7 chiringuitos de Castelldefels para exprimir el verano en la playa

En los largos arenales de Castelldefels, los chiringuitos son protagonistas. Entre novedades y viejos conocidos, elegimos siete para descubrir esta temporada

La vida es mejor en la playa. O, como mucho, en el chiringuito. Entre frituras de pescado, tragos refrescantes y momentos que se disfrutan desde el desayuno a la puesta de sol… o más allá. Y entre las mecas de la cultura del chiringuito, Castelldefels tiene reservado un lugar propio. Porque, aunque en principio alejado del brillo de destinos como Ibiza o Marbella, a lo largo de su Paseo Marítimo, como en la prolongación que tiene en sus cinco kilómetros de playa, se concentra una notable cantidad de establecimientos gastronómicos.

Allí conviven sofisticados beach clubs, restaurantes clásicos y sitios de pizzas, de hot dog o hamburguesas; mientras que en la arena se despliegan varios chiringuitos con propuestas informales y cartas que cubren todos los momentos del día, desde el bikini con el zumo del desayuno hasta el cóctel bajo las estrellas.

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A solo 20 minutos de Barcelona, estos son los mejores chiringuitos de Castelldefels para un verano en bañador y chanclas.

Mona Roja

Entre las novedades de este verano despunta Mona Roja (Paseo marítimo, 45) aunque, en realidad, más que una apertura es un regreso. Tras cuatro años de ausencia, el chiringuito ha vuelto a levantarse entre las dunas naturales de la playa de Castelldefels e invitan a «ponerse fino filipino» con una oferta muy casual y efectiva o, como la describe su propietario, Iván Ángel Tabuenca, «la comida de la playa de siempre».

Así, encontramos desde gildas con pimientos baby relleno de crema de queso a chips con mejillones, ensaladilla rusa, mixto de boquerones y anchoas, patatas bravas, unos champiñones rebozados que ya tienen su propio ejército de seguidores o la bomba de carne al estilo de la que se prepara en la Barceloneta.

No se falla con los calamares a la andaluza, las croquetas de pollo de corral, las zamburiñas a la plancha, la cazuela del gambas al ajillo o los macarrones gratinados de la Petru. Por encargo, se puede reservar también paella de marisco y, como propuestas más contundentes, un tataki de atún en costra de sésamo, pollo japo estilo Kaarage, bacalao a la romana, entraña asada y brocheta de pincho moruno. Y, para comer sobre la arena, hamburguesas (también vegana), bocadillos y sándwiches.

Abierto desde las 9:00 de la mañana, tiene también carta de desayunos, con tostadas de aguacate, brioche de tortilla francesa, bowl de açaí, bocatas, zumos y snoothies.

Los platos de la playa de siempre. Foto: Mona Roja.

Por supuesto, también hay espacio para los cócteles, del negroni al Aperol spritz pasando por margaritas, mojitos -están convencidos de que los suyos son los mejores de Castelldefels-, moscow mule, piña colada, cosmopolitan o bloody mary, entre otros muchos (también en opciones sin alcohol).

El ambiente relajado, la música y las hamacas completan la oferta de un lugar para repetir una y otra vez.

Garota

También se renueva este año un clásico del verano en Castelldefels, Santa Garota, que este año pasa a llamarse Garota (Calle 7, a pie de playa).

Foto: Garota.

Para esta nueva etapa cuenta con un diseño más sofisticado que bebe de la tradición mediterránea y que tiene como resultado un espacio que invita a disfrutar con más calma de la gastronomía y el entorno marítimo.

En la nueva carta sobresalen los arroces, con el de zamburiña, gamba y sepia, el de costilla y pulpo y el de verduras de la huerta del Baix Llobregat, así como la fideuá con gamba roja y almeja. También seducen los platos fríos como el tartar de atún Balfegó, la ensalada de col kale con pollo marinado y anacardos, o el poke de salmón marinado y, para quien apueste por algo más contudente, medallones de solomillo ibérico con cremoso de celeri y jugo rustido con salsa de Pedro Ximénez o el steak tartar.

Como buen chiringuito, hay platillos para un almuerzo informal como la ensaladilla, las bravas, calamares a la andaluza, berberechos al vapor, croquetas cremosas de gamba al ajillo, zamburiñas, fritura de cazón o buñuelos de bacalao, de pero también platos de pescado como el bacalao Gardell confitado, el pulpo a la parrilla o el pescado del día.

En esta nueva etapa, Garota se especializa en arroces.

Bocadillos y sándwiches completan la carta, en la que destacan también los cócteles.

Cada día, a partir de las 18:00 horas, encontrarás también música con DJ, buen ambiente y una fiesta que empieza… y nunca se sabe cuándo teminará.

Punta Roca

Punta Roca es una rara avis entre los chiringuitos de Castelldefels. No está frente a las largas playas de esta ciudad costera sino en una pequeña cala en un extremo del litoral. Tras atravesar el Port Ginesta, hay que dejar el coche y andar unos minutos en un paraje algo escondido. Si se llega en autobús, la caminata puede ser de 15 minutos.

El local no mira hacia el este sino al sur (se obtienen muy buenas vistas del macizo del Garraf), y gracias al refugio de las piedras de la bocana del puerto las olas son más suaves que en otros puntos de la localidad.

Punta Roca está en el extremo del litoral costero de Castelldefels. Foto: Punta Roca.

Punta Roca, que pertenece al Grupo Tibu-Ron, ofrece varias opciones: tomar copas en las tumbonas en la orilla, comer con los pies en la arena en las sillas plegables o en los bancos de madera, o bien en la plataforma de madera bajo los ventiladores -que cuando sopla la brisa son poco necesarios- y el techo de ramas.

A diferencia de los otros chiringuitos de Castelldefels, Punta Roca se encuentra escondida en el extremo sur de litoral costero

Con una decoración de toques tribales, la carta de Punta Roca se especializa en pescados de lonja, mariscos y carnes a la brasa, como hemos comprobado con una tierna pata de pulpo y una costilla de vaca cocinada a 70º, con unos pimientos asados al carbón de entrantes.

Y basta dar una mirada a la parrilla que siempre habrá sardinas, lubinas, calamares, berenjenas, gambas o alcachofas al calor de los carbones encendidos.

Platos para picar y comer en Punta Roca. Foto: Punta Roca.

Otras opciones son probar las hamburguesas, los arroces a la llauna con gamba roja o la suprema de rodaballo; combinados con una buena selección de vinos, cervezas o cócteles como la refrescante piña colada.

Suele estar lleno a cualquier hora, por lo que además de tener un poco de paciencia con el servicio requiere que las reservas sean imprescindibles.

Dolce Vita

A pocos pasos del Club Náutico Castellfedels, en la salida del Carrer de les Ones, Dolce Vita (Carrer de les Ones, a pie de playa) llama la atención a la distancia por su estructura completamente blanca, donde se puede pasar un par de horas entre sus mesas o en las tumbonas que por poco no las alcanzan las olas.

En el lugar se puede iniciar la jornada con el vermout Dolce Vita (Martini Rosso, canela, menta y un toque secreto), compartir platillos como los nachos con salsa cheddar, las gyozas de pollo y verduras, los calamares a la andaluza o los langostinos rebozados en panko.

El chiringuito de Dolce Vita, de un blanco impoluto, se distingue a la distancia entre la arena y el mar

También hay varias ensaladas para elegir, y más elaborados, los pescados y mariscos a la plancha como la suprema de salmón, los filetes de lubina o los calamarcitos; mientras que los carnívoros pueden optar por el entrecot de vaca vieja, la presa ibérica, la entraña con chimichurri o el steak tartar Julius Style.

Tibu-Ron

El restaurante Tibu-Ron (presentado como beach club) es un clásico de Castelldefels. Nació como un chiringuito, y para recordar sus orígenes, conserva un pequeño local de comidas y bebidas sobre la arena.

Allí se puede comenzar la jornada playera con un desayuno como el americano (huevos fritos, beicon, salchicha y patatas fritas); o si se llega al mediodía conocer algunas de sus múltiples ensaladas, desde la de quinoa y burrata a la César o la Tibu-Ron, junto con varios pokes como de atún, salmón o pollo.

El tapeo es un culto, como los potentes nachos Beach Club (con carne, jalapeños, queso crema, guacamole y pico de gallo), las croquetas o el pulpo a la gallega.

Foto: Tibu-Ron Beach Club.

Pero quien busque platos más contundentes puede agendar arroces como la fideuá o la paella marinera Beach Club, el entrecot de 220 gramos, la sepia o el salmón a la plancha, o el pollo con salsa de curry y manzana con arroz.

Las diferentes alternativas de caipiroskas y mojitos protagonizan la carta de cócteles, pero nunca fallan los blancos bien fríos o las refrescantes cervezas.

Chalito

Castellfedels tiene una abundante inmigración argentina y uruguaya, y para recordar las influencias rioplatenses se puede visitar Chalito, que pertenece a un grupo gastronómico con tres restaurantes en Barcelona.

Las milanesas y empanadas de Chalito recuerdan la potente inmigración de Argentina y Uruguay a Castelldefels

Foto: Chiringuito Chalito.

Ubicado a pie de playa junto al Paseo de las Palmeras, en su carta se encuentran platos del Cono Sur como las contundentes milanesas de ternera, pollo o berenjena, la entraña con patatas y ensalada, o las empanadas caseras que quitan el hambre a cualquier hora.

También hay varios wraps para elegir (ternera, falafel, pollo o salmón), toda clase de hamburguesas y bocadillos y frescos bowls para comer más liviano, como los de queso de cabra, el César, el Popeye o el de salmón.

Pero como no todo es comida y cócteles, en Chalito se suelen organizar numerosas actividades deportivas entre abril y septiembre, así como suele haber sesiones de DJ para poner un poco de animación a la noche en la playa.

Ananda

Con un nombre que proviene del término sánscrito आनन्द, ānanda, que significa ‘alegría, felicidad suprema’, lo que ofrece este el chiringuito Ananda (Paseo marítimo, 139I) no es otra cosa que playa, música, amigos y una buena carta con propuestas para todos los momentos del día, desde el desayuno hasta los cócteles nocturnos.

Foto: Ananda.

Aquí se pueden degustar tapas, ensaladas, hamburguesas y algunos platos principales de carne y pescado. Aunque los que mandan son los planchados, los bocadillos emblema de la casa, con sugerentes sabores y combinaciones de autor.

Su apuesta por el producto de primera calidad ha sido reconocida en varias ocasiones, de hecho, como en la Ruta de la Tapa que se celebra cada año en Castelldefels. Además, también ofrece alternativas veganas.

Los planchados de Ananda.

Y, como se trata de disfrutar de la playa, también organiza actividades deportivas todos los días de la semana, desde functional training a yoga, pilates, beach tenis, o vóley, y apuesta por la cultura con sesiones de Impro Show en versión veraniega y actuaciones en directo de bandas de rock, pop y de versiones, pensadas para disfrutar con toda la familia.

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