El negocio de las verbenas: París de Noia mantiene ingresos en dos millones pero recorta más de la mitad su beneficio
Lomunoia, sociedad con domicilio social en el concello coruñés de Noia que está tras la orquesta, cerró el 2024 con unas ganancias de 38.491 euros, un 57% por debajo de los 90.534 que cosechó el año anterior

Imagen de archivo de una actuación de París de Noia
En poco menos de un mes despediremos el verano, una temporada estival en la que París de Noia, una de las orquestas más conocidas del panorama musical actual, ha vuelto a poner ritmo y espectáculo a verbenas en Galicia, Asturias, Cantabria, Castilla y León e incluso la Comunidad de Madrid. Lomunoia, la sociedad que se encuentra tras el conjunto, facturó el pasado ejercicio dos millones de euros, igual que el año anterior y ligeramente por encima de los 1,7 del 2022.
A pesar de haber mantenido los ingresos, la sociedad vio recortados un 57% sus beneficios, pasando de los 90.534 a los 38.491 euros, según se desprende de la información depositada ante el Registro Mercantil y consultada por Economía Digital Galicia.
No obstante, la compañía ha conseguido esquivar por segundo año consecutivo los números rojos con los que cerró el 2022, cuando las pérdidas ascendieron a los 52.000 euros.
El resultado de explotación, el propio de la actividad de la empresa, alcanzó en 2024 los 48.681 euros, por debajo de los 98.839 del 2023. En cuanto al patrimonio neto, pasó de los 86.798 a los 125.289 euros.
La compañía con domicilio social en el concello coruñés de Noia triplicó sus activos el pasado ejercicio hasta alcanzar los 3,56 millones de euros.
Casi 70 años de recorrido
La orquesta fue fundada en 1957 por “Joaquín García Piñeiro (El Acordeonista), el mítico cantante Constantino Pego y otros 10 componentes más”, explican desde la compañía. Los primeros compases de la formación amenizarían “bailes y festejos de toda la geografía gallega”.
Con el paso de los años su presencia se fue extendiendo a otras comunidades convirtiéndose en uno de los referentes en el sector. La compañía contaba a cierre de 2024 con una plantilla de 34 trabajadores.
Batalla judicial con el Igape
En enero de este año el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia desestimó un recurso de la propietaria de París de Noia sobre una resolución del Juzgado de lo Contencioso-administrativo número uno número uno de Santiago de Compostela en la que se negó la suspensión cautelar para frenar el reintegro al Instituto Galego de Promoción Económica (Igape) de un préstamo y una ayuda que le fueron concedidos por un importe de 216.672,37 euros.
En concreto, en 2021 el Consello de Dirección del Instituto Galego de Promoción Económica le aprobó un préstamo de 197.000 euros, que llevaba la concesión de una ayuda implícita, para financiar el capital de explotación.
Tras concederla, el Igape verificó que Lomunoia había sido beneficiaria de otros préstamos y decretó a principios de octubre del 2023 iniciar un procedimiento de incumplimiento de condiciones del préstamo obligando a devolver tanto el principal del préstamo como los casi 20.000 euros de la ayuda.
El Alto Tribunal gallego consideró que la letrada de la empresa no consiguió probar “que su defendida no pudiera reintegrar la suma reclamada -pese a ser de cuantía elevada-, ni ofreció caución para cubrir la posible suspensión cautelar”, por lo que decidió tumbar el recurso.