Valencia adelanta a Barcelona y se convierte en el destino favorito de los extranjeros para alquilar
La provincia concentra el 17% de la demanda de alquiler internacional en el primer trimestre

Viviendas de alquiler en la Comunidad Valenciana
Valencia se ha consolidado como el gran mercado del alquiler para inquilinos internacionales en España, arrebatando por primera vez el liderazgo a Barcelona. Según un estudio de Idealista correspondiente al primer trimestre de 2025, la provincia concentra el 17% de la demanda extranjera, por encima del 15,3% de la capital catalana, del 9,1% de Madrid y del 8,1% de Sevilla.
Este cambio de tendencia confirma el avance valenciano que comenzó a gestarse en 2023, cuando ya igualaba a Barcelona en interés internacional.
Dos años antes, en 2022, la ciudad condal aún era la preferida por los inquilinos foráneos, pero la evolución ha favorecido a la provincia levantina. En aquel 2023, Valencia registró un incremento del 7,1%, mientras Barcelona descendió un 2,1%.
En comparación con 2019, el salto resulta aún más llamativo: la demanda extranjera ha crecido en Valencia un 113,9%, frente al 77,9% de Barcelona.
Uno de los factores que explican este auge es el precio medio del alquiler. Arrendar una vivienda de 70 metros cuadrados en Valencia cuesta 945 euros, según los datos de julio de 2025. Aunque esta cifra se sitúa muy por encima de la media autonómica, unos 12,4 euros por metro cuadrado, sigue siendo mucho más asequible que en Barcelona, donde el mismo inmueble ya alcanza los 1.414 euros.
La relación entre coste, calidad de vida y proximidad al mar se ha convertido en un imán para el mercado internacional.
El perfil de los interesados también refleja una tendencia definida: los estadounidenses lideran la demanda en Valencia (14%), seguidos de alemanes (9%) y franceses (8%).
Este patrón se repite en otras ciudades como Madrid y Sevilla, mientras que en Barcelona son los franceses quienes encabezan la búsqueda de vivienda con un 11%, por delante de los norteamericanos.
En términos generales, los inquilinos de Estados Unidos son el grupo más numeroso en 22 de las 52 provincias españolas.
Aunque Valencia se alza como la gran referencia urbana, Baleares mantiene su posición como destino estrella para quienes buscan alquilar en España. Casi el 30% de la demanda internacional se concentra en estas islas, una proporción que ya en 2023 alcanzaba el 26%.
Le siguen Alicante (27,4%) y Málaga (25,7%), lo que confirma que las provincias costeras siguen siendo el principal imán para el alquiler extranjero.
Los precios en estos territorios reflejan esa preferencia: 1.379 euros en Baleares, 826 euros en Alicante y 1.169 euros en Málaga por una vivienda de 70 metros cuadrados.
El peso de la demanda recae sobre los alemanes, que suponen el 39% del total en Baleares y alrededor del 10% en Alicante y Málaga. También destaca Santa Cruz de Tenerife, con un 21,9% de demanda extranjera.
Precio competitivo y calidad de vida
El atractivo no se limita al alquiler. El Colegio de Registradores señala que entre enero y marzo de 2025, el 43,67% de las compraventas de extranjeros se concentró en Alicante, con precios medios de 180.740 euros por vivienda de 70 metros cuadrados.
Málaga captó el 32,75%, con valores en torno a 265.580 euros, mientras que Baleares registró el 30,03%, con precios que superan los 351.750 euros. En posiciones destacadas se encuentran también Tenerife (28,91%) y Gerona (26,59%).
En el extremo opuesto, Guadalajara, Huesca, Álava, Albacete, Navarra, Burgos y Toledo se encuentran entre los destinos menos solicitados por inquilinos extranjeros, con cuotas de demanda inferiores al 5%.
Sin embargo, en estas zonas la presencia internacional está marcada por ciudadanos latinoamericanos, especialmente de Argentina, Venezuela, Colombia y Cuba, que concentran buena parte de las búsquedas en Guadalajara, Toledo, Segovia y Ávila.
Valencia logra superar a Barcelona en el mercado del alquiler internacional y se consolida como uno de los referentes inmobiliarios en España, junto a Baleares, Alicante y Málaga, en un contexto en el que el atractivo de las zonas costeras sigue marcando el pulso del sector.