sociedades integradas en el Grupo Lito para eludir el pago de tributos.