Sánchez Llibre esperará a Garamendi para convocar las elecciones de Foment en 2022

La patronal catalana quiere celebrar sus comicios antes que la española para tener claros los dirigentes que enviará en su representación

El presidente de la patronal Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, en un acto conjunto convocado de urgencia este domingo, tras cinco noches seguidas de disturbios. EFE/Alejandro García

El presidente de la patronal Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, en un acto conjunto convocado de urgencia este domingo, tras cinco noches seguidas de disturbios. EFE/Alejandro García

Foment del Treball ya trabaja en su calendario electoral a menos de un año vista. La patronal catalana debe convocar elecciones en 2022, pero no lo hará hasta que la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) haya hecho lo propio. La razón, celebrarlas antes aclarará el nombre de los representantes que se enviará en su nombre a la institución nacional semanas después. 

Aunque todavía no se lanzó la campaña electoral de manera oficial, el runrún ya ronda por el icónico edificio de la patronal en la barcelonesa Via Laietana. Las fuentes a las que ha tenido acceso Economía Digital asumen que casi con total probabilidad los comicios se celebrarán después del verano, al calor (esperan) de una recuperación económica y sin colisionar con el calendario político, tradicionalmente ajetreado en Cataluña

El plan de Foment pasa por tener claros sus dirigentes antes que la CEOE para así designar ya a sus representantes en la patronal nacional y no tener que relevarlos a las semanas por un cambio al frente de la institución.

El actual presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, no confirmó que repetirá como candidato. Desde su entorno ni confirman ni desmienten, pero el resto de personas consultadas por este medio dan por hecho que el dirigente volverá a presentarse. 

Tras haber logrado la paz patronal en Cataluña con el acuerdo alcanzado con Pimec –la patronal de las pequeñas y medianas empresas—en el primer año de su mandato, a Sánchez Llibre se le resiste el mayor objetivo que se impuso para la segunda mitad de su gobierno: conseguir que las empresas que trasladaron la sede social fuera de la comunidad en otoño de 2017 vuelvan. 

Hasta el momento sus intentos, auspiciados por el presidente Pedro Sánchez, cayeron en saco roto y ninguna de las grandes compañías que marchó dio marcha atrás. No ayudan, a su juicio, los mensajes enviados del Ejecutivo catalán, que trasladaron “inseguridad jurídica” a las empresas en muchos momentos.

En Foment no se espera un asalto por parte de la ANC como el que sí hubo en la Cambra

Por el momento no surgieron candidatos alternativos y no se espera que surjan grandes nombres después de que Sánchez Llibre centrase una institución que durante el mandato de Joaquim Gay de Montellà muchos criticaron que estuvo muy escorada hacia el Partido Popular. Hoy todavía se critica el carácter político del actual presidente, pero se coincide en que no existe una gran oposición organizada.

No parece probable que la Asamblea Nacional Catalana (ANC) puede auspiciar a ninguna candidatura con el suficiente poder para derrocar a Sánchez Llibre. La plataforma independentista ya no pudo repetir el golpe dado en la Cambra de Barcelona con Joan Canadell en las últimas elecciones de Pimec, en las que Antonio Cañete se impuso a Pere Barrios.

Según dijo Barrios en mayo, su plan pasaba por crear una patronal independentista antes que por esperar una nueva oportunidad para asaltar el mundo patronal clásico.

Foment pide recuperar Barcelona

La última intervención de Sánchez Llibre fue contra los tambores del decrecimiento económico que propugna parte de la política catalana. La patronal hace meses que advierte que el discurso de reducir la actividad económica que cada vez está más asentado en los sectores de la izquierda es un tiro en el pie para la comunidad. Evitar que se repitan casos como el no a la ampliación del aeropuerto de El Prat es ahora el objetivo de un dirigente que pone ahora el foco en la candidatura a los Juegos Olímpicos de Invierno de 2030. 

En un discurso ante el empresariado y la clase política catalana con motivo del 250 aniversario de Foment, Sánchez Llibre lamentó que el decrecimiento lleva al debilitamiento económico de Cataluña: “Estas teorías nos conducen a un empobrecimiento progresivo de nuestra sociedad y a una total dependencia de las administraciones públicas”.

El líder patronal pidió combatir “discursos que defienden menos aviones, menos coches y menos turismo”. “Hemos de defender con firmeza que el progreso y el crecimiento económico son totalmente compatibles con el medio ambiente. Lo contrario sería volver a una especie de autarquía; pretender autoabastecernos localmente sería una ruina”, zanjó. 

En un auditorio en el que sobresalían el Rey Felipe VI y el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, –sentados en la misma mesa–, los ministros José Luis Escrivà y Raquel Sánchez y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, el directivo trató de rememorar la Barcelona olímpica y enarbolar la bandera de la candidatura a los Juegos Olímpicos de Invierno 2030, que tampoco tiene el consenso de la clase política. 

“En Barcelona tenemos que asumir el papel de liderazgo europeo y una iniciativa podría ser la candidatura a los Juegos”, señaló. “Aliento a las administraciones a recuperar el espíritu positivo y entusiasta de la ciudad para convertirla en un referente en proyectos internacionales”, sentenció. Deberá convencer a Colau, que siempre se mostró tibia con la candidatura, y a ERC, que se abstuvo el pasado mes de julio en el Parlament. 

Carles Huguet