Batalla por el superordenador de 25 millones de la Xunta: la adjudicación a Fujitsu, paralizada por un recurso
Telefónica, que se hizo con el ordenador cuántico del Cesga por 9 millones, y Atos, compitieron con Fujitsu en el concurso; el grupo japonés debe esperar a que el tribunal de contratos de la Xunta determine si hubo errores en la valoración de las ofertas
Alfonso Rueda, presidente de la Xunta, y Lois Orosa, director del Cesga, en el acto de inauguración del superordenador Finisterrae III / Xunta
A finales de febrero, el Centro Tecnolóxico de Supercomputación de Galicia (Cesga) adjudicó a Fsas Technologies, la filial europea de Fujitsu, el supeordenador Finisterrae IV y un sistema de almacenamiento de datos por 25,1 millones. Fue el segundo gran contrato licitado por la fundación que gestiona el centro tecnológico y que tiene en su patronado a la Xunta y al Consello Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en pocos meses, pues en los últimos días de noviembre encargó a Telefónica un ordenador cuántico por 9 millones.
Estas inversiones se enmarcan en un presupuesto más amplio, de 56 millones, que el Gobierno gallego movilizó para construir el nuevo edificio del Cesga y convertir el centro tecnológico, o al menos ese es el objetivo, en un referente internacional en computación de altas prestaciones. El plan avanza, pero con algún enredo por el camino, ya que el proceso de contratación con Fujitsu para dotar al Cesga de su ordenador más costoso ha quedado paralizado debido a un recurso de sus competidores en la licitación.
Así consta en la documentación hecha pública por la mesa de contratación, que el 21 de enero resolvía adjudicar al grupo japonés el Finisterrae IV al obtener la mayor puntuación en el concurso. Esa adjudicación abría también la posibilidad de presentar un recurso especial en materia de contratación, impugnando la resolución ante el Tribunal Administrativo de Contratación Pública (Tacgal). Eso es precisamente lo que ha sucedido, según consta en la documentación de la mesa de contratación, que ha paralizado la formalización del contrato hasta que el Tacgal resuelva.
La desavenencia podría acabar con el superordenador en los tribunales ordinarios, pues hay un periodo de dos meses para recurrir la adjudicación por la vía del contencioso administrativo, y también es impugnable la resolución del propio tribunal gallego de contratos, una vez que la emita.
Telefónica y Atos pelearon por el contrato
Fujitsu compitió por el nuevo equipo del Cesga con otros dos licitadores: Telefónica, la ganadora del ordenador cuántico, y Atos, el grupo tecnológico francés con un fuerte posicionamiento en IA y ciberseguridad, entre otros servicios. La filial del grupo japonés se impuso a ambos al obtener 69 puntos en el concurso, aunque no con demasiado margen respecto a Atos, que obtuvo 62 puntos. Telefónica se quedó más lejos pese a liderar una parte de la valoración. El grupo de Marc Murtra obtuvo la mejor puntuación en los criterios evaluables mediante juicio de valor, pero pinchó en los criterios objetivos, unos determinados parámetros técnicos en los que la mesa valoraba la relación entre el precio y el rendimiento del supercomputador. En ese apartado Telefónica obtuvo 14,64 puntos y Fujitsu más del doble, 35.

Esas puntuaciones han sido ahora impugnadas ante el tribunal de contratación, lo que ha provocado la suspensión de la adjudicación al grupo japonés hasta que el Tacgal se pronuncie. Consultada por este medio, Telefónica declinó hacer valoraciones sobre un proceso de contratación en curso, al igual que la Xunta, que señaló que ofrecerá información una vez resuelta la adjudicación.
Atos se adjudicó Finisterrae III
El supercomputador Finisterrae IV tiene como objetivo ofrecer potencia computacional adicional para cubrir las necesidades de inteligencia artificial, entre otras, y contará un sistema de almacenamiento que posibilitará albergar gran cantidad de datos de modo permanente y prestar servicios de datos más avanzados. La licitación se publicó de manera simultánea a la del ordenador cuántico que se adjudicó Telefónica, en un concurso en el que participaron también Rigetti y la propia Fujitsu.
El equipo da continuidad a la lista de superordenadores del Cesga, la saga Finisterrae, cuya tercera versión se adjudicó la francesa Atos por siete millones en 2021. Su instalación permitió multiplicar por 12 la capacidad de cálculo del anterior supercomputador, lo que suponía 4.000 billones de operaciones matemáticas por segundo.
Posteriormente, en 2023, el Cesga compró a Fujitsu uno de los primeros computadores cuánticos de Europa por 13,9 millones para que sirviera de complemento al Finisterrae III.