La ofensiva final de Juanma Moreno: «Es el momento de ser explícitos con Vox»

Los populares son conscientes de la importancia del arreón final de la campaña y ya se muestran sin tapujos con la extrema derecha: apelan al voto útil para "frenarlos", pero si quieren entrar en el gobierno tendrán que "respetar" el Estatuto de autonomía

Juanma Moreno en un mitin en esta semana de campaña antes de las elecciones andaluzas.

Queda menos de una semana de campaña para las elecciones andaluzas, y el PP ha decidido desplegar todo su arsenal. Quieren convencer al votante socialista, del que ya han notado un trasvase de voto, no sólo a nivel regional sino también nacional, según las fuentes consultadas por Economía Digital. Y, tras una primera fase de la campaña eludiendo a Vox y ahondado únicamente en sus propuestas, consideran que ya está bien. «Es el momento de ser explícitos», deslizan desde el entorno del candidato popular, Juanma Moreno, a este diario.

Los movimientos del presidente en funciones de la Junta de Andalucía no son menores: ya se ha presentado como la única opción «útil» para todos aquellos electores de izquierdas que busquen contrarrestar a Vox. Lo dijo en público, en mítines, y lo desliza en las entrevistas, como en la de este viernes en la Cadena Ser, donde, directamente, tachó a la formación de extrema derecha de «incoherente». «No veo el interés de buscar entrar en un gobierno en el que no creen», adujo.

La diferencia del discurso de estos días es el caladero del voto útil, principalmente andaluces indecisos de centroizquierda. Cuentan con el beneplácito de Génova porque les han dado absoluta autonomía para confecciona toda la campaña y todos los mensajes.

Reconocen en el equipo de Moreno que la trasferencia de voto socialista es «evidente». No sólo por sus trackings internos, sino que «lo muestran todas las encuestas que salen, incluidos el CIS y el Centra». Por ejemplo, en el caso del CIS se muestra que un 12% de votantes del PSOE en 2018 se inclinarían ahora a votar al PP. «Son 135.000 votos y, además, se muestra en la calle. Lo vemos, se lo dicen a Juanma».

El PSOE cree que «conserva toda su base electoral»

Esa realidad la niegan en Moncloa, por ejemplo. Fuentes socialistas del Gobierno indican que «el PSOE conserva toda su base electoral en Andalucía, lo que el PP hace es comerse a Ciudadanos». No creen, desde luego, que haya «hundimiento», y auguran que su candidato, Juan Espadas, no empeorará el resultado de Susana Díaz. Fue el peor históricamente del PSOE en Andalucía, con 33 escaños y el 27,95% de los votos (1.009.243 papeletas).

Fuentes del PP andaluz ríen cuando se les pide su parecer. «Están obsesionados no ya con ganar, porque saben que no, sino con no bajar de ninguna de las maneras de esos 33«, comenta una diputada. La horquilla que les dibuja el CIS está entre los 32 y los 36 parlamentarios.

«Ahora mismo hay un miedo en el votante de izquierda, el temor a que Vox suba. Como saben que Espadas es improbable que obtenga mayoría, consideran que votar a Juanma es la mejor opción«, valora un miembro del equipo más próximo de Moreno en conversación con este periódico. «Y Juanma es absolutamente consciente de esto: si recibe ese apoyo también siente la responsabilidad».

Vox insiste en que «ya le han arrebatado» todo al PP

Desde Vox la contienda se ve de otro modo. Fuentes de la dirección nacional del partido insisten en que su candidata, Macarena Olona, conseguirá 26 escaños, y que el PP, de ninguna de las maneras, alcanzará los 50. Ciudadanos, a su juicio, ni entrará. Pero ahora es cuando importa moverse. «En la última semana se decide todo», comentan.

Eso sí, ni en privado ceden en su planteamiento de entrar en el Gobierno de Andalucía aunque el Partido Popular necesite «un sólo voto» suyo. Buscan repetir la fórmula castellanoleonesa, aunque admiten que no están movilizando a ingentes cantidades de nuevos andaluces a sus actos, y que sus asistentes son muy móviles. «Ahora bajarán Santi, Javier, Iván. Veremos».

Las mismas fuentes de Vox ven con «buenos ojos» que el PP le quite los votantes al PSOE, porque ellos creen que cada uno va por libre. Según su razonamiento, no compiten con Moreno por el electorado, porque «ya le han quitado al PP todo lo que tenían que arrebatarle».