Fotografía: Alexander Andrews
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El nivel de carga del móvil influye en el ánimo, en el modo en que se juzga a los demás y hasta en la percepción de tiempo y del espacio, según un estudio

Madrid, 17 de septiembre de 2019 (15:47 CET)

El nivel de carga de la batería del móvil condiciona las vida cotidiana y las relaciones personales, e incluso la forma en la que nos juzgamos a nosotros mismos y en cómo juzgamos a los demás. Es lo que dice un estudio de la Cass Business School: la batería del móvil y su constante tendencia a agotarse influye en las decisiones y en los hábitos, en las actividades, la actitud e, incluso, afecta a la percepción del tiempo y del espacio:

  • "La gente ya no piensa tanto en a qué distancia está su destino, en si está a 10 kilómetros o 10 paradas en el metro; en cambio calcula si su destino está cerca o lejos en función de la carga de la batería del móvil", dice uno de los investigadores.
  • Discutir sobre quién carga primero el teléfono o quién ocupa un enchufe o en cómo se gestiona la carga de la batería influye en la manera en que se juzga uno mismo y a los demás.
  • "Si uno está por ahí con un amigo y se queda sin batería en el móvil eso influirá en cuál será el siguiente lugar al que ir, probablemente algún sitio donde sea posible cargar el teléfono."

Según los investigadores, durante las entrevistas en las que se basa el estudio, observando de qué manera los voluntarios reaccionaban a los diferentes niveles de carga de la batería de su móvil les permitió comprobar cómo su estado de ánimo variaba con el nivel de carga, convirtiendo el indicador en una espacie de "cuenta atrás."

  • Con el móvil cargado la persona entrevistada se sentía más positiva y capaz de ir a cualquier parte o de hacer cualquier cosa.
  • Sin embargo, cualquier nivel de carga por debajo del 50% provocaba "sentimientos de ansiedad y de malestar profundos".

Esta influencia en el estado de ánimo ha llevado a muchos usuarios a obsesionarse con el control y el nivel de carga de la batería, lo que a su vez les lleva juzgarse y a juzgar a los demás por la forma en la que gestionan la carga de su teléfono.

  • Las personas participantes en el estudio que están continuamente pendientes de la batería de su móvil fueron calificados por otros participantes como "pesados", "puñeteros", "obsesionados" o "un poco trastornados."
  • Por el contrario, las personas despreocupadas por el nivel de carga de la batería fueron calificados por otros voluntarios como "irresponsables", "desorganizados", "desconsiderados" o "frustrantes."

Según los investigadores, aquellos que dejan que se les apague el móvil por no mantenerlo cargado son percibidas por otros como "personas descorteses" que no respetan la norma social de estar disponible y "siempre conectado", por lo que se les juzga directamente como "personas incompetentes."

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