Reino Unido presiona a Navantia con los plazos de su contrato estrella

El ministro británico para la Preparación y la Industria de Defensa apuesta por mantener el año 2031 como fecha para la finalización del primero de los tres buques FSS para la Royal Navy pese a las turbulencias de Harland & Wolff, el socio al que Navantia tuvo que rescatar

Navantia supera la Revisión Crítica del Diseño (CDR) del contrato de los buques FSS con la Royal Navy

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Reino Unido traza la hoja de ruta a Navantia. El laborista Luke Pollard, que desde el pasado mes de septiembre ejerce como ministro para la Preparación y la Industria de Defensa en el Gobierno que preside Keir Starmer, ha defendido en la Cámara de los Comunes que el primero de los tres buques encargados al Navantia y sus socios británicos estará operativo ya en 2031.

«Según el calendario actual, se espera que el RFA Resurgent [nombre que recibe el primero de los tres buques de aprovisionamiento] entre en servicio en 2031, tras extensas pruebas de primera clase y la instalación de equipos», ha destacado en una respuesta parlamentaria al diputado conservador James Cartlidge.

Durante su exposición, el ministro para la Preparación y la Industria de Defensa británico se reafirma en el calendario acordado en el momento de la concesión del contrato (en enero de 2023). En él se contemplaba que el primero de estos tres buques estuviese operativo en 2031 y que los dos siguientes hiciesen lo propio de cara a 2032.

«Tras las dificultades financieras de Harland & Wolff y su adquisición por Navantia UK, se ha realizado un trabajo considerable para evaluar y mitigar el impacto en el calendario aprobado. Esto está sujeto a la colaboración continua con las autoridades pertinentes, incluidas las aprobaciones ministeriales, por lo que no sería apropiado hacer más comentarios. Se proporcionará información actualizada a través de los canales oficiales oportunamente», ha precisado Luke Pollard.

El rescate de Harland & Wolff

El representante del Gobierno británico hace referencia a la entrada en concurso de acreedores de Harland & Wolff, uno de los tres integrantes del Team Resolute junto a la propia Navantia y BMT. La empresa pública española movió ficha ante la crisis de su socia y tomó el control de sus cuatro astilleros (Belfast, Appledore, Arnish y Methil) previa inyección de 93 millones de libras (106 millones de euros).

La firma que capitanea Ricardo Domínguez también se comprometió a invertir hasta 136 millones de euros para impulsar las obras de modernización necesarias con el objetivo de revitalizar las instalaciones. El grueso de esta cantidad (unos 103 millones de euros) irá a parar al astillero de Belfast (Irlanda del Norte), que hace un siglo construyó el Titanic y que ahora ocupa un papel clave en la construcción de los bloques de estos tres buques y que asumirá en exclusiva los trabajos finales de ensamblaje.

Navantia ejecutó esta operación a través de su filial británica (Navantia UK) y pudo blindar así este contrato valorado en 1.600 millones de libras (unos 1.840 millones de euros). Los astilleros de la Bahía de Cádiz, Appledore y Belfast asumirán la práctica totalidad de los trabajos necesarios para la puesta en marcha de estas embarcaciones de 212 metros de eslora que, de acuerdo al ministro Luke Pollard, contarán con una tripulación cercana al centenar de personas «con refuerzos militares adicionales y especialistas embarcados para tareas y funciones específicas».

El movimiento permitió asegurar este macrocontrato de 1.600 millones de libras (unos 1.840 millones de euros) por el que el Gobierno británico apuesta por mantener los plazos de ejecución pese a las turbulencias que sacudieron a la socia de Navantia en el casi año y medio previo al protocolario corte de chapa que tuvo lugar a comienzos de diciembre en Appledore.

El papel clave de estos buques en la Royal Navy

La hoja de ruta se mantiene intacta en este apartado y en línea con lo acordado en el momento de la adjudicación del contrato (enero de 2023). Tan solo unos meses antes, el Contraalmirante Paul Marshall, que era el Senior Responsible Officer del programa (cargo militar responsable ante el Parlamento), afirmó ante el Defense Select Committee del Parlamento del Reino Unido que se preveía que el primer buque del programa Fleet Solid Support entrara en servicio en 2028 y que el tercero lo hiciera en 2032.

Estos plazos fueron, sin embargo, redefinidos de modo que el RFA Resurgent no estará operativo hasta el año 2031. La puesta en marcha de estos tres buques se perfila como clave para la Royal Navy ante la retirada de servicio sin reemplazo del Fort Rosalie y el Fort Austin. Las embarcaciones construidas por Navantia UK reabastecerán de munición, repuestos y víveres a la flota en alta mar, con los portaaviones HMS Queen Elizabeth y HMS Prince of Wales como principales objetivos.

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