Catalá se alía con Camarero y Juan Roig para revitalizar un barrio con 223 pisos y una Mercadona
La alcadesa de Valencia, Maria José Catalá, junto a la vicepresidenta y consellera de Vivienda, Susana Camarero, miran el solar donde Juan Roig levantará una tienda de Mercadona
La alcadesa de Valencia, Maria José Catalá, la vicepresidenta y consellera de Vivienda, Susana Camarero, y Juan Roig, a través de Mercadona, van a dar un vuelco a una de las zonas degradadas de la ciudad de Valencia que se va a convertir en 223 viviendas junto a un supermercado de Mercadona y una residencia para estudiantes.
La remodelación, que ya están en marcha, se ubica en la avenida de los Naranjos de Valencia, entre en tranvía y el campus de la Universitat Politécnica de Valencia (UPV). Según explicó Maria José Catalá a Economía Digital durante la visita, además de abordar el problema de la vivienda con promoción de viviendas públicas, la actuación tiene como objetivo revitalizar una zona próxima a la casas rosas en la que «el terciario lo ocupará Mercadona».
Según explicaron fuentes municipales durante la visita hay tres unidades con viviendas en la actuación. La que se visitó ayer, que ya tiene el piso piloto completado y cuya entrega de llaves está prevista para el verano, tiene 75 viviendas. Además, hay otras dos construcciones con 114 y 34 viviendas cada una. Las obras visitadas ayer son una promoción que ejecuta la firma Edifesa Obras y Proyectos, que estará finalizada el próximo verano. La inversión asciende a 15,2 millones de euros, de los que AUMSA aporta 11,63 millones, mientras que la Generalitat colabora con 3,57 millones más
A estas viviendas se suma un edificio de residencia para 110 personas, que por su ubicación tan próxima a tanto al campus de la UPV como al de la UV, ayudará a descongestionar el alquiler en la zona.
El desarrollo urbanístico lo ha realizado Atitlán, compañía de Roberto Centeno y Aritza Rodero, que ha permitido tanto el desarrollo de la vivienda pública como la creación de un supermercado de Mercadona de última generación que se convertirá en un nuevo servicio para el barrio.
La alcadesa de Valencia afirmó: «La mejor política de vivienda es construir vivienda y construir vivienda a precios asequibles. En este caso es alquiler asequible». Catalá explicó que actualmente en Valencia hay 1.000 viviendas en marcha «con un precio tasado y que evidentemente darán salida a una demanda creciente».
Por el contrario, matizó que «el Gobierno de España en este momento no tiene ni una sola obra de vivienda en la ciudad de Valencia en marcha y eso que tiene varias parcelas, que todos la conocéis, en las que podría estar construyendo vivienda protegida. Yo insto al Gobierno de España a ponerse a trabajar ya que en las parcelas que le corresponden».
Susana Camarero, por su parte, recordó que «el 16 de enero aprobamos una subvención de 3,5 millones de euros para la construcción de estas 75 viviendas en esta zona estratégica de la ciudad de Valencia, una zona que además con todo el acompañamiento y con ese PAI que contaba la alcaldesa pues va a hacer un cambio sustancial en esta zona tan especial de nuestra ciudad».
La subvención de la Generalitat se alarga hasta los 9 millones de euros para 113 viviendas públicas adicionales (hasta sumar 188), a lo que se suma otros 7,4 millones en ayudas al Consistorio para la compra de 73 viviendas para uso social, dentro del Plan Adha que impulsa la Generalitat, de subvenciones a entidades locales.
La vicepresidenta del Consell incidió en la diferencia que hay entre los hechos en viviendas del gobierno valenciano y el sectarismo del gobierno de Pedro Sánchez, que sólo cede solares de la Sareb a ayuntamientos como el de Gandia, que gobierna el PSOE. Camarero censuró que el PSOE vaya a Gandia, «municipio gobernado por el Partido Socialista y además el municipio del que proviene la ministra candidata del Partido Socialista a la Generalitat» a «crear un relato» porque anuncian «un proyecto de 67 viviendas financiado por el gobierno de España con 2,7 millones de euros» cuando los «2,7 millones son de fondos europeos» y «más casi 8 millones de la Generalitat, por lo tanto es un proyecto que avala y financia básicamente la Generalitat».