La historia de Cándido Hermida: «Me hice empresario con 45 años porque me quedé en el paro»

El histórico ebanista de Inditex repasa su trayectoria y desvela las claves de su éxito tardío en el homenaje por el 20 aniversario del Cluster da Madeira

Cándido Hermida

El vicepresidente económico de la Xunta, Francisco Conde, junto a Cándido Hermida y el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo durante una visita a las instalaciones de la empresa en Narón

Cándido Hermida se confiesa. El empresario gallego, uno de los proveedores de referencia de mobiliario para el grupo Inditex, repasa su trayectoria y la historia de crecimiento de la firma que él mismo fundó en el vídeo homenaje por el 20 aniversario Cluster da Madeira.

«Con mucho esfuerzo y mucho trabajo, las cosas se consiguen», es la filosofía que impregna las palabras de Cándido Hermida, de las que se extrae otra conclusión: nunca es tarde para empezar un nuevo proyecto. «Empecé a ser empresario con 45 años. Me había quedado en el paro y fue la solución por la que opté en el año 84 porque no había trabajo», rememora Cándido Hermida.

«Empecé montando una empresa con cuatro trabajadores y poquito a poco la demanda de trabajo iba aumentando y la petición de empleo iba aumentando y fui creciendo. Pasé de ser una empresa totalmente artesana a industrializarme», recuerda el histórico ebanista que ha pilotado un proceso de expansión a la par de Inditex y que en la actualidad cuenta con clientes de postín como Mango, Bimba y Lola, H&M o AC Hotels.

Salto de calidad con 65 años

La aventura empresarial de Cándido Hermida arrancó por causas sobrevenidas e imprimió una marcha más justo en el año en el que su histórico fundador cumplió los 65 años (antigua edad legal para la jubilación ordinaria). «Con 65 años compré aquí unas parcelas en el Polígono de O Pozo [Narón] de 30.000 metros cuadrados» en las que ahora se asienta el cuartel general de la compañía, según explica el empresario de Ferrolterra, que, ya superados los 80 años de edad sigue controlando de cerca la evolución de su empresa.

«Yo no pienso otra cosa que continuar en el tiempo», explica, antes de apuntar que la firma «tiene la base, con muy buenos profesionales». “La empresa está bien organizada y tiene muy buenos profesionales. Se me cae la baba de ver cómo nuestros trabajadores se entusiasman, del interés que ponen en hacer las cosas bien, en ganar clientes”, explicaba el propio empresario en otra entrevista realizada en 2019, en la que reconocía que la llamada del grupo Inditex en 1991 lo cambió todo.

«No sé qué sería de mí sin Inditex«, apuntaba hace dos años en una entrevista en la que añadía: «Fue el motor que me hizo crecer”. No en vano, la firma contaba por aquel entonces con cerca de 30 trabajadores, una cifra 20 veces inferior a los 600 que ronda en la actualidad pese a su ola de despidos de abril que ha desatado un cisma con su plantilla.

Cisma con la plantilla por los despidos

Una treintena de empleados retomaron la semana pasada las protestas ante la reanudación de los juicios por los 24 despidos que la empresa anunció el pasado mes de abril.

La compañía alegó causas económicas, pero los sindicatos denuncian que estos despidos tenían como objetivo «amedrentar a la plantilla». Según su versión, el origen del choque con la dirección se remonta a junio del año 2020, cuando un grupo de trabajadores críticos ante el expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) remitieron una carta a la dirección, lo que, a su juicio, avivó un choque que posteriormente se saldó con los citados 24 despidos y un proceso de subcontratación de personal de empresas de trabajo temporal (ETT), según el comité de empresa.