El presidente de Banco Sabadell, Josep Oliu y el consejero delegado, Jaime Guardiola. EFE

Oliu y Guardiola se unen a los directivos de TSB y renuncian al bonus

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El presidente y el consejero delegado de Banc Sabadell renuncian al bonus por la caída de los resultados de 2018 lastrados por TSB

Madrid, 15 de febrero de 2019 (18:50 CET)

El presidente y el consejero delegado de Banc Sabadell, Josep Oliu y Jaime Guardiola, renuncian a sus bonus de 2018. Así, dejarán de cobrar 665.000 euros y 563.000 euros respectivamente tras cerrar un año complicado para la entidad. Una renuncia que no tenían, en ningún caso, obligación de hacer.

La decisión, que han anunciado en el informe de remuneraciones de consejeros, llega después de que el beneficio neto de la entidad cayera el 54% tras los problemas en la migración de su filial británica, TSB, y las provisiones para vender de forma acelerada su ladrillo. Con este gesto pretenden ofrecer un gesto hacia la plantilla y los mercados.

"El presidente manifestó que a pesar de los buenos resultados del negocio en España, el impacto en los resultados del Banco de la migración del TSB y las circunstancias extraordinarias del ejercicio, le hacían considerar adecuado proponer su renuncia a la percepción de la retribución variable", explican en el informe remitido a la CNMV. 

La caída del beneficio del 54% en las cuentas de 2018 ha hecho que los sueldos variables desciendan, ya que el cumplimiento medio se ha quedado en el 61,8%. Esto se debe a "determinados ajustes individuales y de unidades de negocio relacionadas con la migración de TSB". 

Oliu cobró 1,7 millones de euros en 2018, mientras que Guardiola recibió 1,35 millones

En el caso de la filial británica, el incumplimiento directamente ha hecho que algunos directivos se queden sin nada de variable. Por ello Oliu y Guardiola han decidido renunciar al suyo y así "alinearse con aquellas unidades y personas que, a pesar del esfuerzo realizado en la post migración que había permitido restablecer la normalidad, no habían percibido la retribución variable del ejercicio".

El consejo aceptó la renuncia y, como explican en el informe, "agradeció la decisión y la valoró muy positivamente, al representar una manifestación de sensibilidad ante la situación que el consejo hizo suya y asumió desde la ratificación de la eficaz gestión del banco".

Aún así, el salario fijo de Oliu fue de 1,7 millones de euros y consolidó 1,27 millones de acciones, lo que supone unos 1,15 millones. Por su parte, Guardiola cobró 1,35 millones y 760.000 euros en aportaciones para su plan de pensiones, más 1,12 millones de acciones.

El informe de remuneraciones también hace oficial el sueldo de David Vegara como consejero ejecutivo. Este es de 450.000 euros como cantidad fija a la que se le suman 85.000 euros en plan de pensiones, hasta 100.000 euros de variable y 110.000 acciones como incentivo a largo plazo.

TBS le cuesta 3.000 millones

La operación completa de TBS, el que en ese momento era el séptimo banco de Reino Unido, le ha costado al Sabadell en total casi 3.000 millones de euros, entre el precio de la entidad, las pérdidas y la creación de la plataforma informática y todavía lo sigue sufriendo en sus cuentas de 2018.

La entidad catalana terminó 2018 con una caída del resultado de más de la mitad a causa de la mala evolución de TSB. Así, ganó 328,1 millones de euros, en 2018, el 54% menos que en el año anterior. De hecho, sin tener en cuenta TSB tampoco fue positivo: el beneficio fue de 568 millones, el 16,3% menos.

El banco asegura que la integración de TSB ya está completada y que los resultados de este año "van a ser muy diferentes" a los de 2018, aunque no han querido adelantar cifras de previsiones. Oliu asegura que "la contribución de TSB va a ser limitada aún, pero positiva". Aún así, adelanta que revisará a la baja el plan estratégico por su filial británica. 

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