Las tres patas del millonario proyecto de economía circular de Galicia

La iniciativa gallega que opta a los fondos europeos pasa por la valorización de purines para producir biogás y reciclar residuos sanitarios, plásticos industriales, basura marina y neumáticos fuera de uso

Francisco Conde

El vicepresidente segundo y conselleiro de Economía, Empresa e Industria

Lo impulsores del proyecto de economía circular definen la iniciativa en línea con el camino marcado por la Estrategia Española de Economía Circular (EEEC) y el Plan de Acción de Economía Circular (PAEC). Sogama, con una participación pública del 51% (el resto está en manos de Naturgy), y Reganosa, donde la Xunta y el Grupo Tojeiro se reparten el control de su matriz, tiene claros los objetivos.  

La creación en las plantas de pretratamiento y tratamiento incluidas en el proyecto viabilizará la consecución de los objetivos europeos en relación con la emisión de metano y el reciclaje de residuos por parte del sector primario, según detallan fuentes conocedoras del plan. Las principales tecnologías incluidas en el proyecto pasan por tres ejes. 

Valorización de purines y biometano 

Por un lado están los procesos de digestión anaerobia y el denominado “upgrading”: enriquecimiento y valorización de residuos orgánicos (purines, materia sólida y concentrado de nutrientes, a los que se incluye materia orgánica) para la producción de biogás. Además, se realizará “upgrading” para la obtención de biometano. Aquí juega un rol determinante Reganosa, que lleva años trabajando en el biometano como recurso alternativo. 

La materia sólida resultante del proceso de digestión anaerobia (mezclada con el carbonato de calcio y los fitoestimulantes obtenidos a partir del tratamiento de los mejillones y los materiales del procesado de algas) será utilizada para la producción de fertilizantes orgánicos de alta calidad. Así figura en el proyecto presentado a los fondos europeos.  

Residuos urbanos, neumáticos y textiles 

La clasificación y reciclaje son otras de las patas sobre las que descansa el proyecto, que pasa por el tratamiento de residuos urbanos, residuos sanitarios, plásticos industriales, basura marina, neumáticos fuera de uso (NFU) y residuos textiles para su reaprovechamiento en otros procesos productivos.  

Esta línea tecnológica, según sus promotores, ayudará a consolidar la valorización de residuos urbanos en Galicia de cara a alcanzar los objetivos de la UE a 2030, que sitúa la proporción de residuos reciclados en el 65%

De la concha de mejillón al procesado de algas 

El reciclaje de las conchas de mejillón y materiales del procesado de algas cierra el círculo del proyecto que opta a los fondos Next Generation. De acuerdo con sus promotores, el plan pasa por el tratamiento de los residuos de la industria del mejillón y las algas para la producción de fertilizantes orgánicos de alta calidad, así como fitoestimulantes que mejoran el rendimiento del suelo y aditivos que reduzcan los olores del proceso de tratamiento de dicho residuo. 

El presupuesto para la ejecución de este proyecto se estima que puede superar los 500 millones de euros. Y representa uno de los ejes de las iniciativas de la Xunta, junto con la fábrica de fibras textiles, la planta de fabricación de vacunas de Zendal, el polo aeronáutico de Rozas y el desarrollo de la fábrica inteligente.