El nuevo negocio de los exdueños de Ingapán: 35.000 mascarillas a la hora y 50 empleos en Allariz

Dmanán, el grupo controlado por los antiguos dueños de Ingapán, abrirá en marzo su fábrica de mascarillas de Allariz, en la que emplearán a medio centenar de trabajadores

Ingapán

Imagen de archivo de la factoría de Ingapán en Lugo

Los exdueños de Ingapán desembarcan en nuevo sector. Tras llevar sus inversiones al sector inmobiliario, al tecnológico, el hotelero y hasta al alquiler de yates, el grupo lucense Dmanán irrumpe ahora con la puesta en marcha de una macrofábrica en Allariz destinada a surtir al mercado de un producto clave para evitar la propagación del coronavirus: las mascarillas.

Dmanán, holding con cuyo nombre los Chousa hacen un guiño a sus orígenes familiares en la parroquia de Santa María de Manán (O Corgo), espera iniciar la producción en masa de mascarillas el próximo mes. “Ya hemos realizado diferentes pruebas y ahora mismo estamos con la puesta a punto de cada máquina para que, a la hora de empezar con la producción, sea lo más eficiente posible”, aseguran fuentes del grupo a Economía Digital.

Medio centenar de empleos directos

En torno a la planta, que se situará sobre un recinto de 12.500 metros cuadrados, se generarán, según los cálculos de la compañía, un total de 50 empleos directos de personal dedicado, principalmente, a la fabricación de mascarillas. Y es que de la factoría que Dmanán impulsa en Allariz saldrán entre 50.000 y 280.000 mascarillas por turno de trabajo (hasta 35.000 por hora) en función de los niveles de demanda del mercado y del tipo de producto. Del complejo saldrán mascarillas de tipo FFP2 dual, FFP3 dual, higiénicas y quirúrgicas IIR, una producción que se verá complementada con los 80.000 gorros y cubre zapatos que calculan que se podrán fabricar también en cada uno de sus turnos de trabajo.

Consultados por Economía Digital, desde Dmanán aseguran que una de las señas de identidad de su fábrica será la adaptabilidad de sus productos. Según recalcan, el objetivo es que las mascarillas “se amolden a cada rostro, que las gomas sean suaves y elásticas para no dañar las orejas, así como que cada una de ellas está perfectamente esterilizada, ya que disponemos de esterilizadoras a la salida de cada máquina”.

De la fábrica de Dmanán saldrán mascarillas que irán destinadas tanto al mercado de particulares como al de empresas así como a organismos públicos (para sanitarios), pero los responsables de la compañía aseguran tener “más proyectos en mente” de cara a incluir más productos en su catálogo, aunque, por el momento, recalcan que “lo ideal es empezar a posicionar los productos más demandados por el mercado”.

De Inditex a Galmask y Dmanán

La familia Chousa, que fue dueña de la lucense Ingapán hasta su venta a Europastry, desembarca así con su fábrica de mascarillas a través de su filial Dmanán Textil y complementa una hoja de inversiones en la que figuran dos hoteles en Oporto (uno de cinco estrellas que será operado por Vincci y uno de cuatro, explotado por Oca Hotels, que también será su inquilino en el hotel que promueve en la Plaza de Santo Domingo de Lugo), diferentes desarrollos inmobiliarios en Lugo o Vigo, así como su participación en la firma de mensajería exprés Wagongo App, en Ibiza Global Yachting Charter o la fintech Welcome 20.

Además, los exdueños de Ingapán pasan a engrosar la lista de empresas gallegas que han decidido reinventarse y comenzar a producir mascarillas para hacer frente a la pandemia. Además de las textiles Lonia o Inditex, que fabricaron este tipo de productos ya durante la primera ola del coronavirus, otras firmas como el fabricante de colchones Espomasa ha venido produciendo una media superior a los cuatro millones de mascarillas al mes, unos ritmos que superan incluso a los 1,8 millones que vaticinaba Galmask en el momento del lanzamiento de su fábrica en Vigo, en torno a la cual giran 30 empleos de personal dedicado a la producción de mascarillas de tipo FFP3.