La huelga del metal reabre la pugna entre Foment y Pimec

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La patronal de las pymes catalanas pide entrar en la mesa de negociación del convenio sectorial

Manifestación de los trabajadores del metal en Catalunya el 1 de mayo | CCOO

11 de abril de 2014 (19:33 CET)

Las espadas vuelven a estar en alto entre las principales patronales catalanas. Foment del Treball y Pimec han intercambiado reproches por la huelga del sector del metal que los sindicatos han convocado para los días 29 de abril y 6 de mayo.

La organización de las pequeñas y medianas empresas, Pimec, abrió la veda el pasado jueves. La patronal liderada por Josep González carga contra la sectorial de Foment, Unió Patronal Metal·lúrgica (UPM). Asegura que su gestión en el conflicto ha propiciado que “gran parte de las empresas del sector queden en una situación de gran inseguridad jurídica en la regulación de sus relaciones laborales”, tal y como se lee en el documento. Ha pedido de nuevo tener voz y voto en el espacio de diálogo para intentar desbloquear el proceso.

Incremento salarial

UPM y los sindicatos fracasaron en su intento de aprobar el primer el convenio del metal de Catalunya y renovar las condiciones del de Barcelona. La negociación fue tensa y, al final, los representantes de los trabajadores marcaron un tanto a la patronal: el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC) les dio la razón y obliga a las empresas del sector a incrementar la retribución de sus asalariados.

Las pymes serán las más perjudicadas por las dos jornadas de paros, denuncian sus directivos. Las grandes corporaciones como Seat o Nissan, los verdaderos buques insigne del sector del metal en Catalunya, no notarán la huelga en su ritmo de producción. Ni en su resultado de explotación.

Negociación en Barcelona

Son las industrias auxiliares u otros negocios sin una actividad tan destacada como los fabricantes de vehículos los que deberán asumir las pérdidas. “Ya trabajamos para dar soluciones estables y racionales a las pymes del sector de la industria siderometalúrgica para minimizar los efectos de la situación”, anuncia Pimec.

UPM no ha tardado en salir en su defensa. Recuerda que ha tendido la mano a los sindicatos para proseguir con el diálogo en un entorno en el que es más sencillo llegar a un pacto: hablar sólo de las condiciones de la provincia de Barcelona. Los portavoces de la organización aseguran que es imposible asumir las demandas de los sindicatos.

Difícil supervivencia del sector

En lo que coinciden Pimec y UPM es en señalar la presunta irresponsabilidad de los sindicatos por convocar la huelga. La territorial Unió Empresarial Metal·lúrgica (UEM), liderada por Antoni Abad, afirma que la supervivencia del sector depende de las condiciones del nuevo convenio. Los empresarios afirman que ahora no pueden asumir el incremento de las retribuciones. En algunas categorías laborales llegan al 5%, aunque la media se sitúa en el 2,5%.

El metal ha sufrido el cierre del 35% de los establecimientos industriales entre 2007 y 2012, señala la UEM. Se han destruido el 33% de los empleos.
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