Afines a Casado pugnan contra Moreno por adelantar elecciones en Andalucía

Génova presiona a Moreno para adelantar elecciones si se prorrogan los Presupuestos de la Junta aprovechando la subida en las encuestas

El secretario del PP, Teodoro García; el líder del partido, Pablo Casado; y el presidente andaluz, Juanma Moreno, en un mitin en Granada. Foto de archivo: EFE/PT

El PP se ve abocado a la prórroga de los Presupuestos de la Junta de Andalucía para 2022 y a un adelanto electoral, tal y como desveló hace meses el presidente andaluz, Juanma Moreno, si la oposición no apoyaba las cuentas. La disyuntiva en el PP se centra en que los afines a Casado contemplarían este adelanto electoral en primavera, mientras que Moreno Bonilla insiste en resistir y alargar la legislatura a la espera de si finalmente se prorrogan las cuentas.

De momento, PSOE y Vox dejan solo a Moreno y se retiran de las negociaciones del Presupuesto tras la filtración del audio en el que el vicepresidente de la Junta y líder de Cs en la comunidad autónoma, Juan Marín, asegura en una reunión interna que es «estúpido» aprobar los Presupuestos en año electoral.

Las declaraciones han caído como un jarro de agua fría en la oposición, tanto es así que Vox ya ha registrado una enmienda a la totalidad de las cuentas para zanjar la legislatura y el PSOE amenaza también con hacer lo mismo.

Pero el plazo para la presentación de este trámite por parte de las dos fuerzas de las que depende Moreno Bonilla finaliza el próximo 18 de noviembre, aunque los partidos tienen la posibilidad de retirar el órdago hasta el mismo 25 de noviembre, cuando está previsto el debate presupuestario. El presidente andaluz confía en convencer a sus socios hasta el último momento.

Sin embargo, en Génova ya se han puesto a echar cuentas con la vista puesta en la Ley Orgánica de Régimen Electoral General (LOREG), que informa de que los comicios se celebrarán 54 días después de la disolución del Parlamento.

En clave nacional: el asalto a Cs, las encuestas y el cónclave de Ayuso

A nivel nacional, algunos consideran que Andalucía podría ser ‘el día de la marmota’ si lo comparan con lo que ya hizo Cs en Murcia, acercándose al PSOE para plantear una moción de censura. Y el miedo entre estas fuentes consultadas sigue ahí. «No podemos arriesgarnos más», insisten en que «hay que convocar cuanto antes».

Sin embargo y desde la otra parte, en Cs señalan directamente a la figura de Fran Hervías, ahora con despacho en el PP, para completar la OPA hostil hacia los naranjas. «No me cabe ninguna duda de que Hervías está detrás de la grabación», apunta abiertamente Juan Marín.

El presidente andaluz, Juanma Moreno, junto al vicepresidente, Juan Marín (i), en una de sus intervenciones en el Parlamento de Andalucía, en Sevilla. EFE/Julio Muñoz
El presidente andaluz, Juanma Moreno, junto al vicepresidente, Juan Marín, en el Parlamento de Andalucía. Foto: EFE/Julio Muñoz

Lo cierto es que el PP se apoya en Hervías y en otros dirigentes cercanos a Rivera, que en su día tuvieron responsabilidades en la organización naranja, para consumar veladamente la absorción y poder sumar fuerzas en las urnas.

Las encuestas también son un factor clave para defender el adelanto en Andalucía. Los de Pablo Casado buscan hacer campaña en la cresta de la ola de las encuestas y no quieren retrasarlo más ante una posible bajada en los sondeos regionales, tal y como ha sucedido a nivel nacional coincidiendo con la ‘batalla’ entre la dirección nacional e Isabel Díaz Ayuso.

Fuentes populares explican a Economía Digital que una segunda derrota de los socialistas en las urnas –tras los malos resultados de Madrid– catapultaría a Casado a La Moncloa.

La posibilidad de celebrarse elecciones en Andalucía en marzo o abril de 2022 cobra cada vez más fuerza en el cuartel general del PP, que empieza a engrasar ya la maquinaria electoral y se prepara para relanzar al candidato que dio el ‘campanazo’ con Ciudadanos en 2018 y desbancó al socialismo después de más de tres décadas en la región.

Así y con todo, las piezas van encajando en el calendario de Génova y, por eso, no se ha querido fijar una fecha para el Congreso del PP madrileño, que tanta polémica suscita entre Génova y la Puerta del Sol.

Sobre el papel, la intención por parte de ambos sectores es llegar a un acuerdo antes del enfrentamiento total, pero tanto Génova como la Comunidad siguen enrocados con lo que ello conlleva: la celebración de primarias a partir de marzo.

Un asunto que podría coincidir con un posible adelanto de los comicios andaluces si los Presupuestos se prorrogan y Génova presiona a Moreno.

Juanma Moreno, Isabel Díaz Ayuso y Pablo Casado.
El presidente de la Junta, Juanma Moreno, junto a Isabel Díaz Ayuso y Pablo Casado. Foto: EFE

El partido tampoco descarta su vez ningún escenario en Castilla y León, con el ruido de adelanto electoral de fondo. Fuentes de Génova desvelan que Casado ya dejó en manos del presidente Alfonso Fernández Mañueco la decisión. La dirección nacional se mantiene en alerta en todos los territorios, en especial en los que gobierna.

De ahí que desde Génova se haya dado orden de silencio estos días para no entrar en más ‘fregados’ como el cónclave madrileño y Díaz Ayuso o Cayetana Álvarez de Toledo. La división y los pulsos internos «siempre nos han perjudicado», señalan fuentes del PP.

Estos enfrentamientos podrían causar el desgaste de la marca y, además, dar alas a partidos como Vox en Andalucía que no hace más que subir en las encuestas tras la casi extinción de Cs, donde un último sondeo asegura que los naranjas pasarían de 21 a tres escaños en el Parlamento andaluz.

La dirección nacional se mantiene con el calendario abierto y atenta a lo que suceda estos días en Andalucía. Tanto es así que este fin de semana acudirán el presidente del PP, Pablo Casado y todos los barones a arropar a su candidato porque se celebra el cónclave regional.

Allí, Juanma Moreno quedará ratificado como presidente del partido, con el apoyo de todo el partido y con esta renovación, aún quedarán unos meses para poner a punto la maquinaria interna de la formación con una ejecutiva renovada y lista para batallar en las urnas. Para febrero, Moreno ya tendrá todo listo para activar el botón, con o sin la presión de Génova.