Contas alerta de la alta morosidad de los préstamos del Igape el año del Covid 

A finales de 2020 un 48% de los vencimientos de los préstamos, por importe de 69,7 millones, no fueron recaudados por el Igape, asegura el Consello de Contas en su informe de fiscalización sobre el sector público

Fernando Guldrís

El director del Igape, Fernando Guldrís, en una imagen de archivo / Xoán Crespo

Una luz intermitente se enciende en el último informe del Consello de Contas relativo al sector público gallego. Y enfoca a los préstamos del Igape. Lo hace en un ejercicio especialmente complicado, el 2020, el año del Covid y del confinamiento. El informe del consello habla de un “importante grado de morosidad” a la hora de hacer balance de la política de apoyo de la Xunta a las empresas a través de los préstamos del Igape

Contas considera que, dentro del sector público gallego, “existen una serie de incertidumbres y de riesgos que desde una perspectiva de prudencia financiera y transparencia tienen que ser objeto de énfasis”.  En esa cesta, por ejemplo, coloca a Xestur, al asegurar que “la Xunta tuvo que realizar sucesivas inyecciones de capital en sociedad por importe de 229 millones en el período 2014-2019 para que Xestur Galicia pudiese hacer frente a su endeudamiento financiero debido a la escasa capacidad de realización de las obras rematadas o al volumen de obra en curso de la entidad”. 

De Xestur al Igape 

La política de avales y las entidades de inversión colectiva, como Sodiga, también entran dentro de esa llamada de atención de Contas. Al igual que el Igape, del que el organismo fiscalizador hace un análisis pormenorizado y singular por los datos que ofrece, que no han sido rebatidos por los de Fernando Guldrís en sus alegaciones al informe. 

En concreto, Contas detalla que los préstamos totales concedidos tenían a finales de 2020 un saldo vivo de 83,53 millones de euros y estaban deteriorados en 17,35 millones, lo que supone un 21%. Pero Contas va más allá y realiza un análisis de los vencimientos por anualidades.  

Préstamos del BEI 

Los importes desembolsados por el Igape en la concesión de préstamos a empresas ascendieron en el período 2007 a 2020 a 211,58 millones de euros, en su mayoría correspondientes al programa de préstamos con financiación del Banco Europeo de Inversiones. Contas admite la realidad del entorno económico del 2020, cuando “la crisis derivada del Covid-19 dio lugar a moratorias en principal de los préstamos concedidos y nuevos programas de financiación”. 

Contas prosigue su relato. En 2020 el volumen de préstamos concedidos (17,9 millones de euros) duplicó la media anual de los tres años anteriores. “Este hecho permite apreciar una intensificación de la actividad crediticia de esta entidad, en parte como consecuencia de los nuevos programas de financiación que se implantaron para afrontar la situación creada por el Covid”.  

Vencimientos impagados 

Pero más allá de esto, dice Contas, “la política de apoyo a través de préstamos ofrece un balance con un importante grado de morosidad”. “A medida que fueron venciendo operaciones de préstamos una parte significativa de los deudores no devolvieron los préstamos concedidos por el Igape. En concreto, en su balance Contas detalla que, a finales de 2020, el 48% (69,7 millones) de los vencimientos de préstamos no fueron recaudados por el Igape

Entre 2007 y 2020, los derechos reconocidos netos por los vencimientos de los préstamos del Igape sumaban algo más de 144 millones, con los picos más altos en 2012 y 2013, con 20,6 y 20,5 millones de euros, respectivamente, período temporal que corresponde con el segundo golpe de la gran recesión. En 2020, los vencimientos sumaban 11 millones, importe similar al de 2019 y sensiblemente por debajo de los dos ejercicios previos a ese año.