La Xunta aumenta su peso accionarial en Sogama hasta el 55% con una ampliación de capital de casi tres millones
La operación se produce tras el compromiso del Ejecutivo gallego de inyectar 10 millones para compensar el canon por tratamiento de residuos reducido al que se acogieron 280 municipios el año pasado
Complejo de Sogama en Cerceda. Sogama
Cambios en el accionariado de la Sociedade Galega do Medio Ambiente (Sogama). La Xunta ha pasado de controlar el 51% del capital al 54,79% tras una ampliación de capital de 2,68 millones. Por su parte, el otro accionista, Naturgy, ha pasado de tener una participación del 49% a una del 45,21%.
Según han explicado fuentes de Sogama a Economía Digital Galicia, el motivo de la ampliación de capital ha sido “la aportación económica de la Xunta de 10 millones para compensar el canon por tratamiento de residuos reducido aplicado en 2025 al que se acogieron 280 ayuntamiento y mediante el cual abonaron una tarifa menor”.
En concreto, los concellos que se han acogido a dicha reducción pasaron de pagar 108 euros por tonelada a 95. El menor desembolso estaría supeditado al cumplimiento de uno de dos requisitos: la reducción de 1% en la producción de residuos respecto al año anterior o bien el incremento del 3% en la aportación al reciclaje de la bolsa amarilla (envases de plástico, latas y briks) o al compostaje de la marrón (materia orgánica recogida a través del contenedor del mismo color).
Los 10 millones aportados por el Ejecutivo gallego se suman a otros 12 distribuidos entre todos los concellos a través del Fondo de Compensación Ambiental.
“El Gobierno gallego cumplió así con el compromiso de asumir con fondos propios el 60 % de la subida del canon de Sogama en 2025, motivada por la aplicación de los impuestos contemplados en la Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, a los que la Xunta se opuso en su momento, considerando que el incentivo, y no la penalización, constituía la vía para estimular la reducción y el reciclaje”, apuntan desde Sogama.
Según sus cálculos, estos tributos suponen para la sociedad un impacto de 9 millones de euros, una cifra a la que “debe añadirse una serie de decisiones unilaterales adoptadas por el Estado, como fue la supresión de la retribución a la inversión de la planta termoeléctrica del complejo de Cerceda, comprometida hasta el 2026, y por la que Sogama dejó de ingresar 18 millones anuales, la reducción de la retribución a la explotación de la planta de cogeneración y la recuperación del impuesto eléctrico del 7%”.
Los números de Sogama
Estas medidas del Ejecutivo central “fueron las responsables de que Sogama hubiese cerrado el ejercicio de 2023 con unas pérdidas de 18 millones y un desequilibrio económico de más de 30 millones, tras muchos años de estabilidad financiera que le permitió realizar inversiones por un importe superior a 100 millones, incorporando mejoras de calado al servicio que presta a los ayuntamientos”.
En 2024, último ejercicio fiscal disponible, Sogama redujo las pérdidas hasta los 5,91 millones, según las cuentas consultadas por Economía Digital Galicia a través de la plataforma de analítica avanzada Insight View. Ese año la sociedad alcanzó una facturación de 132,19 millones, por encima de los 127,6 del ejercicio anterior.
Según explica la memoria que acompaña a las cuentas “a lo largo del 2024 el resultado después de impuestos refleja unas pérdidas de 2,06 millones de euros (14 millones en el ejercicio de 2023”. Uno de los principales factores que justifican este resultado es el impuesto indirecto sobre el depósito de residuos en vertederos, la incineración y la coincineración de residuos (IDIRES).
“Dicho impuesto, que en el ejercicio 2024 tampoco se ha repercutido a los distintos ayuntamientos, ha supuesto un impacto negativo de 8,47 millones (9,13 millones en 2023)”. También ha influido la disminución de “los ingresos percibidos del mercado eléctrico, con un precio medio de 62,96 euros por megavatio(MW)/hora” que disminuyó respecto a los 87,01 euros MW/hora del ejercicio anterior.
Además, los gestores señalan que la sociedad tuvo que hacer frente en 2024 al Impuesto sobre el Valor de Producción de Energía Eléctrica “cuya exoneración de la totalidad finalizó al término de ejercicio” y que supuso un gasto de 2,42 millones adicionales. Todo ello ha provocado una “fuerte disminución de la tesorería” que pasó de los 9,79 millones a 31 de diciembre de 2023 a los 2,22 millones en 2024.
Planta de residuos textiles
Uno de los proyectos en los que trabaja la Sociedade Galega do Medio Ambiente es la nueva planta de residuos textiles que se levantará en el complejo de Cerceda, la primera de carácter público en España, que estará operativa, según las estimaciones iniciales, a partir del segundo trimestre de este año.
El pasado mayo la UTE Espina Obras Hidráulicas-Setec Building resultó adjudicataria del contrato de 22,48 millones para la obra y gestión integral de la planta, que ocupará una superficie de 8.000 metros cuadrados. Las instalaciones tendrán una capacidad inicial para tratar 3.000 toneladas de residuos textiles al año, ampliables hasta 24.000.
La planta generará, en una primera fase, entre 16 y 30 empleos directos que se cubrirán, con carácter preferente, por personas con discapacidad o en riesgo de exclusión social.