Andalucía y España están hartas del social-comunismo

El peso electoral de Andalucía en unas elecciones generales es clave para cualquier partido que aspire a ser el próximo inquilino de La Moncloa

Juan Manuel Moreno y Alberto Núñez Feijóo

Juan Manuel Moreno y Alberto Núñez Feijóo

El pasado domingo ya no fueron los sondeos o encuestas las que nos avisaron de un varapalo electoral de la izquierda y la extrema izquierda en Andalucía. Fueron los andaluces los que, con su voto en urna, propiciaron un mayúsculo y contundente fracaso electoral al PSOE, de sus socios y, a la vez, del propio Pedro Sánchez.

El peso electoral de Andalucía en unas elecciones generales es clave para cualquier partido que aspire a ser el próximo inquilino de La Moncloa. Y con los resultados electorales del pasado domingo parece que ha llegado el finiquito gubernamental de «Sánchez y asociados».

Sus incoherencias políticas, sus frivolidades, sus soberbia, su radicalismo, su narcisismo, su sinrazón, sus paranoias totalitarias, sus caprichos de nuevo ricos a cargo de la recaudación de nuestros impuestos y una nula y pésima gestión de lo público son algunos de los motivos del anuncio del fin político del sanchismo y de las formaciones de extrema izquierda lideradas por Yolanda Díaz.

El PSOE no solo ha perdido Andalucía. Ha perdido su talismán, su símbolo, su provincia fetiche: Sevilla

Ya no existen los códigos éticos ni las líneas rojas para ellos. El vergonzoso caso de la vicepresidenta valenciana, Mónica Oltra, y las cesiones injustificables a los partidos separatistas catalanes y vascos, así nos lo han demostrado en todo este tiempo. Sus discursos son diáfanos, huecos y suenan a falsos.

El PSOE no solo ha perdido Andalucía. Ha perdido su talismán, su símbolo: Sevilla. Y con la perdida electoral de su provincia fetiche, el socialismo, liderado de momento por Pedro Sánchez, ya sabe que también perderá las próximas elecciones generales.

Enfrente tenemos al PP de Feijóo y a Vox con Abascal al mando. Ninguno de los dos lograrán la mayoría suficiente para gobernar en solitario, por lo que cuanto antes se escuchen y se entiendan mejor para este país. Es más crucial lo poco que los une que lo mucho que los pueda separar. Basta un sencillo y concluyente ejemplo de su principal nexo de unión: España, con todo su significado y contenido.

Juanma Moreno ha conseguido un resultado histórico que tendrá impacto en el tablero político nacional

La mayoría de los españoles y españolas estamos hartos de las Colau, las Oltra, los Garzones, las Yolandas, las Montero y así podría seguir líneas y líneas. Ya no toleramos más vividores políticos y palmeros multicolores pagados con los impuestos que recaudan cada vez que ponemos la luz, echamos gasoil o gasolina en nuestros automóviles o pagamos el IBI.

Los últimos gobiernos de este país desde Zapatero hasta la actualidad son para olvidar. El daño que le han causado a España ha sido descomunal. Simplemente queremos políticos decentes, con ideales, principios y capacidad de gestión. Ni siquiera esperamos la llegada de «estadistas», simplemente personas honestas y competentes, nada más.

Finalizo dándole la enhorabuena al nuevo presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, que ha conseguido un resultado histórico para el Partido Popular en esa comunidad, el cual tendrá impacto en el tablero político nacional sin ningún género de dudas. Los resultados electorales andaluces son extrapolables a todo el Estado, por mucho que medios afines al sanchismo lo nieguen o maquillen.

Cuanto antes se ponga fin al destructivo y nocivo gobierno bipartito social-comunista actual mejor para España y mejor para el conjunto de los españoles y españolas.

Benito Iglesias