Vibex rehabilita 200 viviendas y se marca el reto de 5.000 en tres años con 900 millones de inversión
El proyecto Vibex, liderado por Diego Moya, invertirá en Valencia, Medellín y Dubai y estima mejorar hasta un 5% el problema de vivienda en estas regiones

Viviendas del proyecto Vibex en Onda (Castellón)
Vibex, el proyecto de inversión y recuperación inmobiliaria comandado por Diego Moya, ha irrumpido en el mercado de la vivienda con una fórmula sencilla pero de gran impacto: adquirir inmuebles abandonados, procedentes de bancos o en estado de ruina, rehabilitarlos y ponerlos en alquiler.
La compañía ya ha gestionado 200 viviendas bajo este esquema en Valencia, combinando inversión privada con un importante retorno social y habitacional. Desde la compañía estiman que esto suponga una mejora de entre el 4% y el 5% del problema de la vivienda en las ciudades en las que invierten.
Un modelo que no solo genera rentabilidad para los inversores, sino que también amplía la oferta de vivienda disponible en zonas con fuerte déficit habitacional. La compañía ya ha gestionado 200 viviendas en Valencia y prevé lograr reconstruir e invertir en 5.000 viviendas en los próximos tres años con una inversión privada de 900 millones.
El proyecto tiene tres focos principales: Valencia, Medellín y Dubái, ciudades con una marcada escasez de oferta residencial. En el caso valenciano, el déficit supera las 50.000 viviendas, mientras que en Medellín ronda las 80.000 y en Dubái la cifra es de cientos de miles.
El objetivo global de Vibex es ambicioso: rehabilitar 5.000 inmuebles en los próximos tres años no solo por la rentabilidad económica, también para poner solución al problema de la vivienda.
Del fitness al inmobiliario
Al frente del proyecto se encuentra Diego Moya, emprendedor con una trayectoria vinculada al bienestar y la innovación. Fundador de Entrenarme, plataforma de entrenadores personales que alcanzó los 24.000 profesionales antes de su venta en 2019, ha estado implicado también en Startup Valencia, impulsando la ciudad como destino de innovación e inversión.
A ello se suma la creación de VibeX Wealth Club, un espacio de networking que agrupa a inversores con objetivos comunes y un patrimonio conjunto de más de 500 millones de euros.
La propuesta de Vibex desafía la idea del inversor inmobiliario como mero especulador. Moya ha querido compartir con Economía Digital la puesta en marcha del proyecto y sus intenciones.
Defiende que los socios de la compañía se convierten en actores que ayudan a resolver un problema público y estructural: la falta de vivienda asequible. “Ganan dinero, sí, pero también contribuyen a la sociedad”, apunta. Además, el modelo de rehabilitación frente a la construcción nueva reduce plazos, costes y, sobre todo, el impacto medioambiental, al minimizar la huella de carbono asociada al sector.
Para Diego Moya, Valencia se ha convertido en “la ciudad más interesante de España para invertir”, una afirmación que sustenta en la coyuntura heredada de la crisis financiera de 2008. Según recuerda, la liberalización masiva de suelo y la falta de control del crédito provocaron que muchas promociones quedaran inconclusas pese a que la inversión más costosa, el terreno y la estructura, ya estaba realizada.
Ese stock de edificios a medio construir, unido al encarecimiento de los materiales y la presión inflacionista de los últimos años, sitúa hoy a la capital valenciana como un escenario idóneo para proyectos de rehabilitación.
Moya subraya que el proyecto no busca centrarse en las zonas más exclusivas de Valencia, como la calle Colón, sino que apunta a generar impacto real en la periferia de la ciudad.
Su interés está en municipios y zonas como Puerto de Sagunto, Xirivella, Paiporta, Pobla de Vallbona, Alaquàs, áreas donde la necesidad de vivienda asequible es más urgente y donde la rehabilitación de inmuebles puede tener un efecto transformador tanto en la oferta habitacional como en la revitalización social de estas comunidades y familias.
Moya también pone el foco en el volumen de vivienda ya existente en España y que permanece sin uso. A su juicio, “solamente con la vivienda vacía que hay en España ya se podría solucionar el problema habitacional”, una reflexión que refuerza la estrategia de Vibex de apostar por la rehabilitación frente a la construcción de obra nueva, optimizando recursos y ofreciendo soluciones más rápidas y sostenibles a la creciente demanda.
El plan de expansión incluye también la creación de eventos de gran escala para educar y cohesionar al ecosistema inversor. En noviembre está previsto un encuentro en Madrid de tres días de duración, con la participación de más de 1.500 personas.
El objetivo: fomentar la educación financiera, estrechar relaciones entre inversores y dar un paso decisivo hacia un modelo inmobiliario más eficiente y con impacto social.
El emprendedor Diego Moya, fundador de Vibex, ha anunciado que la compañía planea rehabilitar hasta 2.000 viviendas en la Comunidad Valenciana. El proyecto forma parte de su objetivo de poner en el mercado 5.000 unidades en distintas ciudades del mundo, con un modelo basado en la recuperación de edificios en ruina o sin terminar.
Vibex se ha marcado el reto de transformar el mercado inmobiliario en Valencia mediante la rehabilitación de viviendas en ruina y edificios inacabados.
La compañía ya ha puesto más de 200 inmuebles en el mercado y aspira a alcanzar las 2.000 unidades en la capital del Turia, lo que supondría cubrir entre un 4% y un 5% del déficit habitacional de la ciudad, estimado en 50.000 viviendas.
“El objetivo es contribuir a solucionar el problema de la vivienda en un 5% en cada ciudad en la que trabajamos”, explica Moya. “En Valencia ya hemos rehabilitado más de 200 inmuebles y nuestra meta es llegar a los 2.000, siempre que la regulación lo permita”, añade.
La propuesta de Vibex se centra en la rehabilitación frente a la construcción nueva, lo que, según Moya, supone un ahorro económico, medioambiental y de tiempo: “En lugar de esperar tres años para construir un edificio de 56 viviendas, podemos ponerlo en uso en apenas uno. Además, aprovechamos la inversión ya realizada y reducimos el impacto ecológico”, señala.
Actualmente, el ecosistema de inversores de Vibex gestiona un patrimonio superior a los 500 millones de euros, con previsión de superar los 1.000 millones a finales de año. Solo con ese capital, señala Moya, sería posible ejecutar el plan de viviendas en Valencia.
Sin embargo, advierte de los obstáculos administrativos: “El capital existe, lo que falta es voluntad política y la liberación de viviendas retenidas por fondos o familias que no quieren venderlas. El problema no es el dinero, sino la regulación”.
El proyecto de Vibex también se expande a Medellín (Colombia) y Dubái, donde la necesidad de vivienda es aún mayor. Pero Moya insiste en que Valencia es una prioridad: “La ciudad está de moda, es una de las mejores del mundo para vivir, y queremos que esa calidad de vida sea accesible para más familias”.