Los cines Verdi mantendrán las raíces del proyecto con sus nuevos propietarios

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RECONOCIDA MARCA DE AUTOR

Entrada de los cines Verdi, situados en el barrio de Gràcia de Barcelona

en Barcelona, 16 de agosto de 2015 (20:10 CET)

Los cines Verdi empezarán el curso con novedades. A partir de Septiembre se pondrá a trabajar el nuevo equipo resultado de la entrada de la distribuidora A Contracorriente Films como máxima accionista de las emblemáticas salas del barrio de Gràcia de Barcelona.

Los antiguos propietarios y fundadores, la familia Pérez Verdi, no dejan sin embargo el proyecto. Tanto Enric, padre y creador de la marca, y Adrián, hijo y actual director ejecutivo, mantienen parte de las acciones de Espectarama, la sociedad que controla los locales de Barcelona y Madrid --este último más reciente y situado en la calle Bravo Murillo de la capital.

Apostar por el valor añadido

Según explica Adrián a este diario, tras la operación el objetivo es apoyarse en la capacidad económica del nuevo socio para "mantener las raíces" del proyecto. Esto se traduce en "no poner las mismas 20 películas que le llegan a todos los cines", sino en elegir cuidadosamente los filmes que pasarán por las 14 pantallas con las que cuenta la empresa.

También en potenciar otras actividades, más allá de las proyecciones, como ciclos, charlas y otros eventos, algo inviable en los últimos años dadas las estrecheces económicas. "Queremos que los Verdi no sean sólo un cine", explica Pérez, sino algo más próximo a un "centro cultural".

Músculo económico

En enero de este año, la noticia del posible cierre de los Verdi sacudió al sector del cine de autor. La pérdida de espectadores (alrededor de 200.000 desde el inicio de la crisis) y el aumento del IVA cultural, dejó las cuentas de la compañía en números rojos.

La salvación pasaba por la entrada de más capital. Desde la empresa aseguran que las conversaciones con A Contracorriente Films se prolongaron durante nueve meses, un tiempo en el que también se barajó la entrada de otros socios. Finalmente, la apuesta decidida de la distribuidora con sede en Barcelona y su potencial económico facilitó el acuerdo.

En nombre de los hasta ahora propietarios únicos de los Verdi, Pérez se declara "muy contento" con el cambio anunciado el pasado 3 de agosto, aunque prefiere mantener la prudencia sobre cómo afrontará la empresa esta nueva etapa y remite a los medios a los anuncios que se harán públicos en septiembre, de la mano de los nuevos máximos accionistas.

"Recuperar lo que hacíamos"

Sí adelanta que su intención no es inventar nada, "sino recuperar lo que hacíamos antes" en forma de eventos e iniciativas que permitan fidelizar a un público que busque algo más que palomitas y grandes taquillazos de Hollywood.

Esto, unido a la esperanza de que finalmente llegue la deseadísima reducción del actual IVA al 21% en las entradas, lleva a Pérez a ser optimista sobre el objetivo que los Verdi han perseguido en los últimos años, que no es otro que convertirse en un "un negocio rentable".

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