Puig insta a Bruselas a exigir medidas sanitarias a las importaciones de Sudáfrica

Puig ha acudido este martes a la capital comunitaria con la consellera de Agricultura, Mireia Molla, y representantes agrarios y del sector de los cítricos

El president de la Generalitat, Ximo Puig

El president de la Generalitat, Ximo Puig

El ‘president’ de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, ha tratado de trasladar este miércoles a la Comisión Europea la imperiosa necesidad de exigir a Sudáfrica mayores estándares sanitarios en sus exportaciones de cítricos a la UE para evitar que lleguen al bloque plagas como la falsa polilla y la mancha negra, hecho que si se piden a los productos de la Unión.

Después de la reunión con la directora general de Salud y Seguridad Alimentaria de la Comisión Europea, Sandra Gallina, el presidente valenciano ha celebrado el «paso adelante importante» en esta materia al haber llevado a Bruselas de forma unida la Generalitat y el sector cítrico una cuestión que afecta a productores de toda Europa.

«Vamos a continuar para que, más pronto que tarde, lo que es lógico sea real», señalaba Puig, intentando imponer de plazo la próxima campaña en Sudáfrica para solucionar este problema, que no es la primera vez que se intenta resolver.

Desde el punto de vista de Gallina, la Comisión «tiene más claro que nunca que es una urgencia», pero ha admitido que en Bruselas hay puntos de vista diferentes y los intereses sociales y geopolíticos con Sudáfrica de otros países no ayudan. «Tenemos que insistir, pero vamos a hacerlo con total rotundidad. Vamos a acelerar al máximo la presión en todos los ámbitos», ha añadido.

Puig ha lamentado que el tratamiento de frío para garantizar la sanidad vegetal, algo que ya funciona con las exportaciones sudafricanas a Estados Unidos, no lo aplique Sudáfrica en sus envíos a la UE.

Puig no ha sido capaz de hacerse entender

La Generalitat Valenciana defiende que el tratamiento de frío está estandarizado para todos los cítricos, por lo que se trata de una cuestión de reciprocidad, y que el gasto, estimado en cuatro céntimos por kilogramos, es asumible.

En palabras del propio Ximo Puig, hay estados miembros como Francia y los mediterráneos, con problemas similares, que apoyan la petición valenciana, que encuentra más reticencias en los socios del norte de Europa. Con todo, ha insistido en que «no se habla de economía, sino de una cuestión sanitaria». «Europa debe garantizar la seguridad alimentaria», ha zanjado.

Tras la reunión, Carles Peris, secretario general de la Unió de Llauradors, ha sido más pesimista sobre el resultado del encuentro y ha apuntado que Bruselas entiende el problema pero no se tomarán acciones en el corto plazo.