El brexit divide a la pesca

El ministro Planas destaca ante la flota pesquera la continuidad en aguas del Reino Unido, pero reina la incertidumbre a medio plazo

Pesca

Imagen de archivo del sector pesquero

Nada es lo que parece en el sector de la pesca con el brexit. El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha destacado este lunes la “continuidad” de la actividad de la flota en aguas británicas, gracias al acuerdo conseguido, en una reunión con representantes del sector pesquero.

Planas se ha reunido por videoconferencia con miembros de las organizaciones de armadores y cofradías para intercambiar información y analizar el capítulo pesquero del pacto alcanzado entre la Unión Europea (UE) y Reino Unido.

Reino Unido será, a partir del 1 de enero de 2021, un país tercero y recupera la soberanía sobre sus aguas y el control de sus recursos pesqueros, según ha informado el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en un comunicado. El ministro ha detallado que los buques españoles “podrán continuar con su actividad en aguas británicas en condiciones similares a las actuales al finalizar el periodo de ajuste de cinco años y medio, el 30 de junio de 2026”.

Por “barrios” y especies

Según el ministerio, el acuerdo no afecta a especies importantes para la actividad de los españoles como caballa (verdel o xarda), jurel (chicharro) y bacaladilla, ni tampoco a especies de aguas profundas, como besugo, alfonsinos, sable negro y granaderos. En el caso de la merluza del norte (Gran Sol), el descenso de cuota es progresivo y limitado, de hasta un 1% en 2026, según la misma fuente.

Unos 70 buques faenan habitualmente en aguas británicas, de los que siete arrastreros en el oeste de Escocia son los que tienen una mayor presencia en aguas de Reino Unido; con unas capturas por 32 millones de euros, el 1% del total de la flota española. La patronal de armadores Cepesca ha cifrado en “menos del 5%» el recorte general de capturas de interés para la flota española, excepto en el caso del bacalao, porque el cupo baja del 42,8% al 36,5%”.

En la reunión han participado la Confederación Española de Pesca (Cepesca), la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores (FNCP), el Puerto de Celeiro (Lugo) y la Asociación Nacional de Armadores de Buques de Pesca de Bacalao. El secretario general de Cepesca, Javier Garat, y el presidente de la FNCP, Basilio Otero, han declarado que, a corto plazo, el acuerdo supone “un alivio” para la flota española, respecto a los recortes de capturas que se manejaron durante la negociación entre Londres y Bruselas.

El largo plazo

Sin embargo, a largo plazo existe “gran preocupación por la incertidumbre” que generan cuestiones como el futuro de la pesca tras el período transitorio de cinco años y medio, o las dudas sobre la “seguridad jurídica” de inversiones de los armadores españoles. También es inminente para la flota una respuesta sobre las licencias pendientes, que deberán tener los barcos comunitarios el 1 de enero, según Cepesca.

Garat, que preside la patronal europea de armadores Europêche, ha subrayado que a escala comunitaria, para la flota de la UE, el acuerdo sobre el brexit es “catastrófico” y “un duro golpe para los colegas” de Francia, Irlanda, Holanda o Dinamarca.

Cesiones

El presidente de la FNCP ha expresado “incertidumbre” por lo que va a ocurrir con las flotas de países cuya pesca ha sufrido más “cesiones”, ya que están “abocados” a buscar nuevos caladeros. En este sentido, la flota de bajura teme que grandes embarcaciones pesqueras “del norte” de la UE acudan a las costas españolas.

Los armadores esperan que se despejen lo antes posible las dudas sobre la situación a partir del 1 de enero, en contactos entre el ministerio con las flotas españolas del Gran Sol, bacaladera y la de bajura.