Elon Musk dentro de un cohete espacial en construcción. Foto: Spacex/CC0 (dominio público)
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Los fundadores de Tesla, Amazon y Virgin están entre los multimillonarios que más dinero invierten para convertir los viajes en el espacio en cosa normal

Alessandro Solís

Economía Digital

Elon Musk dentro de un cohete espacial en construcción. Foto: Spacex/CC0 (dominio público)

Barcelona, 21 de octubre de 2018 (17:45 CET)

Se pronostica que la industra espacial alcanzará en 2040 un valor estimado de un billón de dólares. Eso es un millón de millones; es decir, 867.265 millones de euros o, lo que es lo mismo, el valor de Apple a 2018. Pero, a diferencia de la carrera espacial que se estiló en el siglo XX, esta vez el peso financiero no recaerá solo en los gobiernos, sino también en un selecto grupo de multimillonarios que ya empujan al sector con distintos proyectos ambiciosos.

Se trata de empresarios que hicieron sus fortunas en negocios que poco tienen que ver con la exploración del cosmos, quienes destinan una considerable cuantía de sus activos a proyectos para crear un transporte espacial asequible y explotable. Lo que sí comparten con los esfuerzos pasados para colonizar el espacio es que son parte del bloque americano, siempre enfocado en ganar la carrera contra Rusia, China y quien se ponga en el medio.

Quizá el ejemplo más popular de estos multimillonarios que empujan la carrera espacial es Elon Musk, que aparte de hacer y deshacer a lo loco en la fabricante de coches eléctricos Tesla también invierte tiempo y fondos en Spacex, una empresa aeronáutica enfocada en el desplazamiento espacial. Otro magnate tecnológico, como es el caso del fundador de Amazon, Jeff Bezos, apuesta con Blue Origin para los mismos fines.

En el territorio de los multimillonarios menos reconocidos, Richard Branson es otro poderoso nombre en la industria espacial moderna. A continuación repasamos los avances, promesas, propuestas e incluso fracasos de estos billonarios que quizá algún día podrán ser reconocidos más por ser pioneros de una nueva civilización fuera de la atmósfera que por sus ya consagrados negocios terrenales.

Elon Musk y Spacex

El fundador, consejero delegado y hasta recientemente presidente de Tesla a veces parece más emocionado por lo que sucede en Spacex que por las a veces engorrosas hazañas de su compañía de coches eléctricos. Quizás es porque la compañía de cohetes es mucho más fácil de administrar que el fabricante de coches, como admitió Musk cuando amenazó con sacar a Tesla de bolsa.

Spacex anunció recientemente que enviará el primer turista espacial a la Luna próximamente. Pero sus principales logros están en la producción de cohetes, que ya han sido contratados por la NASA, la fuerza aérea estadounidense, la agencia espacial argentina y la Estación Espacial Internacional. Spacex ha lanzado casi 70 cohetes al espacio y de las nuevas empresas espaciales es la que más lejos ha llegado fuera de la Tierra.

También ha tenido que lidiar con varios cohetes que explotan y misiones que se descarrilan por completo. Pero Spacex se mantiene firme en su objetivo de colonizar Marte en los próximos años.

Jeff Bezos y Blue Origin

El hombre más rico del mundo fue uno de los primeros multimillonarios en entrar a la carrera espacial, tan temprano como el año 2000, cuando fundó la compañía Blue Origin. No obstante, no ha tenido tanto éxito como Musk, pues desde 2016 Bezos ha tenido que vender miles de millones de dólares en acciones de Amazon para mantener a Blue Origin a flote.

Al igual que Spacex, Blue Origin quiere abaratar el coste de los viajes al espacio construyendo cohetes reutilizables. La compañía lanzó su primer cohete exitoso hace tres años y ahora mantiene conversaciones con distintos gobiernos para firmar contratos, entre ellos el Ejecutivo estadounidense. La empresa también tiene el plan de enviar a turistas al espacio, y abrirá su programa para tales fines en 2019.

Richard Branson y Virgin Galactic

El inglés Richard Branson es el fundador del grupo Virgin, que controla a más de 400 compañías. Su ventura espacial lleva por nombre Virgin Galactic y fue fundada en 2014. El enfoque de Branson es el desarrollo de "aviones espaciales" reutilizables para realizar viajes breves fuera de la atmósfera, tanto de pasajeros como de carga.

El cantante de pop Justin Bieber es uno de los clientes que ya pagó 250.000 dólares para subirse a uno de los aviones. Virgin Galactic tuvo problemas con una nave en 2014, cuando esta estalló en California, matando a un piloto y dejando un herido. Con el accidente, los planes de Branson se retrasaron, pero a comienzos de este mes la empresa terminó varias pruebas y aseguró que estará en el espacio dentro de unas semanas, "no meses".

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