Boris Johnson, coronavirus

Reino Unido asume el letal error de dejar que el virus circule

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Boris Johnson corrige su política de dejar que "todo el mundo se infecte" e introduce tímidas medidas ante el temor de un colapso en la Sanidad Pública

Barcelona, 18 de marzo de 2020 (14:52 CET)

La polémica estrategia de Boris Johnson para frenar el coronavirus toca a su fin. La respuesta del Reino Unido a la pandemia, que consistía en dejar que el virus fluyera de forma natural y fuera infectando a la población para generar inmunidad, queda atrás después de que el primer ministro británico haya reconocido el fracaso de la medida y pida una "acción drástica" para parar la enfermedad. El gobierno ha recomendado a sus ciudadanos que teletrabajen y que viajen solo si es estricamente necesario. 

La medida de dejar que la población se infectara había sido duramente contestada por el Imperial College de Londres y la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres. Ambos centros realizaron un estudio sobre el impacto del Covid-19 en Italia, donde hasta un 30% de los pacientes hospitalizados necesitaban atención en la UCI.

Los números, si se repitieran en el Reino Unido, harían que el Servicio Nacional de Salud entrara rápidamente en colapso. Johnson salió pocas horas después de conocerse el documento para corregir su estrategia, aunque optó por un sendero parecido al de Donald Trump, al pedir colaboración ciudadana en lugar de decretar medidas extraordinarias.

Reino Unido aseguró que 20.000 muertos por coronavirus sería un buen resultado

El principal asesor científico del gobierno británico daba por buenos los 20.000 muertos por coronavirus, algo que calificó como un "buen resultado" dadas las "terribles circunstancias". Sir Patrick Vallance explicó a los parlamentarios británicos que ese era el "mejor escenario" tras las primeras medidas de distanciamiento social introducidas en el país esta semana.

Las estimaciones que manejaba el epidemiólogo confirmaban al menos 55.000 casos positivos por coronavirus durante la pandemia: "Para ponerlo en perspectiva, cada año en la gripe estacional se cree que mueren aproximadamente 8.000 personas. Si podemos reducir el coronavirus a 20.000 o menos, será un buen resultado en términos de dónde esperaríamos llegar con este brote".

Medidas insuficientes y críticas de la oposición

Las recomendaciones ciudadanas de Johnson contrastan con las drásticas medidas adoptadas por países como España, que han decretado el estado de alarma y han restrigindo movimientos en las calles para intentar frenar la curva de contagio, con multas que oscilan entre los 100 y los 600.000 euros.

Otros países, como Francia o Italia, piden a los ciudadanos que salgan a la calle que presenten un salvoconducto que justifique su desplazamiento. Johnson se limita a dar "serias advertencias" para evitar visitas a lugares públicos, pero tildó de "innecesario" aplicar medidas especiales. 

Boris Johnson ha recibido duras críticas de toda la oposición de su país, así como de funcionarios en el extranjero, según publica Foreign Policy. El líder del Partido Laborista, Jeremy Corbyn, denunció que el Ejecutivo británico iba "muy por detrás de la curva" de contagio".

"Tenemos una pequeña oportunidad para proteger a nuestra nación, aprender sobre este nuevo virus emergente y hacer frente a esta amenaza sin precedentes para la salud global", escribió Arne Akbar, presidente de la Sociedad Británica de Inmunología. Twitter también fue escenario del escarnio contra Johnson, al hacerse Trending Topic el hashtag #ToryGenocide (conservadores genocidas, en español).

El Festival de Glastonbury, cancelado

Uno de los eventos musicales más importantes de Reino Unido y Europa, el Glastonbury Festival, ha cancelado su edición de 2020 por la crisis generada como consecuencia del Co-Vid19. La organización ha hecho pública su decisión a través de un comunicado en las redes sociales: "Este año será un año de descanso para el festival". El texto reconoce que esto no era "lo que teníamos previsto hacer por nuestro 50 cumpleaños", pero siguiendo las medidas tomadas por el nuevo gobierno es la única "opción viable". 

La noticia es un auténtico hachazo contra el sector. Hasta el momento solo se habían suspendido algunos eventos programados entre abril y principios de mayo, por lo que se cancele este macroevento previsto para finales de junio supone un duro varapalo para los que iban a organizarse este mes, según explica Binarual. Otros festivales de Europa podrían seguir por el mismo camino, como el Primavera Sound, Sónar Festival o Paraíso. 

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