Por qué el año de la postpandemia puede ser el mejor para los negocios de Amancio Ortega

Inditex se encamina hacia máximos históricos en bolsa en un año en el que se espera que la actividad inmobiliaria de Ortega se reactive después de que el coronavirus dejase a cero en 2020 sus grandes inversiones en el ladrillo

El fundador de Inditex Amancio Ortega junto a su hija Marta Oterga

El fundador de Inditex Amancio Ortega junto a su hija Marta Oterga

Al menos en lo que atañe a la bolsa, el año después del estallido del coronavirus puede convertirse en el mejor para los negocios de Amancio Ortega, la primera fortuna de España y el cofundador de Inditex. La cotizada, a golpe de vacunas y reaperturas, ha experimentado en las últimas semanas un acelerón en el IBEX que la ha llevado, de nuevo, a sobrepasar la psicológica cifra de los 100.000 millones de euros de capitalización. La multinacional gallega ya ha sobrepasado en lo que va de 2021 los máximos alcanzados en el parqué en 2019. Su desafío será batir este año el histórico valor de 36 euros por acción alcanzado en 2017. Según algunos analistas, uno de los puntos de inflexión llegará pronto. En concreto el próximo 9 de junio, cuando el presidente del grupo, Pablo Isla, presente los resultados correspondientes al primer trimestre de su año fiscal.

Inditex cerró la sesión del viernes en el IBEX35 con una subida de un 2,54% y la acción a un precio de 31,92 euros. En estos momentos, su capitalización está en 99.500 millones de euros. En lo que va de año, sus títulos se han revalorizado más de un 23%. Teniendo en cuenta el porcentaje que Amancio Ortega posee en la textil de Arteixo, su paquete accionarial estaría valorado, en estos momentos, en más de 59.690 millones de euros. A finales de 2020 rondaba los 48.000. De esta forma, solo en los cinco primeros meses de 2021, su fortuna estimada aparejada a su participación en Inditex se habría incrementado en más de 11.000 millones de euros. Además, el pasado 3 de mayo recibió un dividendo de 646 millones de euros.

Máximos históricos

Pero, ¿será capaz Inditex volver a alcanzar máximos históricos el año de la postpandemia? Los analistas creen que es posible. Esta semana, el banco británico HSBC elevó el precio objetivo de las acciones de Inditex hasta los 36 euros, encaminando el precio de los títulos del gigante minorista a máximos históricos. La única vez que alcanzaron ese valor fue hace exactamente cuatro años, en mayo de 2017.

El próximo 9 de junio, la textil de Ortega presentará resultados. Los expertos de Barclays creen que las cifras de la matriz de Zara marcarán “una fuerte mejora” gracias a “factores externos” como es el levantamiento gradual de las restricciones del Covid. Eso sí, en este caso, la financiera cree que los resultados ya estarían descontados a estas alturas, tras las subidas de las última semanas, y sitúa el precio objetivo de la acción en 30 euros, por debajo de la cotización actual.

Sostiene Barclays que las ventas de Inditex se dispararán un 45%, hasta los 4.800 millones de euros en su primer trimestre fiscal gracias a la reapertura gradual de las tiendas tras el descenso del 44% experimentado el año pasado. También apunta a que la compañía podría haberse visto beneficiada del boicot a los producto de H&M en china desde el mes de marzo.

Las casas de analisis sostienen, además, que Inditex continuará haciendo caja con el negocio online. Un dato: una de sus históricas competidoras, Gap, cerró el primer trimestre de su ejercicio fiscal, de marzo a mayo, con las ventas online representando un 40% de la facturación.

La vuelta del ladrillo

Además, previsiblemente, un mes después de la presentación de los resultados trimestrales de Inditex, se conocerán los números de Pontegadea, el holding a través del cual Amancio Ortega pilota sus inversiones. Por descontado, y teniendo en cuenta que su cifra de negocio se compone básicamente de los dividendos por la participación en Inditex y las rentas de su negocio inmobiliario, no alcanzará las históricas cifras del ejercicio 2019. Sin embargo, en el sector se da por sentado que representarán la enésima exhibición del músculo de los negocios del cofundador de Zara. Lo serán porque evidenciarán el bajo impacto del coronavirus en los negocios inmobiliarios de Ortega.

El hecho de contar con clientes premium (de Apple a Facebook) y de tener entre sus edificios estrella grandes sedes de oficinas ha hecho que Pontegadea se convirtiese en 2020 en una rara avis dentro del negocio inmobiliario, con una exposición al Covid mucho menor que otras sociedades del sector. El grupo presidido por Roberto Cibeira cerró 2019 con un beneficio de 1.778 millones de euros, casi un 15% más que el año anterior. La cartera inmobiliaria a cierre de ese ejercicio estaba valorada en 15.163 millones de euros.

Además, se espera en los próximos meses una reactivación de las inversiones en el ladrillo por parte de Pontegadea, teniendo en cuenta que el Covid la dejó a cero el año 2020. Dos fueron las causas principales: la primera y más obvia es la propia crisis del coronavirus, y la imposibilidad de viajar para poder analizar en terreno hipotéticas compras. La segunda causa, el hachazo a los ingresos financieros que Pontegadea recibe cada año vía dividendos de Inditex y con los que acomete sus compras. Este año, Ortega percibirá de Inditex un total de 1.293 millones en dividendos. El año pasado, se quedó reducido a 650, casi mil menos de los ingresados en 2019.

De momento, en lo que va de año, el grupo solo ha comunicado la adquisición del hotel gaditano Senator Playaballena, por el que pagó 25 millones de euros.