El banco andorrano de los Pujol ya tuvo problemas con empleados y cuentas secretas hace 25 años

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Los abogados del ex presidente de la Generalitat presentan las querellas por vulneración del secreto bancario

Los representantes de los Pujol presentan las querellas en Andorra

19 de agosto de 2014 (20:31 CET)

Los Pujol intentan identificar a los chivatos que trasladaron a la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) los datos secretos relativos a sus cuentas bancarias. Las sospechas se ciernen sobre varios empleados, pero los focos iluminan con especial intensidad a dos ex directivos de Andbank. Los abogados del ex presidente catalán quieren conocer con certeza la identidad de los responsables de las filtraciones para concretar la querella por vulneración de secreto bancario que este martes interpusieron contra varias entidades, como responsables subsidiarias.

La representación de la familia dio el paso cinco minutos antes de que cerraran los juzgados andorranos. Es decir, llegaron al registro a las 18:55 horas. Todo sucedió en medio de una gran expectación mediática, nada habitual en las dependencias de la justicia andorrana. La querella se interpone contra Andbank y Banca Privada d’Andorra. Los letrados también han presentado un recurso para frenar la comisión rogatoria del juez Pablo Ruz en la que pide información sobre las cuentas de Jordi Pujol Ferrusola. En este último documento incluyen los argumentos de persecución política.

Los precedentes


La conmoción que ha generado primero la confesión de los Pujol y luego la batalla legal que emprenden ahora para amedrentar a las entidades financieras y al gobierno andorrano, que colaborarán con España en la investigación, tiene parangón. Cabría remontarse, eso sí, 25 años atrás. En 1989 el país pirenaico era un paraíso fiscal en toda regla. En aquella sociedad escondida de sí misma, celosa de los suyos e invitados, estalló un escándalo en el Banco Agrícola y Comercial Andorrano (BACASA), impulsado por la familia Cerqueda, que tambaleó el sistema financiero al completo.

El analista de Economía Digital Josep María Cortés siguió el caso en su etapa como periodista de economía en El País. El 4 de octubre de aquel año la propia policía del Principado detuvo a dos empleados de BACASA por sustraer y comercializar con información bancaria. El equivalente al ministro del Interior, Antoni Aleix, aseguró que “se trata de un asunto grave, ya que pone en riesgo la credibilidad del país”. Los trabajadores vendían los datos de fondos ocultos para que luego sirvieran al chantaje de los titulares.

Un Cerqueda en la cárcel

Como sucede en la actualidad con los Pujol, también había una investigación paralela en marcha desde España. La Audiencia Nacional seguía la pista de 19 personas por delitos de evasión de divisas, valoradas en seis millones de euros (mil millones de pesetas). El propio presidente de la actual Andbank, Manuel Cerqueda Donadeu, fue detenido en mayo de 1989 junto al director comercial, Ramón Golobardes Mussols, por facilitar la trama; ambos fueron puestos en libertad tras depositar una fianza de 20 millones.
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